Cieno debajo de la alfombra

Por Pedro A. González Moreno

Publicado por ABC el 19 de junio de 2025

Durante mucho tiempo hemos creído roussonianamente (o hemos fingido creer) en la bondad natural de los gobernantes. Y también que los partidos políticos eran algo parecido a plataformas de trabajo más o menos eficaces para gestionar el dinero público y conseguir el bienestar social de los ciudadanos. Sin embargo, no sabíamos (o preferíamos no saber) que algunos de sus representantes usarían sus privilegios para alcanzar cuotas cada vez más altas de poder, ni sabíamos que otros, una vez instalados en la atalaya de sus cargos, se dejarían dominar por ciertas depravadas tentaciones…

Mientras nosotros trabajábamos o andábamos entretenidos en los teatros o en los cines, en los estadios de fútbol, en las bibliotecas o en la barra de los bares, ellos se leían el manual del buen arribista y, encerrados en la burbuja de sus despachos, desde allí urdían negocios oscuros, tramaban turbias conjuras o movían los hilos necesarios para tejerse un futuro a la altura de sus ambiciones: un futuro que sólo consistía en ver sus patrimonios incrementarse milagrosamente al grito bíblico de creced y multiplicaos.

Mientras nosotros, en un ingenuo ejercicio de responsabilidad, acudíamos dócilmente a las urnas, pagábamos puntualmente nuestras hipotecas, o contribuíamos con nuestros impuestos a sanear las cuentas del Estado, ellos aprendían a moverse con soltura por los entresijos del poder, aprendían técnicas de supervivencia en las alturas y estudiaban las mil distintas formas de medrar sin demasiado ruido.

Una vez ya encumbrados, los vimos desarrollar conductas e instintos propios de una nueva casta: la de esa clase política profesionalizada que ha echado raíces en el poder y ha convertido la política no en un acto de servicio sino en una forma de vida, en un modo de escalar socialmente o de satisfacer ambiciones personales.

Y bajo las alfombras de sus despachos comenzaba ya a acumularse una mugre que era la de las ilusiones traicionadas y las promesas incumplidas.

Mientras nosotros educábamos a nuestros alumnos en la cultura del esfuerzo y del sacrificio, o les hablábamos de la justa recompensa que conlleva siempre el trabajo bien hecho; mientras intentábamos convencerles de que ese, el del trabajo, era el único camino honesto por el que debían avanzar, la realidad nos desmentía y, una tras otra, iba desmontando nuestras convicciones. Porque algunos de esos indignos representantes de la clase política, que habían decidido graduarse en las artes del fraude y el engaño, ajenos al significado de esas dos palabras -esfuerzo y sacrificio- prefirieron tirar por los atajos y sólo se esforzaron por engordar sus cuentas corrientes o por engordar el lustre de sus currículos, aunque para ello tuviesen que falsear las notas de sus expedientes, plagiar impunemente sus tesis doctorales e incluso aprobar algún master sin asistir a clase.

Mientras nosotros enseñábamos gramática a nuestros alumnos y les adiestrábamos en el uso de un lenguaje limpio, llano y transparente (el único apropiado para expresar la verdad), otros decidieron renunciar a sus principios y prefirieron adoptar como propia la verdad del Partido, el único imperativo categórico por el que se habrían de regir todos sus actos.

Y una vez instalados en esa verdad oficial, se rodearon nepóticamente de asesores (es decir, de amigos, de colegas, de parientes o vecinos de confianza) con los que crearon una red de voluntades compradas, una maraña clientelar de cómplices a sueldo, en definitiva un sutil ecosistema poblado de rehenes y de súbditos, cuyo equilibrio se sostenía en el reparto de cargos y privilegios a cambio sólo de lealtad.

Y bajo sus alfombras seguía cumulándose una capa de sarro y de podredumbre, un charco de aguas estancadas donde bullían los ácaros de la indignidad, la hipocresía y la vergüenza.

Intentamos educar a nuestros hijos transmitiéndoles ciertos valores que nosotros habíamos heredado. Jamás pretendimos hacer de ellos ciudadanos perfectos, pero sí intentamos que, al menos, no les faltase un mínimo sentido de la honradez, de la solidaridad y la justicia. Y armados con esos fundamentos, quisimos que comprendieran que el futuro sería un duro campo de batalla donde nadie iba a regalarles nada; que el futuro, al menos para ellos, sería como una travesía donde deberían andar siempre remando, en aguas revueltas y a menudo a contracorriente, para llegar -como aquel Lázaro de Tormes- a buen puerto.

Pero mientras tanto, cómodamente instalados en sus puestos de mando y a falta de mejor oficio, otros decidieron usar sus cargos como un pretexto para hacer carrera. Y dispuestos a blindarse contra la realidad, se rodearon de una cáfila de inquebrantables aduladores, buscaron compañía y consejo en una caterva de buscavidas y holgazanes que se dedicaron a sacarle brillo no sólo a a sus sillones, sino también a sus discursos. Enseguida aprendieron que el arte del discurso consistía en hablar mucho y decir poco, para proporcionar una imagen prefabricada de la realidad.

Y entre unos y otros fueron pervirtiendo el lenguaje, enturbiaron las palabras hasta convertirlas en una herramienta útil para adornar la nada y el vacío, o para expresar, sin ningún pudor, la doblez y la mentira.

