La economía de Castilla-La Mancha: Algunas reflexiones

Por Juan José Rubio Guerrero.

Publicado en el Monográfico de la Tribuna de Ciudad Real (especial empresas: innovación y tecnología) el 25 de octubre de 2023.

La economía de Castilla-La Mancha (CLM) representa en torno al 3.5% del PIB nacional, manteniendo un peso similar en los últimos 20 años. En este período hemos experimentado un crecimiento económico medio similar al del conjunto de la economía española. Lo mismo ha ocurrido con la población que crece en la misma proporción que la media nacional. Esto explica que la renta per cápita de nuestros ciudadanos, si bien ha crecido, lo ha hecho en la misma proporción que la media española. Este crecimiento paralelo ha provocado que las divergencias en términos de PIB per cápita no se hayan reducido. La renta per cápita de CLM representa en la actualidad en torno al 80% de la media española.

CLM se caracteriza a nivel sectorial por un nivel de terciarización inferior a la media española, siendo aquel un indicativo del grado de desarrollo de una economía postindustrial. La menor terciarización se debe al mayor protagonismo tanto de la agricultura como de la industria en la región. El sector agrario representa en tono al 7% de la actividad económica, frente al 2% en media nacional. Asimismo, la industria, tanto manufacturera como extractiva, tiene mayor peso que en el conjunto de España al concentrar un 20,5% del VAB de la región frente al 17,5% a nivel nacional. No obstante, este diferencial se está reduciendo debido particularmente al mayor empuje de las actividades inmobiliarias, el comercio y las Administraciones Públicas que registran unos crecimientos medios anuales superiores a los presentados en la media nacional.

Desde 2008, con excepciones puntuales, la tasa de paro en CLM se ha situado ligeramente por encima de la tasa de paro a nivel nacional. Un aspecto positivo de nuestro mercado laboral es la menor incidencia del desempleo de larga duración, gracias a la capacidad de reorientación de los sectores económicos que sufrieron en mayor medida la crisis. Si analizamos el contexto económico y social de la Comunidad de Castilla La Mancha, explicativo del retraso relativo respecto a la media española, una de las causas que saltan a la vista inmediatamente es la correlación entre nivel de desarrollo y nivel de formación de la población adulta. Es un tema sobre el que hay trabajar de cara al futuro orientando la formación, interpretando y asumiendo las necesidades empresariales de nuestra comunidad.

El sector exterior de CLM tiene una tasa de apertura menor que la media española. Sin embargo ha mejorado sensiblemente en los últimos años, pero para alcanzar los niveles nacionales debe continuar potenciando su proyección en los mercados de exportación. No obstante, en los últimos tiempos de observa una pérdida del pulso exportador que hay que revertir. El 95% de las exportaciones de CLM se concentran en 4 sectores: alimentos, semimanufacturas, bienes de equipo y manufacturas de consumo.

En CLM la relevancia del Sector Público es incuestionable, tanto en términos presupuestarios como de ocupación. La región cuenta con el segundo presupuesto, en relación al tamaño de su economía, más alto de toda España. El 16% de los ocupados trabajan en el sector público frente a 13% como media en España.  Este mayor peso se manifiesta en un peso del sector público autonómico mayor que en la media nacional, ya que representa en torno al 22% de la PIB regional frente a 17% en España. Por su parte, una insuficiente capacidad fiscal y una inadecuada financiación autonómica via transferencias para servicios públicos fundamentales ha convertido a CLM en una de las CC.AA. con mayor ratio de endeudamiento respecto al PIB regional de toda España con Valencia y Cataluña

Respecto a la inversión pública, hemos sido grandes beneficiarios de los Fondos estructurales y de cohesión desde nuestra incorporación a la UE, lo que ha contribuido a financiar gran parte de la formación de capital público de la Comunidad, aunque los esfuerzos en inversión pública endógena destinada a vertebrar el territorio castellano-manchego ha comenzado de forma muy tardía y con escasa financiación

CLM cuenta con unas 130.000 empresas, lo que equivales al 4% del conjunto nacional. El tejido empresarial se caracteriza por el predominio de empresas sin asalariados y PYMES, siendo muy residual la representatividad de las grandes empresas. La tasa de natalidad empresarial ha sido una debilidad estructural al ser relativamente baja mientras que la tasa de supervivencia, especialmente en las microempresas y autonómos, es baja. CLM se sitúa entre las regiones europeas y españolas menos competitivas, según el Indice de Competitividad regional, debido a su peor posicionamiento en términos de formación, eficiencia e innovación.

Sin embargo, destacamos por la alta productividad y especialización del sector primario, pero debemos impulsar acciones de formación, innovación y creación de empresas tanto en el sector industrial como el de información y comunicaciones, y del comercio. En resumen, la región está especializada frente al conjunto nacional en las ramas de actividad relacionada con el sector agroalimentaria, en el suministro de energía, el calzado y el transporte y las comunicaciones.  La competitividad del sector agrario es fundamental en CLM por su peso socioeconómico en la región, pero la modernización del sector conlleva, en muchos casos, el abandono de territorios y la desaparición de los paísajes tradicionales, mermas en la biodiversidad y sobreexplotación de recursos hídricos. El reto de enfrentarse a estas amenazas deberían convertirse en un factor de desarrollo: agricultura ecológica y el fomento de prácticas agrícolas sostenibles, la gestión ambiental y social del agua, afianzar el papel como referentes nacional en energías renovables o el impulso de la economía circular son fortalezas de futuro para la región.

Para proyectar nuestra economía en términos de competitividad,  proponemos algunas ideas fuerza:

1) Ha de alentarse el dinamismo empresarial. No cabe duda que la empresa privada es la principal generadora de riqueza y empleo. Por ello, se le debe apoyar para que consigan ser más innovadoras, se abran al exterior y busquen su tamaño eficiente. Será la forma de que sean más competitivas. De esta forma se asegurará el mantenimiento y la creación de nuevos puestos de trabajo. Es fundamental entender qué necesitan y ayudarlas lo máximo posible, con un enfoque de colaboración público-privada, más necesario que nunca y cooperar en la transición desde PYMES a empresas de mayor dimensión.

2) Alinear nuestro sistema fiscal autonómico para que sea competitivo. Se requieren medidas fiscales estructurales, centradas sobre todo en el establecimiento de incentivos que creen y atraigan actividad y riqueza, que generen inversión y creación de empleo y que prioricen también la inversión en I+D+i.

3) La dotación de infraestructuras adecuadas, modernas y efectivas impulsan el desarrollo económico a medio y largo. Generan avances en competitividad, bienestar y cohesión territorial. Castilla- La Mancha debe ordenar, racionalizar y rentabilizar sus proyectos futuros de inversión teniendo en cuenta la necesidades de la región.

4) La educación y la formación deben estar enfocadas a la empleabilidad futura, teniendo en cuenta las necesidades de las empresas y de la sociedad, de forma que se facilite la incorporación de los jóvenes al trabajo. Debe fomentarse el dominio de idiomas, el conocimiento de las nuevas tecnologías digitales y la formación continua en las empresas para asegurar la actualización de los trabajadores en activo. Hay que impulsar la Formación Profesional dual involucrando al máximo a la empresa y a la Universidad, como colaboradores naturales en el diseño de los contenidos educativos.

