Hace 2.000 años los persas pararon los pies al imperio

Por Antonio Marco

Publicado en El Decano de Guadalajara el 14 de mayo de 2026

Los persas pararon los pies al Imperio Romano, naturalmente, y el Imperio Romano frenó a su vez a los persas y su expansión. La diminuta aldea de Roma, nacida en la Italia del siglo VIII a.C., había construido y gobernaba seiscientos años después un enorme imperio que se extendía de oeste a este a lo largo de cuatro mil kilómetros, desde Escocia a Mesopotamia, actual Persia, y otros dos mil de norte a sur, de Escocia al desierto del Sahara. Se han puesto más o menos de acuerdo los historiadores en que ese enorme territorio con decenas de pueblos y lenguas distintas unificados y cohesionados administrativa y culturalmente por Roma desapareció como estructura de poder el año 476 de nuestra era. Había durado seiscientos años.

Esa caída o colapso es uno de los fenómenos históricos más estudiados a lo largo de toda la historia, desde la propia Antigüedad a nuestros días. Son decenas o centenas los artículos académicos y varios libros y estudios más extensos los que se publican todos los años sobre la cuestión. Como detalle curioso diré que un autor alemán ha recopilado y publicado 210 causas de esa caída. Coincidirán conmigo en que tal número de causas, si no se jerarquizan adecuadamente y se valoran, no solo no explican la cuestión sino que la oscurecen, aunque la cifra sea una pista de la importancia del tema. Claro está, la historia del Imperio Romano nos interesa tanto porque es nuestra propia historia, la nuestra y la de toda Europa y porque nos parece que nos puede ayudar a conocer otros procesos similares que han ocurrido o puedan ocurrir en el futuro.

Hay una causa de su desaparición muy importante en la que no reparan muchos historiadores actuales porque en realidad se produjo doscientos veinte años antes de sus efectos finales. Los persas, en el extremo oriental del imperio, siempre fueron un serio problema para Roma y su expansión. Ya en el año 53 a.C. los partos, pueblo de lengua irania habitante de la zona, derrotaron y cogieron prisionero a Craso, el general romano, en opinión de algunos historiadores el hombre más rico que ha pisado la tierra. Según la tradición, mito o leyenda, los partos, parientes de los actuales persas, castigaron la insaciable sed de oro del romano derramándole el precioso metal derretido en su garganta. Por cierto que este Craso había amasado su incalculable fortuna con negocios inmobiliarios en Roma, con concesiones públicas y negocios variados. La necesidad de vivienda de los hombres y su gusto por vivir amontonados en las grandes ciudades siempre fue una enorme fuente de enriquecimiento de otros hombres sin muchos escrúpulos. Vencer a Craso naturalmente no significó acabar con el poder romano, que procuró a su vez tomar venganza en cuanto pudo

Pues bien, en la primera mitad del siglo III de nuestra era, los habitantes de Persia seguían dando problemas. Roma tenía  decenas de legiones y campamentos o fortificaciones (hoy se llaman bases), miles de soldados protegiendo esa frontera de 4000 kilómetros a lo largo del Rin, del Danubio y de Asia Menor. Entonces una nueva dinastía, los Sasánidas, estaba creando un imperio en la zona y chocaba al oeste con el Imperio Romano. Los enfrenamientos eran permanentes. En la ocasión más famosa de aquel entonces el rey de los persas sasánidas Sapor I venció a los romanos en el año 260 y capturó en la batalla al emperador romano Valeriano, al que según unas versiones asesinó inmediatamente y según otras humilló durante algún tiempo, por ejemplo utilizándolo de escabel para montar su caballo, hasta que lo ejecutó.

En honor de la verdad ni Roma dominó a los persas ni los Sasánidas vencieron a los romanos definitivamente, tan solo llegaron a un equilibrio inestable con enfrentamientos periódicos en los que ninguna de las dos partes podía acabar con la otra, por mucho más poderosa que fuera la parte romana con un enorme y poderoso ejército. Negociaron muchas veces, se engañaron otras tantas y manipularon  a las sociedades correspondientes de las dos partes en todo momento.

Pues bien, esta situación del siglo III afectó directamente a lo que ocurrió a finales del siglo V, doscientos años después. Los romanos, para proteger y defender aquella frontera oriental hubieron de dedicar a la tarea no menos de la cuarta parte de todo su enorme ejército calculado entre trescientos mil y seiscientos mil soldados esparcidos por todo el imperio. La concentración de tropas en oriente obligó a desproteger o defender más débilmente la larga frontera del Danubio, del Rin y del norte de África por donde penetraron luego los llamados pueblos bárbaros. El mantener esa guerra y enfrentamiento permanente obligó a Roma a gastar mucho dinero más en su ejército, a subir los impuestos, a encarecer la vida de los ciudadanos y a introducir profundos cambios en la administración y en la sociedad, hasta que el Imperio Romano acabara desapareciendo doscientos años después en occidente.

Esta etapa de la historia de Europa a veces no es ni la más ni la mejor conocida, pero su transcendencia fue enorme y los sucesos acaecidos son de una enorme variedad e interés y de vez en cuando hasta colorido. Solo a título de ejemplo diré que si atendemos a las fuentes romanas y estudiamos todos los elementos propagandísticos del momento, como son las monedas y sus mensajes,  los emperadores romanos vencieron y destruyeron a los persas. Si atendemos a las fuentes persas, la versió es jústamente la contraria. En un famoso relieve sobre una roca en Naqsh-e Rustam, actual Irán,  aparece el rey  Sapor I a caballo con el emperador Valeriano arrodillado y con una inscripción en la que el persa es poco menos que un dios invencible, lo mismo que se decía de los emperadores romanos.

