Proyecto del Máster de Igualdad de la UCLM para la toma de conciencia de la importancia del feminismo

La Academia de Ciencias Sociales y Humanidades de Castilla-La Mancha se suma al Proyecto del Máster de Igualdad de la UCLM para la toma de conciencia de la importancia del feminismo, partiendo de algo tan sencillo como su es su definición en el diccionario, porque el feminismo no es otra cosa que la igualdad entre hombres y mujeres, término que últimamente se está desvirtuando y, desafortunadamente, asociando a otros que nada tienen que ver con su verdadero significado.

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Alberto Corazón: Corazón y Cerebro

Publicado en Hypérbole.es en febrero de 2021

Escrito por José Rivero Serrano

Llevaba varios días leyendo el último trabajo de Valeriano Bozal Crónica de una década (2020) –que se publica juntamente con Cambio de lugar, dos libros en uno como cuenta V.B. en el prólogo– cuando llegué a la página 131 donde emerge –como una estela brillante– Alberto Corazón (Madrid 1942-Madrid 2021). De él dice Bozal: “Corazón no era, como lo es ahora, pintor, era diseñador gráfico. Nuestra relación empezó en la editorial Ciencia Nueva [tan cercana al Partido Comunista, como que estaba tutelada y dirigida por Manuel Azcárate]. Su trabajo tuvo éxito, diseñó para otro editores, hizo algunos libros en euskera para niños, de las portadas de Ariel, las de Seix Barral, las de Felmar –la editorial de Felipe Cantos, impresor–, el Boletín de Colegio de Doctores y Licenciados y, sobre todo los libros de Comunicación [su editorial, por otra parte, tanto en la serie A como en la B]. Alberto Corazón y Enric Satue –CAU, Alfaguara, Instituto Cervantes, Austral– fueron, junto a Daniel Gil los diseñadores que cambiaron la gráfica”. Lo que omite Bozal –junto a nombres destacados del diseño como Ángel Jové, Diego Galán o Mauricio Serrahima– es el azar por el que llega Corazón al diseño gráfico en Ciencia Nueva: “El sello que fundó con unos amigos, Ciencia Nueva, publicó ‘Ciencia y política del mundo antiguo’ de Benjamin Farrington. No había portada, así que él asumió su diseño”.

El carácter de la crónica bozaliana de los sesenta-setenta, me hizo recordar –salvando todas las distancias– al trabajo que acomete Alberto Corazón con Pedro Sempere en 1976, para la citada ediciones Felmar, La década prodigiosa. Que es otra manera de narrar gráfica y textualmente –y esto es importante en el primer Corazón como en el último– la experiencia vivida y los saltos de la memoria. Por otra casualidad, la misma mañana que se conoció la muerte de Corazón, Alfonso González Calero comentó en Facebook –a propósito de Manuel Leguineche, en el programa Los Imprescindibles y editor que fuera de la revista Ozono – algunas cosas de esa aventura editorial interrumpida. Donde recuperaba una portada de la revista, presidida por una imagen del Equipo Crónica con un fondo amarillo y el listado de su contenido. Al responderle que era uno de los ejemplares que conservaba de Ozono, comentó: “Fue de la época en que Corazón trabajaba con Felmar y esa portada es suya. Un lujo”.