5) Castilla-La Mancha, en los Presupuestos anuales de la JCCM, debe priorizar el ajuste presupuestario y la reducción de la Deuda Pública. Se necesita contar con cierto colchón fiscal que permita responder ante la posibilidad de una nueva crisis económica y de una subida de tipos de interés ante una inflación persistente. Castilla-La Mancha no puede endeudarse de manera excesiva; y deberíamos ir digiriendo la importante deuda que acumulamos., por que la deuda la pagaremos con la renta futura de los ciudadanos y la capacidad productiva futura de todas las empresas y autónomos. Sin olvidar, la importancia de una revisión del modelo de financiación autonómica que penaliza a nuestra región en términos de financiación por habitante.

6) Por último, hay que realizar una revisión integral del gasto público mejorando la calidad y eficiencia. La JCCM ha de ser un modelo de eficacia, aprovechando al máximo los recursos que emplea para mejorar el servicio que ofrece a los contribuyentes y ser lo más eficiente posible. Hay que seguir recordando que el dinero público es de todos y que más gasto, por sí mismo, no significa mejor servicio. Se debieran introducir herramientas que evalúen la eficiencia individual y de los distintos servicios ofrecidos, así como mejorar la transparencia y la rendición de cuentas.

Las áreas de mejora en un contexto de competitividad podrían contar con varias palancas transversales con las que  ya cuenta: la digitalización e Inteligencia Artificial, la I+D+i y la transformación energética y medio ambiente.

Son deberes exigentes pero factibles en un programa perfilado y con una visión a medio plazo.

En recuerdo de José Luis Gómez Urdañez

Por Luis Arroyo Zapatero

Publicado en el Blog de Luis Arroyo Zapatero

El pasado domingo hable con José Luis tras de que me informara por el wasap que estaba hospitalizado para un arreglo de asuntos cordiales. “Ya ves, nunca he estado enfermo, y ha sido
jubilarme y al taller”. De inmediato intenté reducir su preocupación recordándole que yo llevaba
marcapasos desde que cumplí los dos primeros años de rector y le ofrecí uno de los ya sustituidos
que guardo en un cofrecito damasquinado, copia del que regalamos al Papa Juan Pablo II cuando
dignamente revestido acompañé a Don Marcelo a decir la primera misa en rito mozárabe tras los
ajustes postconciliares. Quedé en que le llamaría el jueves, al regresar de un viaje y por si seguía en la
UVI me dio el teléfono de su mujer, Bella, de la que dijo dos palabras bien bonitas que no logro recordar para repetírselas a ella. Pero el jueves llegó la fatal noticia.
Le había conocido el Logroño en una reunión de los becarios Humboldt que se coronó con su conferencia sobre la historia del vino de Rioja y la visita guiada a una bodega. En este punto era expresión del genius loci y representaba a la perfección el papel extraordinario que juegan en nuestras pequeñas universidades los profesores que a su ciencia añaden su pasión por la tierra y su historia.
El conferenciante principal era Klaus Tiedemann, el catedrático de Friburgo de Brisgovia,
gran experto en la protección penal de lo genuino en la producción de vino y otros productos agroalimentarios. Siempre nos impresionaba en la biblioteca de su Instituto, su sección de “Weinstrafrecht”. Hoy Adán Nieto, que también lo había visto allí, ha obtenido un proyecto de investigación sobre esta materia del fraude en el vino y otros productos.
Tiedemann nos legó la biblioteca en cuestión y duerme el sueño de los justos a la espera de que los acoja la biblioteca de nuestra Facultad. Siempre pensé que la actividad académica del proyecto podría ser inaugurada por el catedrático riojano.
Mi interés en principio fue motivado por su libro “Victimas del absolutismo” de 2020 que había recensionado elogiosamente Antonio Elorza. La verdad es que el respeto de la gente de mi generación por nuestros políticos ilustrados se fundamentaba más en el deseo de encontrar “justos” en la historia de nuestro desventurado siglo XVIII y principios del tan perdido siglo XIX. Atenuábamos las culpas del Rey Carlos III, de Godoy y demás personajes por haber sido sorprendidos con el corte a la guillotina de las cabezas de los Reyes primos de Francia. Teníamos necesidad de creer en nuestro puñado de justos. Estábamos hartos de nuestra España, cuya historia y diagnostico había elevado Santos Juliá al frontispicio de su texto “Anomalía, dolor y fracaso de España”, que convertimos en librito para mostrar a las jóvenes generaciones el éxito de la España contemporánea, la de la transición y la Constitución. A algunos habríamos de clavarles sobre las manos abiertas el librito en cuestión. Cedido por el autor, lo editamos en la colección del Gabinete del Rector de la UCLM y lo presentamos en el festejo de la víspera del Corpus en Toledo en 1997, en la que fue invitado de honor y que puede leerse en mi blog.
El libro de José Luis Gómez Urdañez ofrecía un panorama desolador de nuestros ilustrados, ceñidos casi todos a un despotismo ilustrado muy tardío, que pretendía la modernización social y económica del país, pero sin tocar las bases materiales y gubernativas del Antiguo Régimen, amparado a sangre y fuego, y nunca mejor dicho esto último, por la Iglesia y la Inquisición. Los epígonos actuales de la lucha contra la que llaman leyenda negra dirán que ésta última estaba prácticamente extinta. Pero que le pregunten a Pablo Olavide o al mismo Goya, al catedrático salmantino Ramón Salas o a su
última víctima mortal el maestro Cayetano Ripoll en ¡1826¡, o a mi actualmente paisano Melchor de Macanaz quien inauguró el siglo de la crueldad. No se salva ni el conde de Aranda, ni el conde de Campomanes, por muy impulsor que fuera de la traducción de Beccaria hasta que topó con la Inquisición. Para mí que se salvan muy pocos para la buena memoria: Malaspina, Goya, Jovellanos.
Lo que más me interesó de todo el libro fue el desvelamiento de la pasión por la crueldad plasmada en la política de la “cuerda tirante”, es decir de la conveniencia de colgar todos los días a alguien en horca situada en lugar principal de la localidad, que recomendaba Floridablanca para mantener tranquilo y sometido a nuestro levantisco pueblo. “Mandar es castigar” era su lema y por ello mi entusiasmo y desconsuelo con la lectura de José Luis Gómez Urdañez, completadas con las conversaciones telefónicas y los posts en el Facebook. Como proclama por el mismo motivo mi amigo Carlos Gallego en Valladolid, no se deben olvidar los buenos servicios que hacen también las denostadas redes
sociales. También me dio sorpresas bonitas, como hacerme conocer uno de los grandes hispanistas franceses vivos, Jacques Soubeyroux y su obra “Goya político” (Legarreta, Navarra, 2011) que había aparecido con posterioridad a la elaboración de mi trabajo sobre Francisco de Goya contra la pena de muerte (que puede leerse en https://www.academicsforabolition.net/material/francisco-de-goya-contra-la-crueldadde-la-pena-de-muerte).
Por lo demás, José Luis era un tipo de gran inteligencia y extraordinaria simpatía, de conversación rica y muy amena. Recordaré siempre el almuerzo junto con José Juan Ruíz en el que comentamos todo, pero especialmente la historia de Sebastián Martínez, el amigo de Goya, del que se ocupa José Juan con pasión, inteligencia y poco tiempo pero que pronto alumbrará. En su presentación y en otras muchas ocasiones recordaremos con nostalgia a Jose Luis Gómez Urdáñez.