Y bajo las alfombras de sus despachos, convertidas ya en un lodazal, no habitaban ya los monstruos que produce el sueño de la razón sino otros monstruos mucho más peligrosos: los que produce el sueño del poder.

Protocolo

Por Juan Ignacio de Mesa

Publicado en la Tribuna de Toledo el 9 de junio de 2025

Por razones de entrega de esta columna, la escribo antes de conocer el resultado de la final de Ronald Garros de individuales masculinos entre Sinner y Alcaraz. Seguro que será un partidazo que hará disfrutar tanto o más de lo que lo hicimos en la final individual femenina celebrada el sábado entre Sabalenka y Gauff, en la que se terminó imponiendo esta última. Anticipo que me gustaría que ganara Alcaraz, pero lo va a tener difícil con un Sinner que demuestra que es el mejor en estos momentos. Pero vamos a lo mío. Viendo estos partidos te das cuenta de que, para poder llegar a la cumbre en cualquier materia, parte viene en tu ADN y lo traes de nacimiento, ya que el que estés dotado para un trabajo intelectual o físico, te da claras ventajas de cara a tu futuro, pero a nadie se le oculta lo que está detrás de estos fenómenos que llegan a la cúspide. Horas de esfuerzo, renuncia a muchos caprichos, fortaleza mental para saber controlar lo que debes hacer, o no, en determinados momentos, saberte rodear de los mejores, etc. etc. El que piense que lo tiene todo hecho sin aportar de su parte todo el esfuerzo que pueda, lo tiene crudo. Cierto es que puede haber mucha gente que no quiera esforzarse, pero que luego no derive en los demás su propia incompetencia. Ver una final de Roland Garros, como las de otros campeonatos del Grand Slam, tiene también otra lectura, cómo se respetan los jugadores al final del partido, ganen o pierdan, la elegancia con la que se refieren los unos a los otros en sus palabras finales. También pueden algunos decir que hay un cierto punto de hipocresía en las mismas y que puede que el perdedor tenga ganas de soltar adrenalina y que se tenga que morder la lengua, pero todo forma parte de algo importante en las relaciones humanas, respetar el Protocolo. Un buen amigo, antropólogo, dice que las diferencias que la Ciencia ha descubierto que existen entre los humanos y el chimpancé, es que el humano tiene 46 cromosomas, mientras que el chimpancé tiene 48. Pero que él prefiere una explicación menos científica, estableciendo que la diferencia fundamental entre ambas especies es que el humano tiene y respeta el Protocolo (Para ello bastaría con seguir las normas de cortesía, respeto y cordialidad de la cultura en la que vivimos). Así que ya saben, si no quieren ser un chimpancé, esfuércense un poco y respeten el Protocolo.

Control

Por Juan Ignacio de Mesa

Publicado en La Tribuna de Toledo el 16 de junio de 2025

Creer que la corrupción y/o la incompetencia es patrimonio del contrario, sin asumir que también se puede dar entre los tuyos, es algo que, por desgracia, se ha impuesto en los últimos años. Llevamos unas semanitas que no sirven de ejemplo para nadie. España se ha convertido en el hazmerreír de Europa. Estamos dando un espectáculo increíble. No solo por las noticias que saltan sobre corrupción de todo tipo, también por la cutrez de personajes y procedimientos. Hasta para ser un sinvergüenza se debería exigir tener una cierta categoría, pero se ve que se prefiere a un mediocre obediente y sumiso que a un personaje válido y con criterio y así nos va. En el sector privado, los controles se ejercen, tanto por las propias entidades en cumplimiento de criterios obvios de información, como por lo establecido en la legislación que están obligadas a cumplir. Una empresa está controlada por la Agencia Tributaria, por la Inspección de Trabajo, por Sanidad, etc. Además, si cumple unos determinados mínimos de valor de sus activos, facturación y/o número de trabajadores, sus cuentas han de ser auditadas por Auditores Externos y, siempre, depositadas en el Registro Mercantil de su provincia. Y todo ello con plazos marcados que obligan a que, como límite, en el séptimo mes después de cerrado el ejercicio, dichas Cuentas Anuales, debidamente auditadas y aprobadas por su Junta General de accionistas, se depositen y puedan estar al alcance de todos. En el Sector Público, si todo funcionara correctamente, el control interno de la actividad económica se lleva a cabo por el cuerpo de Interventores, siendo el Tribunal de Cuentas el que hace el papel de Auditores de sus cuentas. Puedo asegurarles, que por extraño que parezca, las empresas privadas están más controladas y son más transparentes en sus cuentas anuales, que muchos organismos de la Administración. Y vamos con los Partidos Políticos. He consultado cuando se ha producido el último informe del Tribunal de Cuentas sobre las Cuentas de los Partidos, el informe de fiscalización de las Cuentas de los Partidos Políticos del año 2020 se ha emitido en 2024, ¡han tardado cuatro años!. Además, me he entretenido en echar un vistazo al informe, entre limitaciones al alcance y salvedades se puede hacer un estupendo artículo sobre la cualificación del personal que les lleva las cuentas. Si un informe así se hiciera de las Cuentas Anuales de una sociedad cotizada, los accionistas pedirían la cabeza del Director Financiero y de la mayoría del Consejo de Administración. ¿Pueden los militantes de un Partido exigir responsabilidades a sus dirigentes ante la incompetencia que demuestran? Y den más medios al Tribunal de Cuentas, no es de recibo que tarden cuatro años en emitir su informe, cuando en el sector privado, todo debe estar en pocos meses.