La tentación de apreciar y establecer alguna semejanza entre esta página de la historia antigua, apresuradamente resumida, y el actual enfrentamiento entre el imperio actual, el norteamericano, y su enfrentamiento con los actuales persas gobernados por la dictadura teocrática chiita es muy fuerte. Hay que ser prudentes en la valoración de la historia y de los sucesos del pasado, aunque uno de los principales valores de la historia es precisamente el de ser ‘maestra de la vida’, magistra vitae, como decía Cicerón.

Naturalmente son muchas las diferencias y mucho lo llovido desde el siglo III hasta hoy. Pero tal vez si alguno de esos conmilitones megarricos y todopoderosos americanos hubieran estudiado algo de esto y se lo hubieran contado al presidente Donald Trump, tal vez, se lo hubiera pensado dos veces antes de enfrentarse a los persas actuales y meter al resto del mundo en una situación de ruina y decadencia no solo económica sino también moral. ¿Dónde quedan los principios de justicia y derecho internacional?. De momento la guerra que iba a durar dos días, va camino de durar dos meses. La propaganda sigue envenenando la opinión de los ciudadanos y cada dos por tres el megalómano Trump y su corte anuncian que van a acabar y devolver a la Edad de Piedra a una civilización milenaria, que naturalmente no conocen. Parece que, a pesar de las amenazas y de continuar con ataque ilegales abusando del poder que da la fuerza, el ejército americano no puede acabar con el persa, que por su parte busca o firmar un acuerdo que en el fondo, no en la forma, sea una humillación para el imperio, o alargar la situación y dejar en evidencia al americano ante el resto del mundo, especialmente ante sus aliados.

Mientras tanto seguimos con el corazón en un puño las noticias de muerte y destrucción y la subida del combustible de cada día. En el mundo antiguo las noticias tardaban un mes en llegar de Mesopotamia a Roma y se podían maquillar como se quisiera; hoy la noticia es instantánea, a la velocidad de la luz, pero no más cierta, el poder mediático, ayudado por una IA (inteligencia artificial) infinitamente potente la deforma una y otra vez hasta convertir la mentira en verdad digerible por el incauto ciudadano del mundo.

LA FISCALIDAD COMO PALANCA DEL EMPRENDIMIENTO TECNOLÓGICO

Por Juan José Rubio Guerrero

La fiscalidad constituye una de las principales herramientas de política económica para impulsar el desarrollo de la actividad emprendedora, especialmente en sectores de alto valor añadido como el tecnológico. Así lo subraya la Comisión Europea, que ha identificado hasta siete ámbitos en los que el sistema tributario influye de manera directa en las decisiones de los emprendedores.

En primer lugar, la decisión de convertirse en emprendedor está condicionada por el marco fiscal. El trabajo por cuenta propia implica mayores niveles de riesgo que el empleo asalariado, por lo que el tratamiento impositivo resulta determinante, especialmente en el caso de las pequeñas y medianas empresas y de las denominadas startups tecnológicas. En este sentido, instrumentos como el régimen de estimación objetiva en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o los regímenes de franquicia en el IVA permiten reducir la carga fiscal y administrativa en las fases iniciales de actividad. Asimismo, una elevada progresividad en el impuesto sobre la renta puede desincentivar la iniciativa emprendedora, particularmente entre contribuyentes con mayores niveles de ingresos.

En el ámbito del Impuesto sobre Sociedades, mecanismos como la compensación de bases imponibles negativas —regulada en el artículo 26 de la Ley 27/2014— resultan esenciales para la supervivencia de los proyectos en sus primeros años de vida, al permitir amortiguar los resultados negativos iniciales.

En segundo lugar, la fiscalidad influye en la elección de la forma jurídica de la empresa. Diversos estudios en el ámbito europeo han demostrado que una reducción de los tipos del impuesto sobre sociedades favorece la constitución de sociedades mercantiles, desplazando actividad desde la tributación individual hacia estructuras societarias.

El tercer ámbito se refiere a las decisiones de inversión inicial. El desarrollo de proyectos innovadores requiere importantes esfuerzos de capital en fases previas a la puesta en marcha. En este contexto, los incentivos fiscales a la inversión en I+D, así como determinados mecanismos contables como las provisiones por depreciación, pueden resultar decisivos para la viabilidad del proyecto empresarial.

En cuarto lugar, la estructura fiscal condiciona la elección entre financiación interna y externa. En muchos países europeos, los tipos reducidos en el impuesto sobre sociedades para pymes tratan de compensar las dificultades de acceso a financiación externa. En este sentido, las empresas emergentes recurren principalmente a beneficios retenidos, por lo que la tributación de las plusvalías adquiere una relevancia mayor que la de los dividendos.

El quinto factor es la localización de las actividades empresariales. La globalización y el avance tecnológico han facilitado la deslocalización de actividades productivas, especialmente por parte de grandes empresas multinacionales. Las políticas fiscales —como las exenciones temporales o el tratamiento favorable de la propiedad intelectual— influyen en la decisión de ubicación. En el caso de las nuevas empresas innovadoras, la fiscalidad también desempeña un papel relevante en su fase de expansión.