 

Nos quieren ignorantes

Por Ángel Luis López Villaverde

Publicado en El Diadigital.es el 24 de octubre de 2023

Hace tres semanas escribí sobre la existencia de las llamadas “burbujas epistémicas” y “cámaras de eco” para referirme a esas realidades paralelas de grupos herméticos que desprecian informaciones que no cuadran con sus creencias y se nutren, a menudo, de fuentes poco fiables o de fake news. Fue a raíz del intento de mi agente de seguros de convencerme de que la subida de mi póliza se debía a “la inflación del gobierno”, un claro ejemplo de desinformación.

No podía imaginar que pocos días después asistiría, en apenas cinco minutos, a un relato delirante, resultado de la suma de varias noticias sesgadas. Se produjo en un parque próximo a mi casa, al coincidir con una pareja que paseaba, como yo, a su mascota. Una conversación totalmente banal en su origen, sobre el tiempo, derivó en una retahíla de ocurrencias propias de mentes “conspiranoicas”. Según estos vecinos, el gobierno fumigaba el cielo para acabar con la agricultura y la ganadería, arruinar el campo español y beneficiar a Marruecos. Por tanto, la meteorología tan adversa no se debía al cambio climático, sino a un designio gubernamental. Como me vieron torcer el gesto, recurrieron a lo que creían era su prueba de cargo: se había publicado en el BOE. Ahí ya les afeé que se creyeran los bulos. Ambos se iban turnando en el uso de la palabra y reforzaban sus argumentos. Viendo mi incredulidad, me recordaron que el gobierno quería encerrarnos, como ya había demostrado con el confinamiento. Y para reforzar su “lógica”, me dijeron que en Inglaterra se está construyendo una ciudad con todo a quince minutos con el objetivo de que no salgamos de nuestro barrio. Porque todo ello, en su opinión, respondía a un plan coordinado por Bruselas y ejecutado por La Moncloa, la Agenda 2030. El colofón es que estas cosas no salen en las noticias porque “nos quieren ignorantes”.

En ese momento, se me escapó una carcajada. Para provocarlos, les dije que no era cierto. Que Bruselas se metía demasiado poco en nuestras vidas y me gustaría que interviniera más. Era la manera de cortar por lo sano y seguir paseando a mi mascota sin seguir perdiendo el tiempo. Su conclusión es que estamos en manos de políticos que impiden nuestro desarrollo económico y nos quiere encerrados en casa para que no protestemos. Porque los gobiernos nos mienten, sin importar si son del PSOE o del PP, pues todos son iguales. En el pack no incluían a Vox, ¡oh, milagro! Mientras me alejaba, refunfuñaban lamentando que la gente no protestara más ante tamaño engaño.

Al llegar a casa busqué el hilo de tales desvaríos, que circula por las redes sociales porque tiene su público. Lo grave es que ha calado entre personas con cierto nivel de estudios. Se trata de un argumentario basado en medias verdades y mentiras convincentes. El más conocido –todo un clásico— es el bulo de los “chemtrails”, que lleva circulando desde 2015, tras una supuesta confesión de unos trabajadores de la Agencia Estatal de Meteorología y la intervención de un eurodiputado catalán en Bruselas advirtiendo de aviones que esparcían por toda España dióxido de plomo y yoduro de plata, entre otros productos químicos. Aunque tal cosa se ha negado reiteradamente y se ha explicado por expertos que las estelas de los aviones son fruto de la condensación del vapor, la bola no ha parado de crecer. El uso de sustancias para la manipulación psicológica y el control de la población viene estupendamente para reforzar una teoría de la conspiración. Es tan persuasivo como falaz. Si añadimos que un BOE de mediados de abril de 2020, al inicio de la pandemia, autorizó el uso de biocidas para la desinfección aérea contra la Covid a través de métodos como la nebulización (con camiones, no con aviones) tenemos la prueba del nueve para hacer pasar un disparate por una prueba irrefutable. Con esa lógica, se transforma en anatema una utopía urbanística, como las “ciudades de 15 minutos”, que promueve urbes más sostenibles, justas y saludables, en sintonía con los ODS. Este pensamiento “mágico” sobre la ruina y el control ciudadano requiere un villano, el “sanchismo”, un laboratorio, la “pérfida Albión”, y un aprovechado, el enemigo norteafricano por excelencia, en contubernio. Con protagonistas tan maléficos no es necesario aportar más pruebas

Hemos llegado a tal grado de estulticia que la guerra cultural justifica cualquier barbaridad. Para los negacionistas, antivacunas y demás fauna terraplanista la ciencia nos confunde porque está al servicio de los poderosos. Un mensaje anticientífico que refuerza, a su vez, la antipolítica y ofrece a sus devotos el monopolio de la rebeldía. Una falacia que no dejaría de ser anecdótica si no nos fuera nuestra propia supervivencia en ello. Obviamente, no es una cuestión española. Tras la pandemia, la guerra de Ucrania y ahora el conflicto de Gaza, el mundo ha entrado en el “modo Milei” –en referencia a quien se postula como uno de los principales candidatos a la presidencia de Argentina—, caracterizado por la “ira en medio de la confusión”, como lo ha definido brillantemente Enric Juliana, el periodista que mejor enlaza historia y geopolítica.

Nos quieren ignorantes, dicen quienes proyectan su sesgo cognitivo hacia los demás para provocar otro sesgo, de confirmación, inmune a la refutación. Un buen caldo de cultivo para forjar nuevas supersticiones y reforzar prejuicios, buscando culpables para eludir respuestas adecuadas. Y el mejor alimento del populismo, que permite a personajes histriónicos cabalgar a lomos de la ira y de la confusión.

La libertad de expresión es sagrada. No hay más límite que el derecho penal. Y todas las personas son respetables. Pero, evidentemente, no todas las opiniones son igual de aceptables. Cada vez es más necesario verificar la información. Cuestionar la ciencia, degradar la educación y abrazar la desinformación supone un fracaso como sociedad y conduce a nuestra autodestrucción. Mantener el estado de derecho y un planeta habitable nos exige estar alerta.

El templo del dios Jano nunca cierra sus puertas

Por Antonio Marco

Publicado en El Decano de Guadalajara el 17 de octubre de 2023

Jano (Ianus en latín) es un dios típico romano, dios de las puertas, de las entradas y las salidas, que da nombre a Enero, Ianuarius, el mes con el que comienza el año. Es fácil su identificación porque se le representa con dos caras, una mirando hacia adentro y otra hacia afuera, una hacia el pasado y otra hacia el futuro. Es un dios protector y benefactor de los romanos, que tenía un pequeño templo en Roma, en el que se encontraba su estatua de bronce. Las puertas de este templo solo se cerraban en tiempos de paz, mientras permanecían abiertas cuando los romanos estaban en guerra con otros pueblos para proporcionarles su ayuda. Solo en unas pocas ocasiones se cerraron  las puertas de ese templo y «la espantosa discordia», como dicen los poetas como Ennio, quedaba dentro encerrada. Hasta Augusto se habían cerrado dos veces en setecientos cincuenta años; Augusto nos cuenta en su testamento, resumen de sus hazañas, que él las cerró tres veces, sin duda forzando el cierre como un elemento más de su propaganda política; después de él se cerró en muy escasas ocasiones. Los romanos forjaron un extenso y poderoso imperio con sus eficaces legiones, pero a costa de vivir en una guerra permanente, aunque fuera lejos de la capital, como les ocurre a todas las potencias imperialistas.

Pues bien, ensimismados en nuestro propio aislamiento y comodidad, podemos tener la sensación de que vivimos en un estado de paz y tranquilidad asegurada, lejos de la violencia y destrucción de la guerra. Pero no es así. Siempre hay alguna o varias guerras en nuestro planeta; en este momento son más de treinta los conflictos abiertos en el mundo y, aunque parecía improbable, algunas se producen muy cerca de nosotros y nos afectan muy directamente.