Prórroga presupuestaria 2025: de expediente extraordinario a anomalía democrática

Por Juan José Rubio Guerrero

Publicado en el Diario.es el 12 de junio de 2025

La doble prórroga presupuestaria para los años 2024 y 2025 supone el aplazamiento, temporal o definitivo, de toda una serie de medidas de gasto público que estaban previstas en los proyectos de presupuesto elaborados, en la medida en que el Gobierno tendrá que ceñirse a los gastos presupuestados para 2023, excepto en partidas comprometidas a medio plazo como las pensiones, cuya revalorización está garantizada, o los sueldos a trabajadores públicos negociados.

Es cierto que sus efectos, a la hora de limitar la acción del Gobierno, pueden ser “limitados”, a partir del apoyo parlamentario de que disponga. No obstante, para poder aplicar los nuevos programas de gasto o inversión pública, que podrían haberse incluido en un nuevo presupuesto, y para realizar modificaciones en partidas de gasto de los presupuestos prorrogados, tendrá que recurrir a la promulgación de reales decretos, que requerirán una posterior convalidación por parte del Congreso.

Todas estas modificaciones presupuestarias tendrán que tramitarse bien de forma separada, bien mediante los llamados decretos ómnibus en los que se aprueban normas sobre distintas materias, en la mayor parte de los casos sin ninguna conexión entre sí. Es evidente que todo esto ralentiza, cuando no,  paraliza y añade una complejidad añadida, en la ejecución del gasto, a la que se produce en la gestión de un presupuesto ordinario.

Por otra parte, la experiencia en la convalidación de los últimos reales decretos aprobados por el Ejecutivo no ha sido precisamente exitosa, debido a los intereses dispares, si no contrapuestos, de las fuerzas parlamentarias que posibilitaron la formación e investidura del Gobierno. En las últimas semanas hemos tenido una buena muestra de esa situación como consecuencia del debate sobre la necesidad de elevar al 2% del PIB el gasto público en defensa.

Podríamos pensar que todos estos factores limitarán la influencia del gasto público sobre la actividad económica general, pero podrán tener efectos beneficiosos en términos de contribuir a reducir el déficit público, favoreciendo el cumplimiento de la senda de estabilidad apro-bada, dado el menor margen de actuación de que dispondrá el Gobierno. Sin embargo, lo sucedido en el año 2024 no invita, precisamente, al optimismo en esta vertiente. En un año de prórroga, el déficit de la Administración central se incrementó en 10.836 millones de euros en relación con el ejercicio anterior, en el que el Gobierno gestionaba un presupuesto ordinario.

En realidad, el cumplimiento del objetivo de estabilidad aprobado fue posible gracias un crecimiento del PIB superior a lo esperado y por el fuerte crecimiento de la recaudación impositiva, en lugar de una contención en el gasto público. Debemos tener en cuenta, también, que las proyecciones de crecimiento económico para el año 2025 son menos favorables que las del ejercicio anterior y pendientes de revisión a la baja en función de cómo afecte la guerra arancelaria a la economía española.

En definitiva, la prórroga limita las posibilidades que tiene el Gobierno para llevar a la práctica compromisos asumidos, como el de la condonación de parte de la deuda autonómica en manos del Estado, pactado por el PSOE con ERC. También limita su capacidad de actuación frente a contingencias y riesgos extraordinarios, como puede ser el caso de las ayudas anunciadas recientemente para compensar a los sectores económicos más afectados por los nuevos aranceles de aduanas aprobados por la Administración de los Estados Unidos.

Finalmente, en este contexto de prórroga, desempeñará un papel importante el recurso al Fondo de Contingencia que la AIReF, en su «Opinión sobre riesgos fiscales» define como una herramienta útil para mitigar los riesgos fiscales, pese a constatar que, en estos ejercicios, ha destinado el 43% de sus recursos a financiar gastos no relacionados con perturbaciones imprevistas. El recurso generalizado al Fondo de Contingencia para financiar gastos de todo tipo no incluidos en el presupuesto añade un nuevo interrogante sobre los efectos de la prórroga sobre el cumplimiento del objetivo de estabilidad presupuestaria.

La otra cara de la moneda de la prórroga presupuestaria es la crisis institucional que puede provocar, ya que cuestiona el correcto funcionamiento de instituciones esenciales para el funcionamiento democrático. La incapacidad para aprobar nuevos presupuestos muestra un Gobierno débil y poco cohesionado incapaz de abordar, con garantías, los retos de la sociedad española, y erosiona su autoridad frente a la ciudadanía y otros actores políticos.

Gobernar con presupuestos prorrogados dificulta la implementación de políticas públicas ajustadas a las necesidades presentes. Sin un presupuesto actualizado, los Gobiernos afrontan obstáculos para poner en marcha nuevas iniciativas o reformar programas ya existentes, lo que puede frustrar las expectativas ciudadanas y disminuir el apoyo popular.

Además, la prórroga puede intensificar las fricciones entre el poder Ejecutivo y el poder Legislativo. Especialmente si este último percibe una usurpación de sus funciones en la aprobación del gasto público y se abusa de figuras como el decreto ley y otros para ir gestionando el día a día.

Finalmente, la percepción de un Gobierno incapaz de gestionar eficazmente sus finanzas públicas puede deteriorar su reputación en el ámbito internacional y su capacidad de atraer inversiones extranjeras. Como ejemplo, en el mes de noviembre de 2024 la prima de riesgo francesa alcanzó máximos ante las dificultades del Gobierno para que los presupuestos de 2025 fueran aprobados.

