Por Francisco Javier Díaz Revorio
Publicado en La Tribuna de Toledo el 27 de marzo de 2026
El convento de San Pedro Mártir de Toledo es uno de esos lugares fascinantes y maravillosos, presente en tantos momentos importantes de nuestra historia. Hoy voy a centrarme en un aspecto apenas mencionado en general, que es su condición de sede de reuniones parlamentarias, que como es bien sabido, en estas latitudes reciben desde su origen leonés el nombre de Cortes. El momento más reciente, y seguramente más conocido, se produjo en el breve período 1982-1983, en el que fueron -aunque efímeramente- sede de las nacientes Cortes de Castilla-La Mancha. Ya el Estatuto de autonomía estaba aprobado (y por lo tanto la Comunidad Autónoma ya existía) cuando el 15 de septiembre de 1982 se reunió en la iglesia del citado convento la llamada “asamblea provisional” prevista en la disposición transitoria tercera de dicho texto, compuesta por un número igual de parlamentarios a los diputados y senadores de cada partido, pero no elegidos directamente por el pueblo, sino por cada partido entre cargos electivos. Pero además, la primera sesión constitutiva de las primeras Cortes de Castilla-La Mancha, celebrada el 31 de mayo de 1983 (desde entonces “día de la región”) tuvo también por sede la iglesia de San Pedro Mártir, como documentan algunas fotos. Así que esta iglesia es también, si se me permite la expresión, el lugar “sagrado” en el que la representación de la soberanía popular de la región se visualizó por primera vez.
Pero muchos siglos antes, la misma iglesia ya había sido sede de varias reuniones parlamentarias. Por ir a lo seguro, está documentado que fue el lugar en el que se reunieron las importantísimas Cortes de Toledo de 1480. Fue esta una reunión de enorme trascendencia, que aprobó gran cantidad de regulaciones y en cierto modo sentó las bases del tránsito del modesto reino al poderoso Estado en que se iba a convertir. Nieto Soria llega a advertir el paralelismo entre estas Cortes y las de Cádiz de 1810-12, ya que en ambas se trata de recuperar la esencia de la nación, en momentos de turbulencia. Pues bien, aunque no hay demasiadas referencias, una obra reciente de Díaz Majano cita varias fuentes que confirman que las sesiones generales de estas Cortes tuvieron lugar en la iglesia de San Pedro Mártir (aunque la jura del príncipe Juan fue en la catedral). Incluso un manuscrito explicita que de los salarios de las Cortes se otorgasen 10000 maravedíes “A San Pedro Mártir, en limosna e porque se juntavan alli los señores procuradores”. Incluso, según varios autores, San Pedro Mártir era “lugar tradicional de las Cortes reunidas en Toledo”, así que el actual paraninfo de la Facultad de Ciencias Jurídicas está intensamente vinculado a la historia de nuestro parlamentarismo. Y no puedo dejar de proponer que sería oportuno que una placa recordase esta faceta de la iglesia conventual.


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