En mi caso, desde el verano, parecen acumularse los datos y señales del estado de guerra en que estamos permanentemente inmersos. Como comentaba en mi anterior artículo, repasando mi biblioteca encuentro el libro de Gabriel Jackson, ‘Memoria de un historiador’, que me traslada a su estancia en España y a su importante obra ‘La República española y la Guerra Civil, 1931-1939’. Han pasado más de ochenta años y nuestra cruel Guerra Civil sigue presente, y no solo en los estudios y trabajos de los historiadores, generando tensiones irracionales en una sociedad democrática que ojalá fuera más madura. La ocasión me lleva asimismo a encontrarme con dos libros sobre Azaña, presidente del Gobierno y de la República en aquellos años, una, sus propias Memorias, y otra, una novela titulada ‘Azaña del autor Carlos Rojas’, Premio Planeta del año 1973. Las puertas del templo de Jano se abrieron aquellos años de cruel violencia y así han permanecido durante muchos más envenenando la convivencia nacional.

Revolviendo asimismo en la filmoteca albergada en el poderoso disco duro de mi ordenador personal encuentro la película ‘Senderos de Gloria’, del año 1957, obra maestra y la primera importante de Stanley Kubrick, para algunos la mejor película antibelicista de la historia del cine. La veo de nuevo. Debería ser de obligada visión para todo ser humano que sienta el horror de la violencia bélica. Ambientada en la Primera Guerra Mundial, algunas escenas, como el recorrido autoritario de los mandos por las trincheras y la escena final en la que una asustada muchacha alemana atrae la atención de los soldados franceses con su triste canción, reveladora del sinsentido de toda guerra, me siguen emocionando profundamente. La comparación y el paralelismo con la actual guerra de Ucrania es inevitable: miles de jóvenes, apenas iniciando su vida adulta, son lanzados a morir por decisiones y soflamas nacionalistas en muchos casos incomprensibles. Las puertas del templo de Jano están abiertas.

A finales del mes de septiembre acompañaba a mi hijo en un viaje por carretera hasta la ciudad alemana de Darmstadt, en donde trabaja ocupado en el control de alguno de esos satélites que nos sobrevuelan proporcionando información y comodidad. El viaje, largo pero cómodo, empezó muy bien: en la frontera española-francesa han desaparecido las banderas nacionales, somos Unión Europea y tan solo se ve una imagen, doce estrellas doradas, símbolo de la unidad y la pluralidad, sobre un fondo azul, grandiosa propuesta de olvidar un permanente enfrentamiento entre naciones y sus banderas y una buena propuesta para cerrar las puertas del templo de Jano.

Atravesamos los amables paisajes franceses, el valle del Loira con sus famosos castillos, las tierras de algunos de sus reconocidos vinos, burdeos, cognac, champagne…En el camino pasamos por Verdún, cerca ya de la frontera alemana. La necesidad de descansar un poco, también de repostar el vehículo, y las resonancias históricas del lugar y su famosa batalla del año 1916, en la Primera Guerra Mundial, nos impone una larga parada. La batalla, pensada breve, duró 303 días, la más larga de la Historia  y una de las más crueles; allí se produjeron más de setecientas mil bajas, de ellas más de doscientos sesenta mil muertos. Los avances y retrocesos de los dos ejércitos en una estrecha franja de terreno fueron continuos, con frecuencia con un coste vergonzosamente aterrador de miles de soldados en cada oleada, cuya vida parece no importar a unos mandos militares deshumanizados que los tratan como una pieza mecánica más del ejército. «La máquina de picar carne» llamaron los periodistas a semejante sinsentido. Con las puertas del templo de Jano bien abiertas, la Discordia sigue envenenando a los hombres.

La comparación y el paralelismo con la guerra actual en Ucrania, de la que llevamos a la fecha en la que escribo este artículo 600 días desde la invasión rusa, resulta inevitable. Las puertas del templo de Jano están abiertas.

Inesperadamente, surge un soplo de esperanza: oigo en una emisora de radio que no sabría identificar que con las vainas de las balas de Verdún se hicieron pacíficos floreros, hechos que nos recuerdan los más recientes de los claveles surgiendo de los cañones de los fusiles de los soldados portugueses en la llamada precisamente ‘Revolución de los claveles’ del año 1974. Las puertas del templo de Jano parecen querer entornarse.

En mi largo viaje estamos ya entrando en Alemania; tampoco ahora hay banderas nacionales francesas y alemanas en lo que fue una férrea frontera, tan solo las doce estrellas doradas sobre un fondo azul, símbolo de la Unión Europea. De nuevo renace la esperanza de cerrar las puertas del tempo. Deberían Verdún y la Primera Guerra Mundial haber servido para evitar otro enfrentamiento en el corazón de Europa, pero no fue así y surgió otra vez el sinsentido de la Segunda Guerra Mundial, en la que murieron más de ochenta millones de personas entre civiles y militares, más del 2% de la población mundial. Ahora, abiertas las puertas del templo de Jano, la espantosa discordia se extendió por todo el planeta.

De vuelta a España, ahora en avión, decidimos mi esposa y yo perdernos unos días solitarios por el desierto del Cabo de Gata. En Almería resulta obligada la visita a los refugios subterráneos que la población excavó para protegerse de los bombardeos de la aviación del ejército de Franco durante la Guerra Civil Española y otra vez se hacen presentes las puertas del templo abiertas. De los cuatro kilómetros y medio excavados para refugio de cuarenta mil ciudadanos aterrorizados durante muchos días en los que soportaron 52 bombardeos, son visitables novecientos cincuenta metros de galerías subterráneas. La inteligente, comedida y al mismo tiempo emotiva explicación  de la guía Virginia ayuda a sentir e imaginar la angustia y miedos de las personas que en ellas se refugiaban

Pero fuera de los refugios el día soleado era espléndido en Almería, las playas llenas de bañistas y las terrazas repletas de ciudadanos despreocupados, olvidados de los conflictos y las guerras lejos de aquí. Parecía que las puertas del templo de Jano se cerraban otra vez, pero aquí y ahora nos explota la noticia del salvaje ataque terrorista de Hamas a varios territorios de Israel y la muerte sin sentido de cientos de jóvenes judíos asistentes a un concierto, así como la toma de cerca de doscientos rehenes civiles y militares para utilizarlos como escudos humanos. Las puertas del templo se han abierto de nuevo. Los palestinos, que llevan mucho tiempo sufriendo la ocupación y violencia del estado judío, tienen derecho a defenderse y luchar por tener un país reconocido por el resto de la comunidad internacional, pero no a utilizar estas acciones terroristas criminales. También los judíos tienen derecho a defenderse pero no utilizando la violencia y destrucción masiva sobre cientos de miles de ciudadanos palestinos, sino actuando en el marco del derecho internacional y humanitario. Forzar el éxodo de cientos de miles, de más de un millón de ciudadanos, la mitad de ellos niños, en una estrecha franja de terreno de unas pocas decenas de kilómetros, destruir sus viviendas, privarlos de agua, alimentos y energía no lo puede amparar ningún derecho porque es llanamente un crimen contra la humanidad.