En resumen, la prórroga presupuestaria en España restringe la capacidad de actuación del Gobierno, afecta a la inversión pública y genera incertidumbre económica, lo que puede ralentizar el crecimiento y complicar la gestión de las Administraciones autonómicas y locales.

Como ya hemos comentado, aunque la prórroga presupuestaria permite la continuidad del funcionamiento gubernamental, es una solución claramente subóptima. La falta de actualización de las partidas presupuestarias puede desalinear el gasto público de las realidades económicas y sociales, impidiendo una respuesta efectiva a desafíos emergentes. Una de las recomendaciones clave del informe Draghi (elaborado para la UE por el expresidente del BCE con el fin de establecer una estrategia sólida de reindustrialización europea) es la necesidad de que los Estados miembros alineen sus presupuestos nacionales con las prioridades estratégicas establecidas por Europa. Esta alineación es fundamental para abordar desafíos como la transformación tecnológica, la descarbonización, la seguridad económica, el mantenimiento del modelo social europeo y la ampliación de los gastos de defensa en un contexto geoestratégico cambiante.

 

La Academia de Ciencias Sociales y Humanidades de Castilla-La Mancha celebra el Premio a la Investigación e Innovación 2024 en la modalidad de Ciencias Sociales y Jurídicas otorgado por el Gobierno regional al académico de número Carmelo Andrés García López

La Academia de Ciencias Sociales y Humanidades de Castilla-La Mancha celebra el Premio a la Investigación e Innovación 2024 en la modalidad de Ciencias Sociales y Jurídicas otorgado por el Gobierno regional al académico de número Carmelo Andrés García López. Con este premio se reconoce el esfuerzo, la excelencia académica y el impacto de la investigación realizada por nuestro compañero de la Sección de Economía y Empresa.

Carmelo García es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Alcalá de Henares, donde, desde 2014, compatibiliza su actividad docente e investigadora con el Vicerrectorado del Campus de Guadalajara. Su trayectoria investigadora se ha centrado en el análisis del bienestar y, más concretamente, de la desigualdad y la pobreza; dedicando una especial atención a las políticas públicas y su impacto en la sociedad. Su investigación se ha plasmado en diversas publicaciones científicas nacionales e internacionales.

Su especialización investigadora le ha llevado a ser delegado principal de España ante la OCDE en el proyecto NAEC (New Approaches to Economic Challenges) que surgió con el objetivo de plantear nuevos enfoques de política económica encaminados al diseño de programas de crecimiento y bienestar incluyentes y sostenibles. Asimismo, ha sido subdirector general adjunto de Análisis Coyuntural y Previsiones Económicas en la Dirección General de Análisis Macroeconómico y Economía Internacional del Ministerio de Economía y Competitividad (2012-2014).

Su compromiso con la formación y la investigación y su aportación a la sociedad castellanomanchega le ha permitido alcanzar destacados reconocimientos. Así, en 2024, recibió de manos del presidente de las Cortes de Castilla la Mancha la insignia de oro de la provincia de Guadalajara, en agradecimiento a su excepcional contribución a la comunidad académica.

En nombre de todos los académicos y académicas, felicitamos al profesor Carmelo Garcia y nos alegramos de contar con su experiencia y buen hacer. ¡Enhorabuena, Carmelo!

La Academia celebra el reconocimiento a Juan José Pastor Comín en los Premios de Investigación e Innovación 2024 de Castilla-La Mancha

La Academia de Ciencias Sociales y Humanidades de Castilla-La Mancha desea expresar su más calurosa felicitación al académico de número Juan José Pastor Comín, galardonado en los Premios de Investigación e Innovación 2024 del Gobierno regional en la modalidad de Investigación e Innovación en Artes y Humanidades.

Este importante reconocimiento, entregado el pasado 10 de junio, pone en valor una trayectoria consolidada y un compromiso firme con la excelencia investigadora en el campo de la música, la literatura y la cultura interdisciplinar. Pastor Comín es catedrático de Universidad en la Facultad de Educación de la Universidad de Castilla-La Mancha y ha centrado gran parte de su trabajo en el estudio de la música contemporánea, con especial dedicación a las relaciones entre música y literatura.

Entre sus numerosas contribuciones, destaca su labor como director del Centro de Investigación y Documentación Musical (CIDoM), centro asociado al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), desde donde ha promovido proyectos pioneros que combinan la investigación académica con la divulgación científica y cultural. Su capacidad para generar sinergias entre disciplinas lo ha convertido en una figura esencial del panorama humanístico regional y nacional.

Juan José Pastor ha sido también referente en el análisis de la música vocal del siglo XX y XXI, con una producción científica amplia y reconocida, así como en la dirección de iniciativas que han acercado la creación contemporánea a nuevas generaciones. Su visión integradora ha contribuido a situar a Castilla-La Mancha como un espacio activo y referente en el diálogo entre las humanidades, la música y la innovación educativa.

Desde la Academia nos enorgullece que uno de nuestros miembros haya sido distinguido por su labor ejemplar, y queremos hacer público nuestro reconocimiento a su constancia, rigor intelectual y vocación cultural. Este premio no solo honra una brillante carrera individual, sino que también resalta la importancia de las Humanidades como eje vertebrador del pensamiento crítico y la transformación social.