Ciertamente el debate académico sobre Alberto Corazón era, o habría sido para algunos, ubicarlo en el mundo del diseño o en el mundo de la pintura. Actividad ésta que había desplazado a su anterior recorrido como diseñador gráfico –dando saltos eventuales, al diseño de objetos, en 1996 había presentado en el Instituto Europeo de Design, su propuesta de cajero automático–, diseño de escenografías y algún montaje de exposiciones. Probablemente esa haya sido la insistencia de exposiciones globales y programáticas tratando de descubrir un sentido a las realidades de la visión y de la comunicación. Así serían sus trabajos diversos con esa pretensión citada de globalidad y de crítica. Argumentos como los desplegados con su participación en Venecia en 1976, o con Una historia gráfica de la España moderna (2013), año que realiza en Murcia su antológica Trabajar con signos, y también la celebrada Historia de España en signos (2015). El declive del diseñador y la llegada a la pintura se percibe ya en 2013, fecha de la entrevista en el Diario.es (7 de marzo) cuando confiesa con pesar. “Estamos asistiendo a la apoteosis de la mediocridad”. Aunque yo pienso que cierta desconexión de ese universo, en el que había brillado con intensidad, se hace patente en 2011, en la exposición de Damasco. Cerrando con ello, un trayecto que había merecido en el sondeo de 2013, de la revista El Publicista, ser considerado como el diseñador gráfico más influyente del siglo XX. Y ello sin contar con una formación específica, toda vez que Corazón venía del campo de la Economía. A él debemos una nutrida nómina de logotipos institucionales y comerciales, enmarcados en ese empeño de modernizar la imagen para mejora la vida: La Biblioteca Nacional, Renfe Cercanías, ONCE, Paradores, SGAE, Hispasat, Mapfre, Casa del Libro, Compañía Nacional de Teatro Clásico, Casa de América, Ministerio de Sanidad y Consumo, Junta de Andalucía, Junta de Extremadura, Universidad Autónoma de Madrid (UAM), Ayuntamiento de Murcia, Centro Cultural de la Villa de Madrid, o la muy reconocible cartelería del Festival de Otoño de Madrid. Y la ya perdida del festival de Teatro Clásico de Almagro en los ochenta-noventa.

Junto a ello conviene reseñar la aventura editorial del proyecto de Comunicación –donde coincide con Bozal– y donde da salida a un bloque de textos y obras imprescindibles de la cultura visual, la comunicación, la historiografía del arte o la arquitectura. En 1976, Corazón con un amplísimo equipo participa en la Bienal de Venecia, donde el pabellón español presenta la polémica muestra Vanguardia artística y Realidad social en el Estado español, 1936-1976[1]. El trabajo de Corazón –por ceñirnos a él y eludir otras piezas e instalaciones realizadas– se resumía con las cuarenta portadas serigrafiadas del diario ABC, del día 1 de abril, fecha en que se celebraba la victoria de la Guerra Civil y así se proclamaba. Esos años –finales de los setenta– corresponden, por otra parte, a unos trabajos de una enorme fertilidad. Tales como los catálogos de la Galería de Arte M11 de Sevilla, para las exposiciones del Equipo Crónica y de Antonio Saura; de 1979 es un trabajo sorprendente –donde Corazón escribe, diseña y maqueta– El sol sale para todosAnálisis de la iconografía comercial de Madrid. El placer de mirar y el placer de observar.

Para llegar, finalmente, a la lectura del texto de Alberto Corazón que más cerca me ha llegado: no se si al corazón o al cerebro. Y que responde al cuaderno de notas –una suerte de breviario o de aforismario– de su estancia en Damasco en 2010, donde Corazón iba a mostrar una antológica de su obra pictórica. Los días previos al montaje se dedicó a divagar por Damasco, Alepo y por el mismo Museo Nacional, provisto de extraordinarias colecciones arqueológicas y de un polvo dormido que anticipaba la guerra venidera que destruiría toda la grandeza de esa “la ciudad viva más antigua del mundo”. Las sugerencias de ideas sueltas, capturadas en la penumbra o bajo una palmera oscilante, van deslizandose en un rosario de palabras, sugerencias y sensaciones.

Comprendí que el objetivo

No era el cuadro

Sino estar trabajando en el cuadro.

Todo ello desde la constatación de la observación y de la paciencia.

El gran arte europeo

Imágenes, escena, pinturas

El objetivo no es la caza en sí misma

Sino el acecho

Incluso, la constatación de su sustancia y de su divisoria.

El artista acepta que lo que intuye

Puede ser más sólido que lo que entiende.

Escribo en dos cuadernos.

Uno, de mano, del que nunca me separo

Papel áspero, con cuerpo, dieciocho por veinticuatro

El otro es más grande, treinta por treinta.

En este sólo dibujo.