En sexto lugar, la presión fiscal incide en la propensión al cumplimiento tributario o, en su defecto, a la participación en la economía informal. Según estimaciones recientes, la economía sumergida representaba en torno al 17% del PIB en la Unión Europea. No obstante, el emprendimiento innovador presenta una menor tendencia a operar en la informalidad, dada su necesidad de acceso a financiación y su dependencia de estructuras formales de mercado.

En conclusión, la política fiscal desempeña un papel clave en el fomento del emprendimiento. Su capacidad de influencia se articula en tres grandes dimensiones: la corrección de fallos de mercado mediante el gasto público, la creación de incentivos fiscales que favorezcan la innovación y la mejora del empleo a través de políticas expansivas que incrementen la demanda agregada. En conjunto, estos elementos configuran un entorno más favorable para el desarrollo de nuevas iniciativas empresariales, especialmente en el ámbito tecnológico.

San Pedro Mártir y las Cortes

Por Francisco Javier Díaz Revorio

Publicado en La Tribuna de Toledo el 27 de marzo de 2026

El convento de San Pedro Mártir de Toledo es uno de esos lugares fascinantes y maravillosos, presente en tantos momentos importantes de nuestra historia. Hoy voy a centrarme en un aspecto apenas mencionado en general, que es su condición de sede de reuniones parlamentarias, que como es bien sabido, en estas latitudes reciben desde su origen leonés el nombre de Cortes. El momento más reciente, y seguramente más conocido, se produjo en el breve período 1982-1983, en el que fueron -aunque efímeramente- sede de las nacientes Cortes de Castilla-La Mancha. Ya el Estatuto de autonomía estaba aprobado (y por lo tanto la Comunidad Autónoma ya existía) cuando el 15 de septiembre de 1982 se reunió en la iglesia del citado convento la llamada “asamblea provisional” prevista en la disposición transitoria tercera de dicho texto, compuesta por un número igual de parlamentarios a los diputados y senadores de cada partido, pero no elegidos directamente por el pueblo, sino por cada partido entre cargos electivos. Pero además, la primera sesión constitutiva de las primeras Cortes de Castilla-La Mancha, celebrada el 31 de mayo de 1983 (desde entonces “día de la región”) tuvo también por sede la iglesia de San Pedro Mártir, como documentan algunas fotos. Así que esta iglesia es también, si se me permite la expresión, el lugar “sagrado” en el que la representación de la soberanía popular de la región se visualizó por primera vez.

Pero muchos siglos antes, la misma iglesia ya había sido sede de varias reuniones parlamentarias. Por ir a lo seguro, está documentado que fue el lugar en el que se reunieron las importantísimas Cortes de Toledo de 1480. Fue esta una reunión de enorme trascendencia, que aprobó gran cantidad de regulaciones y en cierto modo sentó las bases del tránsito del modesto reino al poderoso Estado en que se iba a convertir. Nieto Soria llega a advertir el paralelismo entre estas Cortes y las de Cádiz de 1810-12, ya que en ambas se trata de recuperar la esencia de la nación, en momentos de turbulencia. Pues bien, aunque no hay demasiadas referencias, una obra reciente de Díaz Majano cita varias fuentes que confirman que las sesiones generales de estas Cortes tuvieron lugar en la iglesia de San Pedro Mártir (aunque la jura del príncipe Juan fue en la catedral). Incluso un manuscrito explicita que de los salarios de las Cortes se otorgasen 10000 maravedíes “A San Pedro Mártir, en limosna e porque se juntavan alli los señores procuradores”. Incluso, según varios autores, San Pedro Mártir era “lugar tradicional de las Cortes reunidas en Toledo”, así que el actual paraninfo de la Facultad de Ciencias Jurídicas está intensamente vinculado a la historia de nuestro parlamentarismo. Y no puedo dejar de proponer que sería oportuno que una placa recordase esta faceta de la iglesia conventual.

Del Quijote en el Jazz al Diccionario, 2025 en la Academia

Por Hilario L. Muñoz

Publicado en La Tribuna de Ciudad Real el 24 de marzo de 2026

La Academia de Ciencias Sociales de Castilla-La Mancha ha hecho balance de su actividad en 2025 tras celebrar su pleno el pasado 19 de marzo, destacando las publicaciones que se han realizado gracias al empuje de quienes colaboran con la entidad, como son la Junta de Comunidades y las diputaciones de Albacete, Toledo y Cuenca. Entre estas publicaciones destaca el segundo volumen de Cuadernos, que recopila los textos de divulgación de la Academia, así como los Índices 2024-2025 del Diccionario Bibliográfico de Castilla-La Mancha. Además, destaca Andanzas de Don Quijote por el mundo del jazz, obra del profesor de Filología Alemana de la Facultad de Letras Hans Cristian Hagedorn, acompañada de un estudio de Juan José Pastor y Rafael González Cañal sobre la historia literaria y musical de Cervantes y su obra, y con un prólogo del consejero de Educación y Cultura, Amador Pastor.

El presidente de la Academia, Luis Arroyo Zapatero, recordó que aquel pleno comenzó con una conferencia impartida por el general de Ejército Félix Sanz Roldán, también miembro de la Academia y anterior presidente del Consejo Social de la Universidad, quien disertó sobre la posición de España en la actual situación geoestratégica mundial, lo que resultó de interés y de riqueza informativa. A continuación, se procedió al examen y aprobación de las cuentas de la Academia, cuyos ingresos y gastos ascienden a un total de 80.000 euros, que provienen tanto de las cuotas de los integrantes de la Academia como de las subvenciones de la Junta de Comunidades y de las diputaciones de Toledo, Guadalajara, Albacete y Cuenca, esta última incorporada este año.