En nombre de todos los académicos y académicas, reiteramos nuestra enhorabuena al profesor Pastor Comín y celebramos que su trabajo siga siendo una fuente de inspiración para la comunidad investigadora y educativa.

¡Enhorabuena, querido Juan José, por este merecido reconocimiento!

 

Candidatura de Toledo como Ciudad Europea de la Cultura

10 de junio de 2025

En la firma de adhesión de las academias de diferentes ámbitos de la región a la candidatura de Toledo como Ciudad Europea de la Cultura

El alcalde destaca el ejemplo de Toledo como símbolo de entendimiento que representa fielmente lo que queremos ser con la candidatura

  • Un proyecto, ha asegurado Carlos Velázquez, que transciende nuestras fronteras y que debe transcender generaciones y legislaturas, porque es una iniciativa de ciudad, donde estamos incluidos todos, independientemente de cómo pensemos y de cuál sea nuestra opinión.

El alcalde de Toledo, Carlos ha destacado hoy que Toledo es un ejemplo y símbolo de entendimiento en un contexto en el que hoy en día el mundo necesita de la voluntad determinada de entenderse, y eso representa fielmente lo que queremos ser con la candidatura de Toledo como Ciudad Europea de la Cultura en el año 2031.

Así lo ha indicado Velázquez en la firma del protocolo de adhesión de las cinco academias de la región a esta candidatura, se trata de la Real Academia Conquense de las Artes y las Letras; la Real Academia de Medicina de Castilla-La Mancha; la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo; la

Academia de Gastronomía de Castilla-La Mancha y Academia de Ciencias Sociales y Humanidades de Castilla-La Mancha.

De esta forma, el alcalde ha señalado la relevancia e importancia de este proyecto que no solo transciende fronteras, sino que esperamos que transcienda generaciones, “y debe también transcender legislaturas porque no es un proyecto de un equipo de Gobierno concreto, sino de ciudad, y por ello, estamos incluidos todos, independientemente de cómo pensemos y de cuál sea nuestra opinión”.

El alcalde ha destacado por otro lado la importancia de unir la ciencia y la medicina a esta candidatura, un legado científico en la ciudad de Toledo “que puede servir para catapultar a la ciudad y diferenciarnos de otras ciudades”.

En este sentido, Carlos Velázquez ha reiterado que tan solo poner en marcha esta iniciativa “ya ha merecido la pena, como ciudad, como provincia y como región, porque tenemos voluntad de transcender y queremos que Toledo sea ese símbolo de identidad regional que se está construyendo en este momento”.

Ha destacado también el alcalde que ese legado “habita en lo más importante que tienen las ciudades, que no son sus edificios, sus monumentos o sus carreteras, sino las personas, y nosotros queremos aprovechar lo mejor del pasado de los ciudadanos de Toledo para significar lo mejor de su futuro”.

“Queremos ser una ciudad cultural, queremos ser un símbolo de lo mejor que fuimos en su momento para proyectarnos al futuro en un momento en el que el entendimiento y la tolerancia es más importante que nunca”, ha indicado Velázquez al tiempo que ha destacado la importancia de que se adhieran hoy estas academias, “una adhesión verdaderamente relevante y diferenciadora con el resto de candidaturas, todas extraordinarias y positivas, pero la de Toledo en estos momentos está cogiendo una envergadura y una calidad, aspirando a la excelencia que nos está diferenciando del resto de ciudades”.

Gran oportunidad para la región

Por su parte, Luis Arroyo Zapatero, presidente de la Academia de Ciencias Sociales y Humanidades de Castilla-La Mancha ha destacado que esta es una gran oportunidad para Toledo, para Castilla-La Mancha y para sus instituciones, para que la ciudad, en el futuro “sea una sede relevante para el pensamiento y las ideas europeas”.

También, el presidente de la academia de Gastronomía de Castilla-La Mancha, José María San Román ha indicado que hoy más que nunca “debemos alzar la voz para apoyar esta causa, porque Toledo, no solo es una ciudad, es un símbolo, una síntesis viva de civilizaciones, una joya de patrimonio universal y un lugar donde la historia, el arte, la fe y el saber se entrelazan como los ingredientes de un plato perfecto. Cada calle, cada piedra, cada sabor de esta ciudad cuenta con una historia milenaria”.

Pedro Juan Tárrega, presidente de la Real Academia de Medicina de Castilla-La Mancha considera que, heredera de la Escuela de Traductores de Toledo, se encuentra al servicio de la sociedad, por lo que la designación de Toledo como Capital Europea de la Cultura, “es una oportunidad para reformar el papel de la ciencia y la cultura como motores del progreso de la salud y el bienestar de los pueblos, sobre todo, en un tiempo en el que Europa busca reforzar los valores de diálogo e inclusión, diversidad, cultura y desarrollo sostenible, Toledo ofrece un ejemplo histórico y contemporáneo de que el pasado puede convivir en un futuro más justo y humano”.

En cuanto a la Real Academia Conquense de las Artes y las Letras, la académica comisionada, Carmen Moto Utanda, ha precisado que este proyecto “es un valor fundamental en esa Europa moderna que necesita hablar de futuro conociendo firmemente su pasado, y qué mejor pasado y más rico que ese crisol de culturas e intelectual que siempre ha caracterizado a Toledo”. Por ello, ha señalado que es imprescindible “recuperar la importancia de la cultura en Europa, así como la identidad que caracteriza esta región, en un contexto de alta competitividad entre diversas comunidades autónomas”.

