Skip to content
Instrucciones para comenzar una guerra
Publicado por Juan Luis Manfredi 
el 13 de abril de 2022
Maciej Luczniewski/NurPhoto vía Getty Images

Publicado en Esglobal.org el 25 de febrero de 2022

Escrito por Juan Luis Manfredi. Fotografía de Maciej Luczniewski/NurPhoto vía Getty Images.

Hoy nos conducimos por guerras híbridas, guerra multidominio y mosaico, doctrina Gerasimov, zonas grises y otras nomenclaturas que reflejan la disparidad de criterios para señalar el principio y el final de la guerra. Porque solo de esto estamos seguros: la declaración de guerra como instrumento diplomático ha desaparecido y, con ella, el documento que identifica actores, enemigos, casus belli y argumentos para acogerse para el armisticio. Sin documentación escrita, la propaganda inunda el caudal de información y es difícil entender cuándo ha comenzado un conflicto. Así, interesa menos conocer las causas de la guerra, que siempre pueden construirse a posteriori, y más los nuevos instrumentos para entender que la batalla está en marcha.

La primera víctima de la guerra es la verdad. Atribuida al senador Hiram Johnson en 1917 y popularizada por la literatura y el cine, el primer indicador de conflicto es la batalla por los hechos. Los actores innovan en el uso de la propaganda y proponen un discurso emocional sobre héroes, patrias y afrentas. La confusión deliberada entre nostalgia, memoria y pasado histórico es recurrente. En el reciente caso de Ucrania, basta con analizar el discurso sobre la grande de Francia, la denuncia de los acuerdos de 1997 y la reinterpretación de la conferencia de Yalta en 1991. El segundo jalón es la creciente dificultad para el ejercicio del periodismo profesional e independiente, con salarios dignos, criterio editorial y capacidad de decisión. Hoy los periodistas sobre el terreno dependen de la voluntad del gobernante, andan escasos de dinero y con una producción muy limitada. Sin los ojos de la guerra, aquel título para homenajear a Miguel Gil en 2001, es difícil tener criterio. Así, cuando se multiplican los controles o la expulsión de periodistas y se agitan fantasmas del pasado, la narrativa de agresión, soberanía o defensa ya está en marcha.

Un segundo elemento consiste en la movilización de tropas más allá de los ejercicios y las maniobras. El indicador no mide el número de tropas, cifra que uno ha de creerse por mor de la propaganda, sino las capacidades operativas para ejecutar el despliegue. La movilización es coercitiva o disuasoria, por lo que por sí sola no anticipa la guerra. Antes que para el ataque, los ejercicios sirven para animar la moral de la tropa, mostrar a los rivales las nuevas herramientas y probar las novedades. En cambio, la logística, el soporte para el largo plazo, los hospitales de campaña o los acuerdos tácitos con terceros representan un paso avanzado en el conflicto. Sucede que la acumulación de medios humanos y recursos aceleran los roces con los vecinos y reduce las expectativas de volver a casa. En esta línea, puede añadirse que el repliegue del cuerpo diplomático reduce las oportunidades para el diálogo y lo devuelve a la esfera presidencial. Para la acción y la gestión diaria, ahora primarán las decisiones militares.

El tercer hito es la cuestión digital. El debate teórico sobre la dinámica y el alcance de la transformación digital de la guerra se obsesiona con utilizar las categorías del derecho internacional y adaptarlo a los ciberataques, los trols o el bloqueo de instituciones de gobierno. La actividad digital anticipa el conflicto cuando supone un desgaste para el rival, que tiene que dedicar recursos, y señala una debilidad estructural. Es coercitiva en la medida que demuestra capacidades y amenaza una posición. Todo lo que aprendimos de expansión del poder territorial o las acciones cinéticas tiene menos relevancia en el diseño de la respuesta digital. El indicador adelanta otras decisiones propias de la economía política: determinar qué es censura y qué es propaganda, impedir la provisión de servicios digitales, dificultar la actividad económica real, promover el fraude o el sabotaje, anonimizar los ataques o incorporar nuevos perfiles no uniformados al conflicto.

Un cuarto hecho significativo es la subversión, el conflicto interno. Las guerras que vienen abandonan su carácter imperial para evitar el elevado coste para las finanzas públicas e impedir salidas abruptas como la de Afganistán en agosto de 2021. El aspirante a hegemón apela a un conflicto interno y se presta a colaborar con una de las partes para defender una causa política o identitaria. La capa de protección permite el envío de ayuda económica, el apoyo a partidos o líderes, el ninguneo de la autoridad gubernativa o la promoción de causas comunes, un supuesto demos convergente que arruina las fronteras políticas. Para saber si la guerra está en marcha, comprueben si el agresor da soporte financiero y político a alguna causa genérica (comunidad idiomática, sueños históricos, referendos sin observadores) y apuesta por el diálogo fuera de los cauces convencionales (parlamento, partidos, sindicatos). Se cierra el ciclo con un gobierno desacreditado, con síntomas de incapacidad para emprender soluciones y dispuesto a lanzarse en brazos de sus propios reaccionarios. La corrupción en forma de futuras concesiones y contratos, me temo, está en la conversación.

El quinto elemento es la guerra económica. Mucho antes de que el conflicto militar de comienzo, las partes identifican las debilidades. Energía, inflación, desempleo, escasez de productos, boicot y sanciones contribuyen a la coerción, así como el bloqueo del sistema financiero o la expulsión de competidores. Dudo de la efectividad de las medidas para cambiar el curso de los acontecimientos, porque la guerra económica apenas afecta a las elites y las sociedades locales ya se han acostumbrado a navegar en condiciones de intervención. En mi opinión, la creciente “securitización” de las relaciones económicas y comerciales agota la conversación diplomática y extiende los argumentos para comenzar una guerra.