La secretaria de la entidad, Marisol Campos, explicó que en este momento hay 156 académicos numerarios y 187 eméritos. Tanto ella como el presidente recordaron la pérdida de tres integrantes en los últimos meses: Raúl del Pozo, Rubén Salgado y Jesús Fuentes. Igualmente, explicó que hay un programa en la Academia para llevar su actividad a municipios de menos de 2.000 habitantes, con actividades en las provincias, así como las conferencias en la Academia José Saramago o los premios entregados a José Corredor Matheos, Pedro Miguel Ibáñez, José Esteban o Emilio Ontiveros.

Jazz

Juan José Pastor, presidente de la sección de Historia del Arte de la Academia y codirector del Cidom, fue el encargado de presentar esa obra sobre el Quijote, que se aleja de la visión típica con la que se enfoca el legado cultural de Cervantes, centrado en la ópera, la lírica o el ballet, para adentrarse en el mundo del jazz. «La novela, desde el principio, tiene muchas referencias musicales», recordó Pastor, señalando que el objetivo de Cervantes fue hacerla más cercana a su época.

Pastor explicó que «nadie había escrito un catálogo documentado del Caballero de la Triste Figura en la música urbana y el jazz» y que en esta ocasión han contado con la participación de Hans Cristian Hagedorn, que ha realizado un trabajo «excepcional» para catalogar algunas composiciones, que mediante código QR se pueden escuchar en diversas plataformas y que incluyen algunos temas de los que solo existe una copia, la que se puede oír a través de este libro.

Hagedorn recordó que hay 250 grabaciones de jazz y que se basa en un proyecto iniciado hace 10 años, en el que se recopilan músicas de 48 países, entre ellos Estados Unidos, Francia o Alemania. Como curiosidad, señaló que hay más canciones de música popular sobre el Quijote fuera que dentro de nuestras fronteras, incluso en Brasil, donde las canciones de jazz sobre el personaje de Cervantes superan a las españolas.

La intención es presentar este libro en varios espacios, como Toledo o Madrid.

Diccionario

Uno de los dos impulsores del Diccionario Bibliográfico, Isidro Sánchez, dio cuenta de los índices que se han publicado. Tanto él como Alfonso González-Calero han ido recopilando 1.500 biografías desde 2024, con la implicación de 450 personas que han escrito alguna de ellas. «Entre el 15 y el 16 por ciento son mujeres y estamos incluyendo personas de muy reconocido prestigio», dijo Sánchez, recordando que esos índices publicados incluyen el nombre de la entrada, la fecha de nacimiento y de fallecimiento, así como el autor de la biografía. «Es una herramienta muy importante», dijo Sánchez, señalando que el acceso, al igual que a todas las publicaciones, es libre a través de la web de la Academia y que los índices se han remitido a todas las bibliotecas de Castilla-La Mancha.

Futuro

De cara al futuro, se abren dos vías en la Academia con el proyecto Castillos, paisajes y patrimonio de Castilla-La Mancha, que ya se puede consultar en castillosdecastillalamancha.es/ y que recopila once castillos, de momento, con su historia y su representación, en un trabajo realizado por Francisco Ruiz, Jesús Molero, Plácido Ballesteros, David Gallego y Jaime García Carpintero.

También se avanzó como próxima actividad de la Academia una exposición sobre los 40 años de la prensa en Castilla-La Mancha, a cargo de Laura Espinar y un amplio y cualificado equipo de colaboradores de toda la región. La segunda está comisariada por Oliva Blanco y será un recorrido bajo el título Los hombres que amaron a las mujeres, es decir, los varones que desde un principio abrazaron la causa del feminismo. Ambas exposiciones recorrerán el conjunto de la región.

También comienzan a programarse actividades inmediatas en algunas localidades, como un ciclo que va a conmemorar en Guadalajara los 75 años de la desaparición de Álvaro de Figueroa y Torres, conde de Romanones, que será coordinado por Juan Pablo Calero Delso.

Inflación

Por Juan Ignacio de Mesa

Publicado en La Tribuna de Toledo el 23 de marzo de 2026

En el año 2024 se cumplió el 400 aniversario de la muerte, en Toledo, del jesuita Talaverano Juan de Mariana, uno de los personajes más relevantes de la Escuela de Salamanca. Desgraciadamente, salvo las actividades que llevó a cabo la Academia de Ciencias Jurídicas y Sociales de Castilla-La Mancha, poco o nada se hizo en su recuerdo. Es oportuno recordar que Juan de Mariana, en su obra «De Monetae mutatione», hace un tratado sobre la inflación, indicando que no se trata de un fenómeno natural inevitable, sino que es el resultado de decisiones políticas. Consideraba que era un impuesto encubierto que perjudicaba al pueblo y enriquecía al soberano, lo veía como una forma de expropiación injusta, llegando a afirmar que era comparable a un acto tiránico. Tal fue el impacto de su obra que fue encarcelado en 1609.  Fue un verdadero precursor de ideas que hoy consideramos que estarían vinculadas con la defensa de la estabilidad monetaria y la consideración de la inflación como un impuesto oculto. Efectivamente, la inflación al subir los precios de los productos hace que los salarios reales disminuyan y que el ahorro pierda valor. Y lo que este gran pensador nos dijo a principios del siglo XVII, se ha desarrollado posteriormente por economistas como Milton Friedman. Este asevera que «la inflación es siempre y en todo lugar, un fenómeno monetario, como resultado de malas políticas». Si Mariana intuyó el problema, Friedman lo ha convertido en teoría científica. La base de la inflación está en las malas políticas monetarias que se llevan a cabo, pero es curioso que los perjudicados son los ciudadanos, mientras que, a corto plazo, quién se beneficia es el Gobierno de turno que dispondrá de más dinero gracias al incremento de recaudación de los tributos. Hoy en día, la inflación también nos puede afectar, no solo por las malas políticas monetarias de los gobernantes más cercanos, si no, como consecuencia de conflictos bélicos, situación geopolítica mundial, o simplemente cambios en el mercado de la energía, pero esto no es óbice para que las medidas que se puedan adoptar para minimizar el efecto de la inflación se tengan que adoptar de forma acertada y cuanto antes. Leer a Juan de Mariana puede que a muchos les quede lejos, pero Milton Friedman está relativamente cerca. Menos redes sociales y más lectura de libros no sería una mala recomendación.