Por último, Jesús Carrobles, director de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo ha asegurado que necesitamos tener una capitalidad europea de la cultura “que nos muestre el orgullo cívico de las tierras del interior”, y en este sentido, las academias “no son reducto del pasado, sino una de las maneras más útiles que ha encontrado la sociedad civil para llevar a cabo sus programas”, ha concluido.

Dos quijotes reformistas: José Castillejo y Manuel Marín

Por José María Barreda

Publicado en La Tribuna de Ciudad Real el miércoles 11 de junio de 2025

Los regeneracionistas españoles siempre vieron a Europa como un espacio en el que mirarse para cambiar nuestra política y mejorar nuestra economía y nuestra sociedad. Es célebre la frase de Ortega y Gasset, que resume todo un ideario político: «España es el problema y Europa la solución».

Políticos y pedagogos progresistas siempre han planteado que el camino para la transformación del país y sacarlo del subdesarrollo era la educación y la cultura. En este empeño, separados en el tiempo pero unidos en el espacio de la geografía manchega, destacan dos paisanos: José Castillejo (Ciudad Real 1877-Londres 1945) y Manuel Marín (Ciudad Real 1949-Madrid 2017).

José Castillejo fue el gran impulsor de la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas creada en el seno de la Institución Libre de Enseñanza, cuyas almas inspiradoras fueron las de Francisco Giner de los Ríos y Manuel Bartolomé Cossío.

La influencia de la Institución Libre de Enseñanza en el proceso de renovación pedagógica enlaza con el movimiento regeneracionista de finales del siglo XIX y la generación del 98, cuando clamaban, con Joaquín Costa a la cabeza, por «escuela y despensa».

La Junta de Ampliación de Estudios fue fundamental en ese esfuerzo renovador y modernizador de la educación en España. Su estrategia de pensiones en el extranjero facilitó el contacto de profesionales y estudiantes con los centros europeos que estaban más a la vanguardia, que luego repercutieron en nuestro país. La pedagogía jugó un papel protagonista: de las 1008 pensiones concedidas entre 1910 y 1927, 236 fueron destinadas a esta especialidad. De estas becas se beneficiaron no sólo grandes personalidades, como Rafael Altamira, Adolfo Posada, Fernando de los Ríos… sino también maestros, inspectores y profesores de Instituto, entre ellos Lorenza Luzuriaga o Rodolfo Llopis.

En un libro de reciente publicación, editado por la BAM de la Diputación y coordinado por Antonio Moreno, puede encontrarse información abundante sobre este paisano clave en la renovación pedagógica. (Se presenta en Ciudad Real el día 17)

El otro gran europeísta, Manuel Marín, tras estudiar en los Marianistas de Ciudad Real y licenciarse en Derecho en la U. Complutense, se especializó en Derecho Comunitario en la U. de Nancy y en el Colegio de Europa de Brujas. Militó en aquel PSOE reformista y transformador de la Transición y fue diputado por esta provincia.

En 1982 fue nombrado por Felipe González Secretario de Estado para las Relaciones con las Comunidades Europeas y en esta condición negoció con éxito la incorporación de España en ellas. No citaré ahora las diversas responsabilidades de Marín (sólo recordaré que fue un ejemplar presidente del Congreso de los Diputados) para centrarme en su labor como Vicepresidente de la Comisión Europea presidida por Jacques Delors, de la que también fue Comisario de asuntos sociales, educación y empleo.

En este período Manuel Marín puso en marcha una iniciativa que ha influido en la vida y en la formación y educación de miles de jóvenes: el Programa Erasmus.

Esta brillante idea, que nuestro paisano supo poner en marcha, está facilitando la movilidad de miles de estudiantes europeos por las diferentes universidades, lo que supone una contribución esencial para su educación, aprendizaje de idiomas y, también, y no es lo menos importante, para fomentar su cultura y sentimiento europeísta.

Cuando una ola antieuropea recorre Europa, cabalgada por populismos extremistas, conviene poner en valor lo que Europa ha significado y significa para nosotros. En el caso de Castilla-La Mancha, la incorporación a Europa, y los recursos que nos ha aportado, forma parte de la «trilogía transformadora», junto a la democracia y la autonomía, que están en la base de nuestro crecimiento y desarrollo.

Sirvan estas líneas para reivindicar la aportación de estos dos grandes manchegos en la historia de nuestro país y celebrar que sean profetas en su tierra. Los pueblos se dignifican cuando, con generosidad, sin envidias ni rencores políticos, reconocen el mérito de sus paisanos.

El ‘codiciado’ Almadén en la Guerra Civil Española

¿Sabías que las minas de mercurio de Almadén fueron uno de los recursos más disputados durante la Guerra Civil?

Durante la Guerra Civil, las minas de mercurio de Almadén se convirtieron en un recurso estratégico codiciado por ambos bandos. Su importancia iba mucho más allá del valor económico: era un elemento clave en el desarrollo militar del conflicto, con implicaciones tanto nacionales como europeas.

En el podcast “El ‘codiciado’ Almadén en la Guerra Civil Española”, el historiador Francisco Alía, catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha, analiza junto a Luís Mansilla el papel crucial que jugó esta localidad en aquellos años turbulentos.

Una mirada reveladora sobre cómo el patrimonio industrial puede influir en la historia de un país.