En el camino de vuelta a casa, cada hora los informativos de todas las cadenas de radio y televisión anuncian la inminente entrada de miles de soldados israelitas, trescientos mil han sido movilizados, en la franja de Gaza a sangre y fuego en una guerra absolutamente desproporcionada. Tardarán mucho en cerrarse, si alguna vez se cierran, las puertas del templo de Jano en Palestina. La paz mundial, que hace unos años aún parecía ingenuamente posible, hoy se anuncia muy lejana, pero no imposible, porque la historia y el recuerdo de lo sufrido, junto con la extensión universal de un sentimiento general de solidaridad entre los hombres, han de encerrar para siempre a la espantosa Discordia en el templo de Jano.

Los ricos también sufren

Por Manuel Juliá

Publicado el 8 de octubre de 2023 en el Blog de Manuel Juliá

Los millennials arrastran una piedra de Sísifo. Dónde encontrar una vivienda digna que no arrase el sueldo. Cómo abrir los labios para lanzar al mundo una sonrisa que rebañe las cosas buenas de la vida. Consume, o lo haces o eres un ermitaño de la existencia. Pasas por el mundo viendo escaparates. Llenas tu cuerpo de necesidades innecesarias que te dan un hambre que no se quita. El consumo es una salsa que, cuando la engulles, da hambre de más. Entre el deporte de ir de escaparate en escaparate, viendo, a ir de escaparate en escaparate, comprando, hay unos cuantos miles de euros de diferencia. La que hay entre la realidad y el deseo.

Hay quien dice, mi realidad es no poder cumplir mi deseo, y quien dice, mi deseo es cumplir mi realidad. La diferencia no es solo un bolso de Louis Vuitton, es la existencia de un sufrimiento que azuza tener un pobre sueldo y llegar hasta donde se pueda. Nuestra especie se ha caracterizado por adaptarse al medio. O sea, a tormentas, frío, depredadores, hambre… Ahora la vida es más sencilla, solo hay que adaptarse a un sueldo. Menos mal que tenemos el aprendizaje biológico de nuestra evolución. Porque el enemigo siempre anda con ofertas irrechazables. Y hemos aprendido a domesticar el deseo con el látigo del sueldo. Pobres los que no, pues desear lo imposible es una de las peores angustias de la vida.

Vivir es vivir con lo que uno tiene. Y si eres listo, no desear lo que no podrás tener. Luchar contra la atracción de los escaparates es un objetivo noble. Y contra la intromisión de los anuncios que hemos de ver a la fuerza, porque en la mayoría de las webs te los tragas sí o sí. Los pobres sufren porque les inyectan el ansia del consumo inviable. Pero los ricos también sufren, porque hay que ver, vaya trajín encontrar un domicilio fiscal. Porque el problema de los ricos es el horizonte tributario. Muchos no piensan que pagan más a hacienda porque tiene más, sino que por tener más han de pagar menos. Conozco alguno que por cada euro que paga al fisco siente que le arrancan un diente con unas tenazas de fuego.

El sueño de muchos ricos es un buen RNH (Régimen Fiscal del Residente No Habitual). Portugal está lleno, más Andorra, y no sé cuántos cientos de miles se han hecho caribeños. Los lusos adoptados andan llorosos porque Antonio Costa anuncia que se va a acabar el chollo. El RNH luso permite no tributar por los ingresos de fuera del país durante una década. Hay que reconocer que ha de ser cruel que te quiten eso. En fin, que hemos venido a este mundo a sufrir, ya seas millenials o ricachón nómada tributario. Pobrecitos, qué sin vivir eso de la errancia del domicilio fiscal. Y todo por no devolver algo a la gente que han usado para su fortuna. Puerca vida.

La inflación del Gobierno

Por Ángel Luis López Villaverde

Publicado en EL DIAdigital.es el 3 de octubre de 2023

Vivimos una inflación de información. La dependencia de las redes sociales, tan propicias para la circulación de bulos y noticias falsas, conduce a la llamada “infoxicación”. Demasiada información dificulta estar bien informados. A lo que hay que sumar otras taras de la era de la posverdad en que nos hemos instalado, las denominadas “burbujas epistémicas” y “cámaras de eco”. Son sintagmas a los que nos tendremos que acostumbrar porque explican muy bien los grupos herméticos, que se encierran en unas creencias y escuchan sólo las voces que les interesan, en el primer caso, y llegan a excluir a las que desprecian explícitamente, en el segundo.

Las burbujas aíslan y otorgan espacios de confort. En su seno se reafirman prejuicios y convicciones. Someterlos a examen, con argumentos discrepantes, resulta molesto. No están los tiempos para ello. Y, por bizarras que parezcan, las noticias que ratifican nuestros sesgos cognitivos adquieren rápidamente la credibilidad negada a las perjudiciales. No hace falta ni contrastarlas. Que la realidad no estropee un buen titular.

Posverdad, era digital y guerra cultural son fenómenos que se retroalimentan. La batalla que mantiene la ultraderecha contra los valores progresistas y democráticos no da tregua y trasciende el marco nacional y europeo. Ha elaborado una narrativa que incluye en el mismo combo su denuncia contra el “falso” feminismo y contra el “lobby” LGTBi, su negación del cambio climático y su criminalización de la inmigración. Unos valores que vinculan, en su jerga, al adoctrinamiento de la dictadura “progre” o “de las minorías”. Una lucha cuyo campo preferido son las redes sociales y los medios de comunicación. Es la llamada “fachosfera”, una potente “cámara de eco”, que en España se acompaña de una retórica “antisanchista” y se reviste de un revisionismo de la memoria democrática como remate del pack. En ese maremágnum, cualquier desgracia se le endosa al “felón”, por acción u omisión, sea una pandemia, un volcán o una cesta de la compra desbocada. Da igual que sea un fenómeno global. ¡Qué importa! Los malos tragos se digieren mejor si se envuelven en un buen sucedáneo o en un placebo. Las teorías de la conspiración permiten superar la impotencia de un mundo cuya comprensión se nos escapa, sean las relaciones entre humanos o con la Naturaleza. Así se encaja mejor la subida del aceite de oliva, del gas o del gasoil. Y, aunque sea cada vez más intergeneracional, este relato cala con especial intensidad entre los jóvenes, al presentarse como transgresor y rebelde.

Este preámbulo viene a colación de una conversación telefónica mantenida recientemente. Llamé a una de las gestorías con las que tengo relación para saber cuánto me subiría la prima de un seguro, cuya renovación se acerca. Me contestaron que se incrementará lo básico: la “inflación del gobierno”. No sé exactamente con quién hablé, pues no reconocí la voz. Pero me quedé en shock. “Inflación” significa abundancia excesiva, en una de las acepciones que reconoce la RAE; y una elevación del nivel general de precios, en su significado económico. En esta segunda, ha sido habitualmente considerada un impuesto, calificado de “oculto” o “de los pobres”. Nunca había oído esa expresión, con una frase preposicional que actúa de complemento del sustantivo “inflación”: “del gobierno”. Pero para eso están las burbujas. Y alimentada, en este caso, por una opción política que necesitaba echar a gorrazos a un presidente tachado de “ilegítimo”, para darle más credibilidad al argumentario.