Diccionario biográfico de Castilla-La Mancha. Índices 2024-2025.

Hay libros que no solo informan, sino que ayudan a construir una conciencia colectiva. Eso es lo que ocurre con Diccionario biográfico de Castilla-La Mancha. Índices 2024-2025, una publicación que recoge en papel los dos primeros años de vida de un proyecto cultural de gran alcance: el Diccionario Biográfico de Castilla-La Mancha. No estamos ante un simple repertorio de nombres, sino ante una herramienta de memoria, conocimiento e identidad regional.

El volumen nace con una vocación muy clara. Como explican sus responsables, un diccionario biográfico de ámbito territorial sirve para conocer el patrimonio de una comunidad, recuperar su historia, divulgar trayectorias vitales y comprender mejor los hechos y procesos que han configurado una sociedad. En este caso, el objetivo declarado es preservar el legado cultural, científico y humanístico de Castilla-La Mancha y ponerlo a disposición de investigadores, estudiantes y del público en general mediante un recurso accesible y riguroso.

Los datos del proyecto son, por sí solos, elocuentes. Esta primera entrega impresa reúne en torno a 1.500 biografías incorporadas en 2024 y 2025, elaboradas gracias a la participación de más de 440 colaboradores. Esa dimensión colectiva es uno de los grandes valores de la obra: el diccionario no responde a una mirada única, sino a una amplia red de investigación y escritura que ha permitido reunir perfiles muy diversos, desde figuras ampliamente reconocidas hasta personajes secundarios, olvidados o poco estudiados, pero relevantes para entender la historia de la región.

Hay además un aspecto especialmente valioso en este libro: su honestidad. No se presenta como una obra cerrada ni autosatisfecha, sino como una realidad viva. Los coordinadores reconocen, por ejemplo, que la proporción de mujeres incluidas sigue siendo baja, alrededor del 15 %, y que todavía quedan muchos municipios de Castilla-La Mancha sin presencia suficiente en el diccionario. Lejos de ocultar esas carencias, las convierten en un estímulo para seguir ampliando y corrigiendo el proyecto.

El prólogo, además, acierta al situar el sentido profundo de la obra. Saber quiénes somos exige conocer a quienes nos precedieron. En esa idea reside buena parte de la fuerza del libro: cada biografía no es solo una ficha, sino una pieza de una memoria compartida. Castilla-La Mancha aparece aquí no como una abstracción, sino como una comunidad hecha de trayectorias personales, de esfuerzos, de vocaciones, de legados y también de olvidos que ahora se intentan reparar.

En suma, Diccionario biográfico de Castilla-La Mancha. Índices 2024-2025 es una obra muy valiosa por su utilidad documental, por su alcance colectivo y por su significado cultural. Es, al mismo tiempo, un instrumento de consulta y una afirmación de memoria regional. Un libro para bibliotecas, centros educativos, investigadores y lectores curiosos, pero también un recordatorio de que una comunidad se conoce mejor cuando se toma en serio la tarea de recordar a quienes la hicieron posible.

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Cuadernos de la Academia de Ciencias Sociales y Humanidades de Castilla-La Mancha número II

El número 2 de Cuadernos de la Academia de Ciencias Sociales y Humanidades de Castilla-La Mancha, publicado en marzo de 2026, confirma la vocación de esta colección: ofrecer un espacio de reflexión plural, rigurosa y accesible sobre los grandes asuntos que atraviesan nuestro tiempo y nuestro territorio. No estamos ante una mera recopilación de artículos, sino ante una publicación que quiere pensar Castilla-La Mancha en diálogo con problemas políticos, económicos, sociales y culturales de alcance mucho más amplio.

El propio volumen lo declara desde su presentación. Según explica Luis Arroyo Zapatero, presidente de la Academia, esta segunda entrega continúa el camino iniciado por el primer número y responde al propósito de reunir textos capaces de “instruir deleitando”, inspirados por la convicción de que la ciencia y las humanidades son una base indispensable para el progreso y la convivencia. Esa declaración de intenciones se traduce aquí en una selección de trabajos particularmente variada, donde conviven la historia contemporánea, la inteligencia artificial, la salud mental, la economía regional, la despoblación, el patrimonio y la identidad territorial.