Hay otros indicadores de guerra, que tienen que ver con la naturaleza política del liderazgo, las aspiraciones o las revanchas. Lo dejamos para el siguiente capítulo. Así las cosas, con este perfil de la guerra que viene, valoren si ya estamos en pleno enfrentamiento, o bien, si hay esperanza para la paz. Como suelo huir de la miseria del historicismo, apelo a que la diplomacia, los intercambios epistolares y la razón aún tengan hueco en el tablero de operaciones.

 

Entradas Recientes

El cardenal ilustrado: 300 años del nacimiento de Lorenzana

26 de septiembre de 2022

Presentación del libro «El hombre de Montiel», de Antonio Rodríguez Huéscar, por José María Barreda

9 de julio de 2022

La academia del saber y la experiencia al servicio de todos

9 de julio de 2022

Intervención Autoridades – Pleno de Fundación de la Academia de las Ciencias Sociales y Humanidades

9 de julio de 2022

Sesión Constitutiva del Pleno de Fundación de la Academia de las Ciencias Sociales y Humanidades

9 de julio de 2022

Raimundo Drudis, el director (1930-2022)

7 de julio de 2022

Paisaje cultural, literario y patrimonio territorial como destino turístico en la comarca de La Mancha

18 de junio de 2022
13 de junio de 2022

Acertar con los premios

13 de junio de 2022

Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Instrucciones para comenzar una guerra

Los datos de carácter personal obtenidos a través del sitio web www.uclm.es serán tratados conforme al REGLAMENTO (UE) 2016/679 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 27 de abril de 2016, relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos y por el que se deroga la Directiva 95/46/CE (Reglamento general de protección de datos), a la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, y al Código de Conducta de Protección de Datos de Carácter Personal de la Universidad de Castilla-La Mancha. Asimismo, se adoptan las medidas de índole técnica y organizativa necesarias para garantizar la seguridad de los datos personales tratados.

 

Responsable del tratamiento

La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), CIF Q1368009E, en el ámbito de sus competencias, presta el servicio público de la educación superior, mediante la docencia y el estudio, la investigación, la transferencia de conocimiento a la sociedad, la difusión de la cultura y la extensión universitaria.

Para la consecución de estos fines, se necesita obtener de los interesados datos de carácter personal y tratarlos de forma confidencial, quedando incorporados a la actividad de tratamiento de la UCLM que en cada caso corresponda.

Los interesados pueden consultar la relación actualizada de las actividades de tratamiento que la UCLM realiza.

 

Delegado de protección de datos

La UCLM ha nombrado a un delegado para la protección de los datos personales, quien, además de asesorar al responsable del tratamiento, supervisar el cumplimiento de la normativa reguladora de esta materia y ser el punto de contacto con la Agencia Española de Protección de Datos, tiene la función de facilitar a los interesados el ejercicio de los derechos que les asisten. Sus datos de contacto son:

Universidad de Castilla-La Mancha

Campus de Albacete

Plaza de la Universidad nº 2, 02071-Albacete

Correo electrónico: proteccion.datos@uclm.es

 

Finalidad de los tratamientos

La finalidad de los tratamientos de datos personales que realiza la UCLM se pueden consultar en el registro de actividades de tratamiento.

 

Base jurídica de los tratamientos

La UCLM tratará los datos personales para la prestación del servicio público de la educación superior, para la prestación de otros servicios relacionados con este fin y para el cumplimiento de obligaciones legales. Asimismo, podrá tratar datos cuya finalidad requiera el consentimiento informado del interesado, quien habrá de prestarlo mediante una clara acción afirmativa.

Se puede consultar la base jurídica de los tratamientos que realiza la UCLM en el registro de actividades de tratamiento.

 

Conservación de los datos personales

Los datos personales que trata la UCLM se conservarán durante el tiempo necesario para cumplir con la finalidad para la que fueron obtenidos, pudiéndose conservar también para la resolución de las posibles responsabilidades que se pudieran derivar de su tratamiento y con fines de archivo administrativo.

Se puede consultar el plazo de conservación de los datos personales en el registro de actividades de tratamiento.

 

Comunicación de los datos personales

Como regla general, los datos personales no se comunicarán a terceros sin el previo consentimiento de los interesados, salvo que exista una obligación legal y en los supuestos regulados en el artículo 13 del Código de conducta de protección de datos personales en la Universidad de CastillaLa Mancha.

Se puede consultar las comunicaciones de datos personales que realiza la UCLM en el registro de actividades de tratamiento.

 

Procedencia de los datos

Salvo excepciones, los datos personales son facilitados por los propios interesados o sus representantes.

Se puede consultar la procedencia de datos personales que trata la UCLM en el registro de actividades de tratamiento.

 

Derechos de los interesados

Los interesados pueden ejercer sus derechos de acceso, rectificación, supresión y limitación al tratamiento, y a la portabilidad de sus datos personales, a la oposición a su tratamiento y, en su caso, a no ser objeto de decisiones basadas únicamente en el tratamiento automatizado de sus datos, dirigiendo un escrito al Delegado de Protección de Datos de la UCLM, a la dirección de contacto arriba indicada, acompañando una copia del DNI o documento equivalente que acredite su identidad.

Asimismo, los intersados tienen derecho a presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos, a través de su dirección postal en la calle Jorge Juan nº 6, 28001-Madrid, o a través del siguiente enlace a su sede electrónica.

Suscripción a nuestro boletín

Rellena este formulario para recibir nuestras noticias directamente en tu email.