Que me perdonen los economistas porque hablaré en román paladino, al no ser uno de ellos. La inflación puede deberse a factores de oferta –al incremento de los costos, de los “inputs”— o de demanda –cuando las ventas superan la capacidad de producción—. Los gobiernos pueden controlarla a través de la política monetaria, recurriendo a la emisión de moneda o tocando los tipos de interés. No obstante, tanto el Ejecutivo español como el de cualquier otro de país de la eurozona tiene muy limitado su margen de maniobra en este campo, pues aquélla depende del Banco Central Europeo, que es quien sube o baja los tipos de interés o de cambio. Que se lo digan a los hipotecados con hipotecas variables. Los gobiernos pueden reducir precios bajando determinados impuestos indirectos, como el IVA. Es lo que ocurrió el año pasado durante unos meses con los carburantes y sigue vigente con alimentos de primera necesidad. Sin embargo, no pueden tocar el precio del dinero o la emisión de euros. No es su competencia. Por tanto, se puede hablar de medidas gubernamentales para controlar la inflación, pero no existe la “inflación del gobierno”. Evidentemente, mi seguro sube porque lo ha hecho el IPC. Y en España se ha incrementado por debajo de la media europea. Lo que me dice mi agente de seguros es grotesco. Pero para qué voy persuadirle de que corrija tal despropósito si es fruto de un mantra que, de tanto escucharlo, ha transmutado en veraz. Por su formación, mi gestor debiera saber que le sobra la frase proposicional en la justificación de mi nueva tarifa. No obstante, estará encerrado en una “cámara de eco” de la que será incapaz de librarse. Y así se infla la burbuja. Otro cliente, al oírlo, lo dará por hecho y aumentará su indignación contra “Falconetti”, otro de los apodos más top de la “fachosfera”.

Los políticos saben que vivimos en burbujas epistémicas. Las explotan y, si es menester, las crean. Acabamos de tener un claro ejemplo. El candidato cuya investidura ha rechazado el Congreso ha convertido la necesidad en virtud y presentado su derrota parlamentaria con un falso dilema, confundiendo deseo con realidad: que no gobierna porque no quiere, no porque no puede. Basta con recordar la intervención del portavoz del PNV para desmontarlo. Una táctica de la confusión que estrenó desde su desembarco en la presidencia de su partido, diciendo que el Gobierno –al que los suyos venían tildando de “ilegítimo” desde su génesis— se estaba “forrando” con la recaudación de los impuestos a causa de la inflación. Sabía que era un argumento falaz, pero persuasivo. Venía de haber presidido durante trece años una Comunidad Autónoma que, de haber ocurrido lo que denunciaba, se hubiera “forrado” igualmente. Buscaba crear el marco adecuado. Y lo consiguió. ¿Cómo no va a hablar mi agente de seguros de “inflación del gobierno” si el inquilino de La Moncloa “se ha forrado”. Desde ese momento, pasa a ser un “impuesto del gobierno”. Uno más. Y así, a base repetir noticias con apariencia de realidad, pero que no eran reales, para diferenciar a los españoles “buenos” de los “malos” ha logrado una inflación de aplausos entre los suyos, pero ha fracasado en su principal propósito, la presidencia del Ejecutivo. Tras la derrota parlamentaria, ha seguido insistiendo en su victoria electoral. Impasible el ademán, dice que ha salido fortalecido. Efectivamente, se ganado una segunda oportunidad en caso de repetición electoral o de estrangulamiento de la legislatura. No es poco, visto lo visto, tras la primera digestión de la noche electoral. Pero la legislatura podría alargarse más de lo previsto. Y fuera del poder hace frío. Demasiado. Su antecesor fue despedido con un solemne aplauso en sede parlamentaria, tras ser “embestido” por los suyos, que perdieron la paciencia y lo ejecutaron políticamente en plaza pública. A quien hoy aplauden mañana pueden repudiar u olvidar. Es ley de la política, con minúsculas. Que se hayan sucedido tres presidentes en cinco años al frente la principal organización de la derecha española supone una inflación de cargos para un partido “de orden”. Un número muy por encima de sus posibilidades.

María José Romero Rodenas, premio CERMI en Investigación Social y Científica

Publicado por el Gabinete Comunicación UCLM. Albacete, 29 de septiembre de 2023

La profesora de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y directora académica del Libro Blanco de Empleo y Discapacidad, María José Romero Rodenas, ha sido reconocida con el Premio CERMI en la categoría de Investigación Social y Científica. El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ha reconocido también en otras categorías a personalidades como la comisaria europea para la igualdad, Helena Dalli; o el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida.

El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), la plataforma de representación, defensa y acción de la ciudadanía española con discapacidad, ha concedido uno de sus premios anuales a la catedrática de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) María José Romero Ródenas en la categoría Investigación Social y Científica. El jurado considera que la profesora es merecedora de este galardón “por su labor como directora académica del Libro Blanco sobre Empleo y discapacidad, que unido a su perfil académico ha supuesto una gran contribución al avance social y científico para el empleo de las personas con discapacidad en nuestro país”.

Los premios CERMI reconocen las iniciativas, acciones y labor de personas o instituciones que más se hayan distinguido en favor de los derechos humanos, la participación comunitaria, la inclusión y el bienestar de las personas con discapacidad y de sus familias. En distintas categorías, y junto a la profesora Romero Rodenas, han sido galardonadas en esta vigésimo primera edición otras personalidades o iniciativas como la comisaria europea para la igualdad, Helena Dalli, el exsecretario general de la Cruz Roja Española y exvicepresidente de la Plataforma del Tercer Sector, Leopoldo Pérez Suárez; el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida o la Galería de las Colecciones Reales, de Patrimonio Nacional.

El órgano de Torre de Juan Abad

Por Diego Peris

Publicado en el diario Lanza el 24 de septiembre de 2023

En la arquitectura, como en muchas de las artes en estos momentos, se valora la imagen como elemento esencial. Se proyectan edificios buscando una especial significación visual reproducida en fotografías, vídeos y diferentes publicaciones. Pero la buena arquitectura es una arquitectura de los sentidos, que implica la totalidad de la persona con sus cinco sentidos. Y cuando la arquitectura es capaz de hacernos sentir de esta forma global su presencia descubrimos nuevos valores y nuevas experiencias que deben estar presentes en los espacios que es capaz de configurar.

La iglesia de Nuestra Señora de los Olmos

La iglesia de Torre de Juan Abad está dedicada a Ntra. Sra. de los Olmos, en referencia a la abundancia de estos árboles, en otros momentos, en torno a la población. En sus orígenes fue una pequeña capilla de planta rectangular que ya existía en 1243. Una iglesia creada por la Orden de Santiago, que deja la cruz-espada característica de la Orden en los frontones del templo. La traza actual data del siglo XV, aunque su mayor parte es de los siglos XVI y XVII, con predominio de estructuras renacentistas y diferentes reformas hasta el siglo XVIII. Una iglesia de 648 metros cuadrados de superficie con una torre de 6,45 metros de lado en uno de sus extremos, coronada con una forma piramidal, y un espacio de planta rectangular de 23 por 11,60 metros de ancho que se remata en la zona del presbiterio con una zona que se abre lateralmente con un nuevo espacio. Medidas y proporciones que establecen el ritmo de sus diferentes ámbitos y permiten la calidad de la visión equilibrada de su espacio interior.

Un edificio en el que su imagen estaba también acompañada de llamadas a los sentidos. El sonido ya formaba parte de la iglesia inicial con sus campanas, que se conservan: Ntra. Sra. de los Olmos (orientada al Sur), María de la Vega (Oeste), Ave María Gratia Plena (Norte) y Sara -anteriormente en 1595, Jesús- (Este). El volumen final de planta rectangular se refuerza con contrafuertes en ambas direcciones reforzando así los empujes de la cubierta y definiendo una forma singular en el exterior.