El índice da buena cuenta de esa ambición interdisciplinar. Entre los quince artículos incluidos destacan reflexiones sobre el cainismo y la violencia política en la España contemporánea, el futuro de la democracia liberal en la era de la inteligencia artificial, los riesgos y oportunidades de la digitalización en el ámbito de la salud mental, la estructura económica de Castilla-La Mancha o la despoblación rural en la provincia de Guadalajara. Junto a ello aparecen estudios sobre patrimonio histórico, memoria, historia local y cultura regional, que refuerzan la dimensión territorial del volumen.

Uno de los aciertos de la publicación es precisamente ese equilibrio entre lo general y lo próximo. Los textos no se encierran en debates abstractos, sino que conectan cuestiones globales con realidades concretas de Castilla-La Mancha. Así, el volumen puede leerse a la vez como una revista académica, como una herramienta de divulgación cultural y como un observatorio de problemas públicos que afectan directamente a la región.

Además, Cuadernos de la Academia no se agota en sus artículos. El número incorpora también semblanzas de los Premios de la Academia, notas de libros y una sección documental de notable interés institucional: la reproducción del texto del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha enviado por las Cortes regionales a las Cortes de España. Esta inclusión refuerza el valor del volumen como testimonio de la vida intelectual e institucional castellano-manchega en un momento concreto.

En un tiempo marcado por la fragmentación del debate público y por la aceleración informativa, publicaciones como esta tienen un valor añadido. No solo ordenan conocimiento, sino que lo ponen al servicio de una conversación pública más seria, más informada y más arraigada en la realidad. Por eso este segundo número de Cuadernos de la Academia merece leerse no solo como una obra colectiva de interés académico, sino también como una aportación relevante a la vida cultural de Castilla-La Mancha.

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Andanzas de Don Quijote por el mundo del Jazz. Un catálogo de 250 ejemplos (1925-2025)

Don Quijote también suena a jazz

Cuando pensamos en la huella artística de Don Quijote de la Mancha, lo habitual es evocar la literatura, la pintura, el teatro, la ópera o el cine. Menos evidente resulta imaginar al caballero manchego entrando en los territorios del jazz. Y, sin embargo, eso es precisamente lo que demuestra el libro Andanzas de Don Quijote por el mundo del jazz. Un catálogo de 250 ejemplos (1925–2025), de Hans Christian Hagedorn: que la obra de Cervantes no solo sigue viva en la cultura contemporánea, sino que también ha encontrado una resonancia profunda en uno de los lenguajes musicales más creativos y libres de los siglos XX y XXI.

El volumen parte de una constatación tan sencilla como reveladora: la recepción musical del Quijote ha sido estudiada de forma abundante en la música clásica, la ópera o el ballet, pero apenas se había prestado atención a su presencia en la música popular y, en particular, en el jazz. Desde esa laguna de investigación, Hans Christian Hagedorn emprende un trabajo de gran alcance: identificar, catalogar y analizar 250 composiciones y grabaciones jazzísticas, o con influencias del jazz, relacionadas con la novela cervantina en todo el mundo entre 1925 y 2025.

No estamos, por tanto, ante una simple curiosidad erudita. El libro propone una cartografía cultural de largo recorrido, construida a lo largo de diez años de búsqueda, inventariado, sistematización y análisis en archivos, bibliotecas y fuentes internacionales. Su propósito no es únicamente reunir materiales dispersos, sino ofrecer una base sólida para futuras investigaciones y abrir nuevas vías de lectura sobre la proyección universal del Quijote.

Uno de los mayores aciertos de la obra es precisamente ese cruce de perspectivas. El estudio se sitúa en un espacio fértil entre la literatura comparada, la musicología, los estudios intermediales y el cervantismo. A partir de ahí, muestra cómo Don Quijote, Sancho, Dulcinea, Rocinante o los molinos de viento han seguido inspirando a compositores y músicos de contextos muy distintos. El resultado es una imagen sorprendente: el mito quijotesco no pertenece solo al pasado ni a los repertorios canónicos, sino que sigue reapareciendo en grabaciones, títulos, portadas y proyectos musicales contemporáneos, incluso en plena era del streaming y de la inteligencia artificial.

El libro, además, no se limita al catálogo. Su estructura revela una ambición mayor. Junto a la introducción y al estudio principal sobre la presencia del Quijote en el jazz, el volumen incorpora análisis cuantitativos y comparativos, apartados sobre distribución por países y regiones culturales, reflexiones sobre títulos y formatos, un capítulo dedicado a portadas de discos inspiradas en el universo cervantino, y una amplia bibliografía final. Todo ello convierte la obra en una herramienta útil tanto para especialistas como para lectores interesados en las conexiones entre literatura y música.

Hay también en este proyecto algo especialmente sugerente desde el punto de vista simbólico. El Quijote representa un imaginario de justicia, dignidad, compasión y resistencia frente a la mediocridad del mundo. El jazz, por su parte, ha sido históricamente un espacio de libertad expresiva, improvisación, mestizaje y reinvención. Que ambos universos se encuentren no parece, en el fondo, algo extraño, sino profundamente coherente. La figura de Don Quijote, con su mezcla de idealismo, desajuste y potencia imaginativa, dialoga de forma natural con un género que siempre ha sabido convertir la tensión, la ruptura y la búsqueda en forma artística.

Desde Castilla-La Mancha, esta publicación tiene además un valor añadido. No solo porque vuelve a situar a Cervantes y a su obra en el centro de una conversación cultural internacional, sino porque lo hace desde una mirada nueva, capaz de conectar el legado clásico con las formas más vivas de la creación contemporánea. En ese sentido, Andanzas de Don Quijote por el mundo del jazz no es solo un libro sobre música o sobre literatura: es también una invitación a escuchar de otro modo un clásico que sigue hablando, viajando y transformándose.