🎧 Puedes escuchar el podcast completo en la web de la Cadena SER: https://cadenaseralmaden.com/ser-patrimonio-el-codiciado-almaden-en-la-guerra-civil-espanola

A Trump no le gustan ni el ‘habeas corpus’ ni los estudiantes extranjeros

Por Antonio Marco

Publicado en El Decano de Guadalajara el 26 de mayo de 2025

Apenas han pasado cinco meses desde que el republicano Donald Trump tomó posesión como presidente del país más poderoso de la tierra, Estados Unidos de Norteamérica, y muchas de sus precipitadas decisiones de gobierno han desbaratado el incierto orden mundial económico impuesto precisamente en gran medida en el pasado por su propio país, al que ahora parece negar. Sus contradicciones, imprecisiones y bravuconadas no dejan de escandalizar y preocupar día sí y otro también al resto del planeta.

Me voy a referir brevemente a tres de los asuntos que me parecen de especial relevancia, aunque podríamos considerar varias decenas o centenas de los muchos aprobados y que con tanta exageración y aparatosidad mediática publicita al mundo entero. El 20 de enero de 2025, en su primer día de gobierno, Donald Trump firmó más de 100 decretos de propuestas claramente conservadoras. Estas órdenes ejecutivas abarcaron temas como seguridad fronteriza, deportaciones de extranjeros, energía, política de género escolar y sanitaria cuestionando las vacunas. También revocó cerca de 80 decretos de su predecesor, el demócrata Joe Biden, incluyendo medidas sobre equidad racial y derechos de identidad de género. Pero me referiré solo a tres de sus decisiones. Vaya de entrada que, sin desconocer la importancia de los líderes políticos, sobre todo en países presidencialistas como EEUU, no me gusta cargar toda la responsabilidad de las decisiones, buenas o malas, en el líder, olvidando que esas decisiones solo son posibles con la colaboración y aprobación de miles de ciudadanos y de los responsables de cada departamento de gobierno. En el caso de Trump ha asociado a su gobierno a varios de los hombres más ricos del planeta para que gobiernen a su enorme y complejo país como si de una gran empresa se tratara.

Pues bien, todavía no hace quince días el asesor presidencial Stephen Miller anunciaba que Trump, su gobierno, está considerando suspender el habeas corpus para los emigrantes como un instrumento más de sus políticas restrictivas, injustas e inhumanas con los extranjeros. America first y América para los americanos son su eslogan populista bien recibido por unos cuantos millones de americanos. Habeas corpus es una expresión jurídica latina, pero no es propia del derecho romano porque tiene su origen en la Carta Magna de 1215 de Inglaterra, que estableció la necesidad de justificar la detención de un súbdito y más propiamente en 1679, cuando el Parlamento inglés aprobó el Habeas Corpus Act, que fortaleció la protección contra arrestos ilegales y estableció procedimientos claros para impugnar una detención.

Los antiguos romanos, que fueron capaces de integrar en su sociedad como ciudadanos de pleno derecho a todos los seres libres del Imperio, desde el Éufrates al Támesis y desde el Danubio al desierto africano, tenían un magistrado de justicia encargado de controlar las relaciones y conflictos de los romanos con los extranjeros, el praetor peregrinus, y también tenían su incipiente derecho de gentes o derecho internacional y una normativa más concreta llamada Interdictum de homine libero exhibendo, que protegía a las personas libres contra detenciones arbitrarias y que se considera un precedente del habeas corpus moderno.

La expresión habeas corpus forma parte de una frase más amplia, habeas corpus ad subiiciendum et recipiendum, cuya traducción literal sería «ten el cuerpo para ponerlo a disposición y recogerlo»,  frase, difícil de entender si no se conoce que con ella la justicia inglesa se dirigía a la dirección de una prisión ordenándole que tuviera preparado al detenido, su cuerpo naturalmete, para ser trasladado al tribunal. Si algún lector quiere profundizar en el concepto le remito a un breve artículo que hace ya muchos años publiqué en mi blog antiquitatem: https://www.antiquitatem.com/habeas-corpus-derecho-romano-common-law/

Actualmente, cuando lo plantea el detenido o su abogado, la frase expresa la petición del detenido de ser conducido ante un juez para que decida sobre la pertinencia y necesidad de su detención y por eso el habeas corpus se ha convertido en un pilar fundamental del Estado de Derecho, garantizando la libertad individual en numerosos sistemas legales alrededor del mundo; generalmente la retención policial no puede prolongarse más de setenta y dos horas sin que el detenido sea puesto a disposición del juez. Pues bien, en estos días simplemente el gobierno de Trump, sin que le tiemble el pulso, piensa restringirlo o suprimirlo, aunque agrava la decisión cuando aclara que es una medida contra los emigrantes, negando pues la condición de ser humano con derechos a unos cuantos millones de personas que tienen un derecho  tan elemental como el de ser juzgados en derecho y no detenidos arbitrariamente por la policía ejecutiva. Esta propuesta que niega el derecho, desde mi punto de vista de una relevancia y gravedad extraordinarias, ha pasado un tanto desapercibida y desde luego ha generado poco escándalo entre ciudadanos excesivamente acomodaticios e insensibles a medida que se avanza en la conformación de estados fascistas y policiales, en las antípodas de lo que creíamos que era la sociedad norteamericana. ¡Cuánto temor y miedo habrá generado ya este simple anuncio a miles de personas que se sienten indefensas en el país al que han acudido con la simple pretensión de mejorar su vida aportando lo que tienen, su trabajo!