Los materiales de su construcción, las rocas elegidas hacen una llamada al sentido del tacto. El pórtico principal del mediodía es renacentista y está realizado en una arenisca roja erosionada y desgastada por el tiempo. Las columnas son de roca arenisca con un jaspeado que nos anima a sentir el tacto de sus formas. Materias que hablan del paso del tiempo, de la actuación del agua y el viento sobre un material frágil.

El retablo

En su interior, su frente, tiene la belleza y la calidad del retablo que ocupa ese lugar privilegiado. El retablo mayor, transición del Renacimiento al Barroco, es de madera tallada y policromada, con tres cuerpos y tres calles, con alternancia de frontones curvos y triangulares. Tiene doce esculturas de talla entera de los Apóstoles. En la zona superior, cubriendo el conjunto hay un artesonado de madera decorada. El color de la decoración de la cubierta de esta zona completa el conjunto con sus dibujos sencillos en los casetones acogiendo la grandeza de la talla de madera del retablo. Un trabajo encargado el 11 de abril de 1589 al escultor y arquitecto Francisco Cano, residente en Villanueva de los Infantes. En la iglesia de San Andrés de Villanueva de los Infantes que se atribuyó en algún momento a Juan de Herrera, se ha documentado la intervención de Francisco Cano, vecino de Infantes y que influyó de manera decisiva en la arquitectura local y de todo el Campo de Montiel. Probablemente era pariente del escultor Miguel Cano, padre de Alonso Cano, oriundo de Almagro y nacido en Almodóvar del Campo.

Los frescos de las columnas del presbiterio representan a mujeres bíblicas (Ruth, Esther, Judit…) y en las pechinas del crucero se encuentran pintados los cuatro evangelistas. Completan el conjunto dos retablillos neoclásicos, dos retablos pequeños renacentistas procedentes de las muchas ermitas existentes en siglos y, en el crucero, dos retablos medianos barrocos, de los pocos que se conservan en la provincia.

Ahora son la madera y las pinturas las que hacen la llamada a la vista, pero también a la sensación de calidez a una visión de atractivo y de contraste con la piedra de otras partes del templo. Una composición de una dinámica especial con la presencia de dos figuras exentas en los lados en el cuerpo superior, el arco rematado con el frontón triangular y la figura radiante de su final superior que parece expandirse por el techo policromado.

Música de órgano en la iglesia

Uno de los mayores atractivos de la iglesia es su Órgano Histórico. Uno de los tres órganos más antiguos de la Península Ibérica conocido mundialmente. Construido por Gaspar de la Redonda Zeballos, en 1763, conserva prácticamente todo el material original. Celebra por ello su 260 aniversario de existencia. Es un órgano de un teclado manual de 45 notas, octava corta, ocho pisas de contras de 13 palmos, tambor, pedal de expresión para el registro de violines y dos rodilleras para la activación de la trompetería horizontal o de batalla. Las diferentes trompetas del órgano consiguen una presencia sonora singular en el conjunto de la iglesia. No siempre los espacios religiosos diseñados desde la pura forma arquitectónica tienen una acústica adecuada.

“Téngase en gran estima en la Iglesia latina el órgano de tubos, cuyo sonido puede aportar un esplendor notable a las ceremonias eclesiásticas y levantar poderosamente las almas hacia Dios y hacia las realidades celestiales”. Y, por ello, desde hace 23 años la música se convirtió en protagonista del espacio de la iglesia de Nuestra Señora de los Olmos. Organistas de primer nivel desarrollan durante meses conciertos de órgano en la iglesia. Su párroco, Urbano Patón Villareal, con la colaboración de diferentes administraciones organiza cada año una serie de conciertos de primer nivel.

Este año Jesús Fernando Ruiz García, Joris Verdin, Margarita Lomas y Francisco Ortega, Jan Vermeire y la Schola gregoriana Idesbaldus, Francis Chapelet y Uriel Valadeau, Francisco Javier Santos Merino y Ángel Montero Herrero, Arturo Barba Sevillano y Anton Shlaruk harán posible de nuevo que la arquitectura sea también sonido. Una oportunidad de disfrutar de una música especial y de hacerlo en un ámbito en el que resuena la presencia de una percepción que atañe a todos nuestros sentidos en ese espacio interior de la iglesia de Nuestra Señora de los Olmos.

El tiempo

El paso del tiempo parece condensarse en este espacio religioso en el que resuena la trompetería del órgano. 434 años del encargo del retablo a Alonso Cano, 260 años de la existencia del órgano diseñado por Gaspar de la Redonda Zeballos, años desde que Alan Faye lo restaurara para hacer posible que este año se celebre el XXII ciclo de conciertos en la iglesia de Torre de Juan Abad. Una presencia sonora que parece condensar ese paso de siglos reunido en las sensaciones de su arquitectura, la escultura y pintura de su retablo y los valores sonoros emitidos desde sus múltiples tubos, revestidos en ocasiones de las partituras que definen sus notas que resuenan en el espacio religioso.

Memoria

Por Diego Peris

Publicado en el diario Lanza el 10 de septiembre de 2023

La muerte sigue siendo esa realidad que rompe el ritmo de nuestras vidas, que nos llega de forma impetuosa y nos hace cuestionar todo aquello que consideramos importante en nuestra vida cotidiana. Un acontecimiento que no somos capaces de explicar, ni entender, ni asumir cuando nos atañe de cerca, cuando se refiere a alguien que conocemos, que sabemos lleno de vitalidad y de proyectos.

Vencer la muerte

La muerte del héroe es uno de los hilos que tejen la trama de la obra de Homero. La Ilíada abunda en escenas en las que los héroes mueren unos a manos de otros. Y son conscientes de que vencer la muerte, es vivir en la memoria. La única posibilidad de superarla es lograr que ese hecho individual se integre en el espacio colectivo de la fama, de la memoria de los hombres. Y por ello su gran lucha es la de ser recordados, permanecer en la memoria de la comunidad.
Pero para ello hay que haber sido capaz de realizar la vida con la dignidad necesaria, haberse comprometido con la acción de su trabajo, en la construcción de la comunidad, en la ejecución de proyectos que mejoran la vida colectiva. Porque en esa tarea es en la que será recordado y por ello se mantendrá su memoria. La victoria sobre la muerte se construye en la vida, en cada proyecto y en cada compromiso común. Esa es nuestra parte de lucha para vencerla, construir la vida con dignidad y alegría.

Dejar la memoria de las cosas

Cuando Alina habla con su abuelo en el cuento de Martín Gaite y pregunta `cómo era su abuela, le responden: Brava, hija, valiente como un hombre. Tenía cáncer y nadie lo supo. Se reía. Y además murió tranquila. Claro porque yo me quedaba con lo de ella ¿me entiendes? – con los recuerdos de ella -quiero decir-. Que para alguien no se habían vuelto todavía inservibles. Lo mío es distinto, porque yo la llave de mis cosas, de mi memoria, ¿a quién se la dejo?
Hay proyectos que deben continuarse que son esa memoria que nos dejan los que ya no viven con nosotros y que sabemos que son parte de lo que han comenzado a realizar. Y en ese saber que se continuarán se sabe que se deja la memoria para que otros la mantengan, la completen, sabiendo que tiene su origen y su inicio en aquel que ya ha muerto. Los primeros testigos son los más próximos aquellos que han vivido de cerca las experiencias de cada día, sobre todo de su vida personal, aunque también su vida profesional cuando tiene una dimensión pública. Ese saber recoger la memoria de los que nos han precedido es una buena forma de mantenerlos vivos.