En definitiva, Hans Christian Hagedorn ofrece una investigación original, rigurosa y muy valiosa, que demuestra hasta qué punto la aventura quijotesca sigue generando ecos inesperados. Gracias a este libro, sabemos ahora que Don Quijote no solo cabalga por los caminos de La Mancha o por las páginas de la historia de la literatura: también improvisa, reaparece y resuena en el mundo del jazz.

DISPONIBLE PARA DESCARGA:

https://academiacienciassocialeshumanidades.es/publicaciones/andanzas-de-don-quijote-por-el-mundo-del-jazz-un-catalogo-de-250-ejemplos-1925-2025 

Lo que dijo el Rey sobre la conquista de América

Por Agustín Conde Bajén

Publicado en eldebate.com el 21 de marzo de 2026

El pasado día 16, SM el Rey pronunció unas palabras sobre la actuación de los españoles en la américa recién descubierta que han causado cierta polémica. Cuando leo lo que el Rey ha dicho, compruebo que poco tiene que ver con lo que sus críticos dicen que dijo. ¿Qué afirmó el Rey don Felipe? Dijo que «los propios Reyes Católicos, la reina Isabel, con sus directrices, las leyes de Indias, demostraron un afán de protección» [aunque] «luego la realidad hace que no se cumpla como se pretende y hay mucho abuso». Dijo también que «hay cosas que cuando se estudian y se miran con nuestro criterio de hoy en día, con nuestros valores, obviamente no pueden hacernos sentir orgullosos». Añadió que todo eso hay que analizarlo «en su justo contexto, no con excesivo presentismo moral», y que «hay que sacar lecciones ante las controversias morales y éticas que hubo sobre cómo se ejerció el poder desde el primer día».

Sobre estas palabras, que cito literalmente, algunos han construido una crítica al Rey acusándolo de ponerse del lado de la Leyenda Negra, o de socavar el prestigio de España. No necesita SM el Rey que se le defienda, y menos puede ser quien firma estas líneas quien se erija en su campeón en la contienda, así que me limitaré a decir que, en mi modesta opinión, nada de lo dicho por el Rey es falso y en nada perjudica a España. Al contrario, lo que el Rey ha hecho es recordar que la actuación de la Corona Española en América fue un ejemplo de moralidad, con independencia de que hubiera actos concretos que claramente pueden ser calificados de abusos.

Cuando los primeros españoles llegaron a América, encontraron pueblos en un estado de muy primitivo desarrollo. Era ahí común el canibalismo, se desconocía la escritura y hasta la rueda. No faltaron quienes discutieron por ello incluso la naturaleza humana de los indios que allí habitaban. Desde el mismo comienzo de la conquista, hubo españoles que defendieron la dignidad de los indios y su carácter de seres libres. Fueron dominicos españoles quienes influyeron en el Papa, que era el llamado a pronunciarse al respecto, para que Paulo III dictara la Bula Sublimis Deus en 1537, en la que se reconocía la naturaleza humana y de seres libres de los indios. Pero antes incluso de que el Papa hablara, fue la Corona Española quien con mano firme defendió la dignidad de esos nuevos súbditos. Isabel la Católica prohibió el 20 de junio del año 1500 la esclavitud de los indios, ordenando que fueran devueltos a sus tierras aquellos que fueron esclavizados y traídos a España. En su testamento, en 1504, escribió que «no consientan ni den lugar que los indios reciban ningún agravio en sus personas ni en sus bienes». A pesar de eso hubo abusos, y no es que lo diga ahora el Rey don Felipe VI, es que lo dijo en 1511 fray Antonio de Montesinos en un famoso sermón que hizo que el Rey Católico, don Fernando II de Aragón, regente de Castilla en ese momento, dictara las Leyes de Burgos en 1512, que eran un tratado de treinta y cinco leyes que recogían los derechos de los indios. Allí no solo se decía que eran hombres libres, sino que se concretaban derechos que hoy consideraríamos de plena actualidad. Por ejemplo, se prohibía el trabajo infantil o el de las embarazadas a partir del cuarto mes de gravidez, o el de las madres hasta pasados tres años del alumbramiento. Hoy el permiso de maternidad no llega a cinco meses.

A pesar de esas leyes, hubo abusos en las encomiendas. Y tampoco es que sea algo que dice hoy don Felipe VI, es que lo dijeron fray Bartolomé de las Casas y fray Francisco de Vitoria, lo que llevó al Emperador Carlos V a dictar las Nuevas Leyes de Indias en 1542 en las que, entre muchas otras cosas, abolía las encomiendas. Lamentablemente, esas Leyes Nuevas no llegaron a estar vigentes. Los Virreyes, alegando que eran inaplicables, las mandaron publicar, pero añadiendo al pie la frase «se acate, pero no se cumpla». De nuevo hubo abusos en las tierras americanas, y de nuevo no es algo que diga ahora don Felipe VI, sino que lo siguió diciendo De Las Casas; y otra vez intervino la Corona para estudiar la situación en América. El Rey don Felipe II convocó la célebre Junta de Valladolid entre los años 1550 y 1551 para hacer que se analizara el asunto, e incluso para decidir si España tenía derecho a dominar América; si la corona tenía o no justos títulos para esa conquista, y ello incluso a pesar de que el Papa Alejandro VI había ya dictado en 1493 las cuatro bulas conocidas como las Bulas Alejandrinas que reconocían el derecho de España y de Portugal a adueñarse de las tierras recién descubiertas. El Rey ordenó que se paralizara toda conquista en tanto no concluyera la Junta. No existe precedente, ni antes ni después de aquella fecha, en el que pueda encontrarse una potencia, digamos colonial, que examine la legitimidad de sus conquistas y sus deberes para con los naturales de las tierras conquistadas. Desde luego, nada semejante hicieron ni los imperios británico, ni el francés, ni la corona belga, ni los propios Estados Unidos, incluso siglos después de la fecha en que los españoles así actuaban.