En el otro se mezcla el relato cotidiano,

el teléfono de un conocido,

la transcripción de una lápida,

la etiqueta de un vino

y el billete de autobús.

Escribir y dibujar es el mismo gesto

Una secuencia que necesita a ambos, el relato.

La prosodia.

El dibujo es el gesto.

Y el silencio.

Cuando voy garabateando

Aparecen palabras.

Y cuando escribo, a veces,

Necesito trazos.

Lo llamó, inteligentemente, a ese dietario damasquino, Damasco suite, somos imágenes (2011). Somos imágenes, para a continuación rectificar en su Cuaderno del nómada, donde contaba –según relata Antonio Lucas– “que sin palabras no habría sabido vivir. Sin pintura, quizá. Pero no sin palabras”. Incluso un cierre más, en una hipotética despedida.  “La poesía es más importante que el diseño. Estarás de acuerdo conmigo”.


[1] Existe, bajo el mismo nombre, la publicación de los materiales de la exposición en Gustavo Gili. También la revista Comunicación XXI, dedicó un número al debate de la Bienal.

Europa

Publicado el 14 de febrero de 2020 en La Tribuna de Ciudad Real

Dice mi hermano, el poeta Dionisio Cañas, en uno de sus libros La muerte de Europa, que «Europa se pudre de melancolía». Aunque se refiere, sobre todo, a cómo se olvida el humanismo, y se pierde muchas veces en el mercantilismo y el egoísmo de algunos de sus miembros, no dando la respuesta que debe dar a muchos problemas como la inmigración o el hambre allende sus fronteras. Unos desean su desaparición como bloque de influencia en el mundo, me refiero a Rusia o China. Otros, como EEUU, desde un sentimiento cultural del individualismo y el liberalismo económico, no les gusta nuestro modelo porque, mientras aquí el Estado de bienestar ha creado un nivel de justicia social alto, allí hay gente que muere o no es bien atendida porque su seguro no cubre su enfermedad.
La tres grandes columnas de la Unión Europea son, y así se solidificó en Maastricht, la económica, la social y la institucional. Mayor poder a las instituciones democráticas y mayor igualdad social son los grandes retos. Y en lo institucional, sobre todo, una voz única en el mundo.
Los personalismos de los presidentes, por ejemplo Macron, ahogan la voz de Europa. La mandan a un segundo plano. Se ve, por ejemplo, en la crisis con Rusia, que puede avanzar con la invasión de Ucrania. Mientras, Borrell, el jefe de la diplomacia europea, está escondido detrás de las cortinas, el presidente francés sigue en el fondo la estrategia de Putin, que no es otra que debilitar a Europa dividiéndola, atendiendo más a países que a la institución comunitaria, ya que la debilidad de Europa facilita su obsesión de ser un bloque de poder mundial, a pesar del nepotismo y la pobreza que reina en su país.
A los demás les interesa que Europa sea muchas voces, y a los europeos nos interesa que sea solo una. Es el momento de avanzar en lo social y lo institucional tanto como en lo económico, y que sobre todo la nuestra sea una sola voz, porque si no somos capaces de defender nuestra forma de vida caeremos en la influencia de cualquiera de los otros tres bloques en los que la democracia o la justicia social dejan mucho que desear.
La estrategia de Vladimir Putin es ningunear a las instituciones comunitarias. El verdadero enemigo de Rusia es el modelo europeo. Es un mal ejemplo para su pueblo empobrecido, un escaparate que muestra que otro mundo más justo es posible.

Congreso Internacional: VIII Centenario del nacimiento de Alfonso X. El universo político y cultural de un reinado.

Congreso Internacional: VIII Centenario del nacimiento de Alfonso X
Alfonso X: el universo político y cultural de un reinado
19-21 octubre 2022
Tdoledo
Universidad de Castilla-La Mancha

El 23 de noviembre de 1221 nació en Toledo el que entre 1252 y 1284 ocuparía el trono de Castilla y León con el nombre de Alfonso X. La Universidad de Castilla-La Mancha y su Facultad de Humanidades de Toledo han querido sumarse a los actos conmemorativos de este VIII Centenario con un Congreso Internacional donde se abordan diversos aspectos relacionados con el monarca y el universo político, social y cultural que se generó alrededor de su reinado. Este fue definido por Manuel González Jiménez como deslumbrante y contradictorio a la vez, y algunas de esas complejas circunstancias serán analizadas por ponentes y comunicantes durante nuestras jornadas.