La Memoria y la Muerte

Panero escribía en 2010 con una especial tristeza su libro de poemas: La Memoria y la muerte. Días sin huella: He visto el mar por la mañana/retorcerse y saltar/-verde negro y espumas en el viento-/bajo las primeras lluvias de noviembre./En el silencio de mi casa/escucho el crepitar del fuego,/ miro ceniza y brasa, danza de llamas./ Sobre la chimenea, algunos libros/ recuerdan otros tiempos, adornos/ que disimulan una pasión perdida./ Ni grandeza ni miseria ni escogidas palabras,/ solo entre paredes blancas,/ fantasma solo en este pueblo de fantasmas./ Naturaleza, otoño y nada me acompañan/ mientras el frío se pega en los cristales,/ deja un vaho helado en las ventanas./ El día sigue su transcurrir inútil/ y sereno y se pierde en la noche./ Nadie me acerca, ninguna sombra, a mi vida,/tampoco estoy escribiendo mi epitafio,/hablo con dolor resignado sobre días sin huella.
Una sensación de tristeza y desamparo que no podemos dejar de tener, de vivir cuando alguien muere. La Memoria no es ni sensación ni noción, sino una forma de ser, una pasión o afección de ellas, cuando ha pasado el tiempo. No hay memoria en el ahora, sino que de lo presente hay sensación, de lo porvenir hay esperanza, de lo pasado memoria. Por ello, toda memoria es tiempo y, en consecuencia, sólo, entre los animales, aquellos que sienten el tiempo son los que tienen memoria y pueden recordar. Sentir el tiempo, tener noción del tiempo es el especial privilegio de los seres humanos dice Emilio Lledó. La muerte nos interpela sobre el tiempo, sobre el trascurrir de nuestras vidas y el de las personas que conocemos y apreciamos especialmente.

La muerte y la vida que continúa

Julian Barnes escribía su libro después de la muerte de su esposa. Un texto extraño con tres capítulos diferentes sobre globos aerostáticos, amores y la tercera parte una reflexión sobre la muerte de su esposa. Un conjunto de pensamientos que se plantea en medio de su tristeza y de su deseo de acabar con todo, abatido por la pérdida de la persona que amaba. Sólo en la música va encontrando, poco a poco, el consuelo de un sentimiento nuevo, descubierto en la paz y el equilibrio de escuchar.
Y en un momento se hace una extraña reflexión sobre si continuar viviendo cuando su esposa ha muerto tiene sentido. Y acaba diciendo: Me tomó un tiempo, pero recuerdo el momento, o más bien el argumento que llegó de pronto, cuando yo pensaba en quitarme la vida. Fui consciente de que, si ella estaba viva, lo estaba en mi memoria. Naturalmente permanecía poderosamente en la memoria de otras personas, pero yo, su marido, era el principal responsable de su recuerdo. Si estaba en alguna parte, estaba dentro de mí.  Y después de estas reflexiones se pregunta ¿Cómo puedo yo vivir ahora? Debo vivir como ella hubiera querido que lo hiciera. Una curiosa llamada a la vida de los que permanecen con la voluntad de mantener su memoria y con la voluntad de conservar la fuerza y la alegría que ella tenía.

Lo que sobrevivirá es el amor

La muerte de una persona cercana, joven, llena de vitalidad y de proyectos como Conchi nos interpela sobre muchas de nuestras ideas y actitudes. Y es el momento en que muchos reconocen los valores de su actividad profesional y personal. Es importante ese reconocimiento que desde muchos ámbitos de la sociedad se hace de su buen trabajo y sobre todo de su alegría vital. Una impresión que afecta a muchos desde diferentes vivencias personales, desde perspectivas y relaciones diferentes, pero que evidencia la fuerza de su carácter, de su personalidad y la de una vitalidad desbordante que sirve de ejemplo y referencia. Es buena, o mejor es esencial, la presencia de personas amables, comprometidas y que desarrollen su actividad con alegría.
El arquitecto y poeta Joan Margarit escribe, saltándose las normas dice, un libro de poemas sobre la muerte de su hija a la que ha estado íntimamente unido. Un conjunto de poemas de una tristeza profunda por la pérdida de alguien cercano con quien ha vivido unido largos años con la esperanza de superar la enfermedad. Y lo introduce con la cita de Philip Larkin, bibliotecario y poeta que escribe, dicen sus críticos, con una exactitud melancólica y muy inglesa para tratar las emociones, los lugares y las relaciones
“Lo que sobrevivirá de nosotras es el amor” dice  Larkin.

¿Devolver el oro de Moscú? La guerra y la UE

Por Luis Arroyo Zapatero

Publicado en La Tribuna de Ciudad Real el 18 de septiembre de 2023

La guerra es un monstruo que siempre comporta atrocidades. Hoy la tenemos bien presente todos los días y a las atrocidades también. Francisco de Goya advertía contra los sueños que, sin la razón, producen monstruos. La guerra de Ucrania está producida por los sueños del nacionalismo y el imperialismo, dos verdaderos monstruos.
Ante las atrocidades que siguen a esta guerra de agresión contra Ucrania es necesario esclarecer las tareas que debe llevar a cabo la Unión Europea en términos de política jurídica y criminal. Y lo primero que nos dice la criminología es que la impunidad de las atrocidades es el más fuerte factor criminógeno, por lo cual es imprescindible someter cuando toque a los responsables de esta guerra y de su modo de conducción a la justicia penal, bien a la Corte Penal Internacional, bien a una Corte internacional ad hoc, bien a un Tribunal ucraniano internacionalizado con la cooperación de la Unión Europea.
La Unión Europea no tiene alternativa a la entrega de armas a los ucranianos y a la política de sanciones contra el agresor. Mejor dicho, la única alternativa sería la movilización y la guerra, pues no es soportable someterse a una política imperialista bélica, cuyos límites se desconocen y que sería fuentes de nuevos peligros y guerras. La única alternativa verdadera a entrar en la guerra es proporcionar armamento a un pueblo que se levantó en armas en su día en legítima defensa y aplicar sanciones económicas. Pero estas, de no cesar la guerra, deberían convertirse en sanciones definitivas, con fondos y bienes confiscables y destinados a indemnizar al país víctima, a ayudar a su reconstrucción y a financiar los compromisos financieros en que la UE ha incurrido para financiar el armamento y la solidaridad con los desplazados, más los que sean necesarios para estimular su desarrollo. Pero para garantizarlo jurídicamente hay que incluir la guerra de agresión y los crímenes de guerra entre los delitos que justifican la adopción de medidas restrictivas en el Reglamento 2020/1998, llamado la ley Magnisky europea, y disponer en éste la confiscación de bienes y valores. Lo mismo hay que hacer en las propuestas de Directiva de embargo y comiso y de armonización de los delitos de elusión de las medidas que se discuten estos días en Bruselas.
En definitiva, la Unión Europea debe hacer frente al reto de diseñar la calificación jurídica de las infracciones del Derecho nacional e Internacional a las que se quiere hacer combatir. Si no se hace así, se corre el riesgo jurídico de que, termine la guerra como termine, al final habría que devolver a los rusos todos los fondos embargados y eso, además de absurdo, sería una insensatez. Además, debería hacerse una armonización en la investigación criminal adscribiendo estos delitos nuevos al Fiscal europeo. Son tareas para la presidencia española del Consejo Europeo, que no se acaban aquí, pues también vinculado a la guerra aparece la ampliación de tratamiento del discurso del odio y el combate de las fake news, fenómenos ambos que constituyen hoy armas de guerra. El oro de Moscú no se debe devolver.