De aquella disputa de Valladolid surgió el moderno derecho de gentes, el más concreto precedente de la teoría de los Derechos Humanos, y tuvo como resultado práctico que desde entonces sí se aplicaran las Leyes Nuevas de Indias en el territorio americano.

Visto lo anterior, podemos ahora hacernos algunas preguntas. ¿Dijo SM el Rey Felipe VI algo falso cuando sostuvo que hubo abusos en América a pesar de los esfuerzos de la Corona por impedirlos? No, dijo la verdad emanada de la Historia. ¿Decir lo que dijo perjudica la imagen de España? Al contrario. Cuando hizo referencia a las «controversias morales y éticas» y a «como se ejerció el poder desde el primer día» está señalando el inmenso esfuerzo de España por someter a criterios de justicia y de moral su actuación en aquellas tierras, algo que no tiene comparación posible con ninguna otra potencia de entonces ni de siglos posteriores. Lo que hace el Rey, al contrario de lo que algunos han dicho, es señalar la inmensa labor civilizatoria de España en América (y repito y resalto lo de «civilizatoria»). SM el Rey no pidió perdón por nada de lo hecho por España hace cinco siglos, entre otras cosas porque eso de pedir perdón por cosas de medio mileno atrás es ridículo, además de absurdo por inútil.

Y ahora, me permitirán los lectores un pequeño añadido vista la reacción de alguna torpe dirigente mexicana. Cuando México alcanzó su independencia en 1821, la población indígena del Virreinato de Nueva España era del 60 %, y ese mismo porcentaje hablaba las lenguas originarias. Hoy la población indígena es el 19,4 %, y solo el 6,1 % habla esas lenguas. El México independiente tardó menos de treinta años desde su independencia en perder el 55 % de su territorio frente a los EE.UU., lo que se consumó en el tratado de Guadalupe-Hidalgo de 1848. El México que dejó España era una de las regiones más ricas del mundo en 1821. Hoy México es el país número 66 por renta per cápita. Si alguien tiene que pedir perdón a los mexicanos, me da la impresión de que ese alguien tiene pasaporte mexicano y les da la tabarra todas las mañanas en sus interminables ruedas de prensa.

Jesús Fuentes en el recuerdo

Por José María Barreda

Publicado en La Tribuna de Ciudad Real el 8 de febrero de 2026

Recién salido del hospital tras una importante operación de corazón, me llegó la noticia del fallecimiento de Jesús Fuentes. Me impresionó. Sólo unas semanas antes le llamé para pedirle un favor: Me había comprometido con Peridis en presentar en la biblioteca del Alcázar su último libro, pero me citaron para la intervención quirúrgica. Enseguida pensé en Jesús para que fuera él el presentador, de acuerdo con Peridis que se mostró encantado. Con su generosidad habitual, Jesús aceptó en seguida pues su relación con la cultura y la Biblioteca siempre ha sido muy intensa.

La presentación fue el 15 de enero y, gracias también al buen hacer del infatigable Alfonso González Calero, resultó un éxito. Al día siguiente, apenas veinte días antes de su fallecimiento, me escribió muy cariñoso contándome el acto, deseándome que la operación fuera bien y diciendo que se habían acordado de mí. No conocía entonces el estado de su salud, que ha llevado hasta el último momento con estoicismo castellano.

Es mi último recuerdo. Ahora soy yo quien le recuerda. Recordar, lo dice la etimología, es «volver al corazón «. Vuelve Jesús a mi corazón recién renovado y recuerdo que desde que nos conocimos en 1980, de la mano de Juan Pedro Hernández Moltó, que fueron a buscarme al Colegio Universitario de Ciudad Real, nos «caímos» muy bien. Se estaba organizando en la Región «aquel PSOE». Yo valoraba su cultura literaria e histórica.

Desde diciembre de 1982, con ocasión de la victoria del PSOE, hasta mayo de 1983, cuando se celebraron las primeras elecciones autonómicas, fue presidente de Castilla-La Mancha. Jesús fue también secretario general del Partido en la Región, diputado, senador y muchas cosas más. Pero no quiero referirme ahora a su trayectoria política, siempre coherente y leal pese a los inevitables sinsabores ( es un eufemismo) que esta actividad recoge de adversarios y correligionarios. Le recuerdo, lo «vuelvo al corazón», como un toledano por los cuatro costados, de carne y hueso, no un «hombre de palo», no bebiendo de ningún «pozo amargo» de rencor, ni clavando «alfileritos» de amargura sino colaborando activa, felizmente ,en la vida social y cultural de la ciudad que tanto ha amado.

Compañero y paisano «Jesús», que tus «Fuentes» de buen hombre se desborden, fluyan con libertad hacia el Tajo y consigan que sus aguas vuelvan a ser las puras y cristalinas que cantó Garcilaso.