Segundo asunto escandaloso. Apenas han pasado cuatro días cuando el pasado jueves día 22 la Administración de Donald Trump revocó la potestad de la Universidad de Harvard, la más prestigiosa de EEUU, para admitir nuevos estudiantes extranjeros. La medida afecta a unos 7000 alumnos de los 20.000 totales, aproximadamente el 27%, pretendiendo entre otras cosas asfixiarla económicamente. Trump ataca desde hace tiempo directamente a esta universidad que no se pliega a sus exigencias de control de las personas y de sus ideas y que le ha plantado cara. Con argumentos falsos y manipulaciones sin pudor ni vergüenza intelectual, elimina así una de las características más importantes de la Universidad desde su origen y por supuesto de las americanas, algunas de ellas las más prestigiosas del mundo, como es el intercambio y circulación mundial de conocimiento en beneficio de toda la humanidad. La Universidad de Harvard, entre estudiantes de ella egresados y extranjeros con ella relacionados tiene más de 160 premios Nobel. Las universidades americanas con sus cuantiosos fondos económicos tienen enorme capacidad para atraer a los más sabios y expertos especialistas del planeta. La medida de Trump, paralizada momentáneamente por una jueza de Boston, tendrá un efecto devastador en el mundo científico porque además  la plantea como una advertencia y aviso para el resto de universidades a las que amedrenta y asusta así, al más puro estilo mafioso de algunas exitosas películas americanas.

Pero es que desde la Antigüedad grecorromana los estudios superiores, que ahora llamamos universitarios, procuraron eliminar las estériles fronteras y facilitar la relación entre los estudiosos: los sabios griegos como Heródoto acudían a Egipto, cuna de muchos saberes, Alejandría y su famosa biblioteca era un centro nutrido del saber mundial del momento, los estudiantes y profesionales romanos, como Cicerón o Virgilio, acudieron todos a Grecia para perfeccionar sus conocimientos y su arte; a la escuela de Traductores de Toledo acuden de Áafrica y de todo Oriente sabios judíos y musulmanes con códices que encierran la sabiduría clásica de los griegos y que han de traducir al latín o a lenguas europeas; cuando bien avanzada la Edad Media se crean las Universidades europeas, todas son centros de formación e intercambio internacional hasta el día de hoy: París, Bolonia, Heidelberg, Oxford, Salamanca….. El humanista del siglo XVI Erasmo de Rótterdam da nombre al exitoso programa europeo de intercambio de estudiantes con el que más de doce millones de jóvenes, más de setecientos mil (700.000) de ellos españoles, han acudido a centros universitarios y formativos de otros países desde 1987. No podía ponerse nombre más adecuado al programa que el del sabio humanista que estudió y fue profesor en Países Bajos, Italia, Francia, Suiza, Bélgica, Inglaterra…..; a España no se atrevió a venir asustado por el rigor anticientífico y fanatismo religioso de la cruel Inquisición de la época.

Medidas como esta producen sencillamente miedo porque nos recuerdan con demasiada fuerza momentos del pasado de tiranía y fanatismo ideológicos al margen de todo respeto a la diversidad de los seres humanos que creíamos superados para siempre y parecen encaminarnos por la senda de la oscura ignorancia irracional.

Esta absurda medida ciertamente ha producido algún escándalo en la comunidad científica mundial, pero la generalidad de la sociedad parece soportar esta exigencia con el mismo pasotismo y tibieza con el que acepta la supresión del habeas corpus. Desgraciadamente esa sociedad en nuestro caso es la de Europa, que parece alelada, dormida y sin capacidad de una respuesta contundente defendiendo lo que en realidad es su peculiaridad y seña distintiva: ser una isla de libertad y racionalidad en un mundo convulso escaso de libertades esenciales para que el  ser humano viva una vida digna.

El tercer hecho, más profundo y más general, se merece un tratamiento especial más profundo; se refiere a ese nuevo nivel al que se eleva el sistema económico neoliberal y neocapitalista imperante hoy en día que está en el origen de todas estas medidas irracionales e inhumanas: cuando parecía que el capitalismo económico había alcanzado su máximo nivel de deshumanización, cuestionada profundamente la socialdemocracia y, por supuesto, la doctrina social de la Iglesia como vienen denunciando los últimos papas,  la administración Trump y sus colaboradores hipermegarricos dan un paso más e imponen un control y explotación de la economía y del gobierno mundial cuyo único objetivo es la acaparación sin límite de riqueza por unos pocos frente a millones de trabajadores con posibilidades muy limitadas de desarrollo humano. ¿Qué es eso de la función social de la riqueza? ¿Quién ha dicho que Dios puso la tierra y sus bienes a disposición de todos los hombres y no solo de unos pocos, los más poderosos? Es este un paso más elevado en el desarrollo de un capitalismo salvaje en el que el individuo y sus aspiraciones personales tienen pocas posibilidades. Pero este artículo va resultando demasiado largo y este es tema merecedor de tratamiento más extenso y profundo, que aplazo para otra ocasión.

La pegunta que mientras tanto me hago con preocupación y estupor es: pero ¿qué ha pasado en estos últimos años para que hayamos llegado a esta situación absurda en que para muchos millones de ciudadanos disminuyen drásticamente las expectativas de desarrollo y vida digna con las que hace poco soñaban para ellos y sus hijos? ¿Cómo hemos podido llegar a esto ¿Acaso no hay en el planeta condiciones reales para un mundo más feliz sin necesidad de marginar a una gran parte de ella?