Organiza: Facultad de Humanidades de Toledo (Universidad de Castilla-La Mancha)
Colabora: Área de Historia Medieval de la Universidad de Castilla-La Mancha

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«Está habiendo un renacer de la poesía»

Entrevista a Félix Pillet publicada el miércoles 23 de febrero de 2022 en La Tribuna de Ciudad Real

«Está habiendo un renacer de la poesía» – Foto: Rueda Villaverde

¿De qué va este nuevo poemario, el cuarto?

En primer lugar, he intentado ver las estaciones, como diciendo vivir la vida y aprovechar el tiempo que le queda a uno de actividad. Luego está la mirada más próxima a la persona con la que uno vive y viaja. Además, está la parte dedicada a qué país, porque uno se cansa de este país en el que la gente está siempre chocando, donde hablas de un tema y enseguida hay confrontación. Luego hay una parte relativa a la pandemia, que la he llamado Tiempo de Aislamiento, que son poemas surgidos en referencia los dos años que hemos estado con el coronavirus. Una de las consecuencias de la pandemia, como no he podido viajar, es que se me ha ocurrido dedicar un poema a cada comunidad autónoma. Por último hay un capítulo llamado dedicatoria velada a una serie de personas.

¿Por qué regresar a la poesía?

Tenía la necesidad. Cuando ya pensaba que no iba a escribir poesía, me vi con ganas de escribir todos los días y he estado dos años escribiendo 60 y tantos poemas, que para mí es un éxito, porque es algo que nunca lo había hecho.

Es un libro de pandemia entonces.

Ha condicionado mucho y gran parte de este libro es resultado de la pandemia. La pandemia tiene un componente presencial importante y hay dos capítulos dedicados a ella, los poemas de viaje y los de pandemia, incluso los de qué país, porque de alguna forma eran días de recibir cosas por WhatsApp que mostraban cómo estaba la gente.

¿En qué ha cambiado su poesía en estos 17 años?

Hay una cosa fundamental y es que yo no escribía con puntos y comas y, por primera vez, he escrito con ellos. Los puntos y comas ayudan a entender. Me di cuenta al escribir Autografía, porque pretendía explicar qué había detrás de aquellos temas que había tratado y quería hacerlo lo más claro posible.

No sé si ve la poesía, con las redes sociales, como un modo de expresión cada vez más actual.

Creo que sí por la gente joven. A ellos les gusta el rap, que es rimado les acerca a la poesía y les van introduciendo. Posiblemente, hay menos jóvenes publicando libros, pero hay más poesía en las redes sociales. Cuando escribí Autografía, se lo dedicaba a los jóvenes, al final, por su interés, ya que había un movimiento interesado en dedicarse a la poesía. Sí que está habiendo un renacer de la poesía.

¿Por qué acaba haciendo poesía un geógrafo?

Mi última etapa de investigación en Geografía ha sido el paisaje literario. De siempre, desde Humboldt en el siglo XVII, a los geógrafos le interesó ver el paisaje, leer a los viajeros románticos y su aportación al paisaje. Al igual que ha ocurrido con un mapa, interesa cómo han descrito los viajeros y los escritores los lugares que han visto. Por eso mi último libro fue geografía, paisaje y turismo.

¿La Mirada Circular también anima a viajar?

Es un viaje con mis ojos, con el recuerdo y con la fotografía. Un viaje de lo que he visto. Se trata de reflejar la memoria y plasmarlo intentando siempre mostrar el medio físico, urbano y los condicionantes históricos. Lo he reflejado en los poemas. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de los poemas están surgidos de la inspiración, pero los poemas de las regiones han sido fruto de la reflexión. Empecé por Andalucía y terminé por Castilla-La Mancha, haciendo un recorrido circular por España.