LOS ÚLTIMOS AÑOS DE ALBERTO SÁNCHEZ

Por Jesús Fuentes Lázaro

Publicado en Hombredepalo.com el 15 de diciembre de 2023

Los inviernos de Moscú están condicionados por la humedad y el frío del Moscova. Los días transcurren duros y de luz corta. En estos años de supervivencia, algunos angustiosos, Alberto Sánchez reproduce en su memoria el sol inclemente de los alrededores de Madrid. El calor agobiante de la casa de las Covachuelas. O el frío que proviene del Tajo. Nada semejante a esto. Sus familiares más cercanos, y algún periodista de Chile, trasmiten los frenéticos últimos años creativos de Alberto. “Este corresponsal tuvo el privilegio de visitar a Alberto Sánchez hace tres meses, pocos días antes de que cayera enfermo, en compañía de Pablo Neruda. Allí en su taller pude ver el mundo fabuloso de formas, la gracia alada de su pájaros, el punzante recuerdo convertido en madera o piedra de sus mujeres españolas” (El Siglo, Santiago de Chile, 15 de octubre de 1962). Intentando sobreponerse a fracasos personales y colectivos se esfuerza con el mismo ahínco de su juventud, cuando de noche trabajaba en la panadería y el tiempo libre lo dedicaba a los dibujos, a la escultura, a las tertulias, a los paseos por Vallecas o por Toledo.

Reprimida su capacidad creadora durante años, en parte por voluntad propia y en parte por las circunstancias del momento histórico, mira hacia atrás y descubre que apenas quedan obras suyas. ¿Qué dejará a su familia y a la posteridad? Piensa en la familia que tanto le han protegido. Mientras trabaja o dibuja esa preocupación se mezcla con las imágenes y las formas que se le amontonan. ¿Qué será de ellos? ¿Qué fue de las cabezas de hombres y mujeres que reflejaban los vicios humanos: los sifilíticos, los tuberculosos, las caras de hambre, los mendigos y la fisonomía de los cuerpos prostituidos? ¿Qué fue de los “milagristas” y los tomadores de sol? Tal vez no quede ya ni el recuerdo. No pertenecerá a ningún lado. Experimenta un desarraigo torturado. Lo siente como su gran fracaso. Existen fotografías, documentos gráficos, criticas periodistas, pero sus obras en España desparecieron entre el fragor de la guerra, los traslados apresurados y la salida, casi improvisada, a la Unión Soviética.

El trabajo febril de los últimos años habla de la tragedia que mortifica a Alberto Sánchez cuando constata que su obra es invisible. Solo existe en sus recuerdos. Es cierto que los elementos que emplea tampoco ayudan a su conservación, pero los materiales desechables forman parte de su proceso de creación. Ni siquiera sabe qué pudo ser de aquel monolito orgulloso, aquel camino levantado hacia el cielo que, en plena guerra civil, en el París de la Exposición Universal, hablaba de la estrella del pueblo español elevándose hacia el futuro. Fue un grito de optimismo entre las ruinas del desastre. Y aunque las gentes de izquierdas no deben pensar en la trascendencia, la pervivencia en el tiempo de su obra y su persona (un lujo burgués) forma parte de su drama personal. La escasa presencia de su obra en el arte español y en el universal lo interpreta como un fracaso personal. ¡Él, que había querido superar las visiones anticuadas de la expresión artística de su época! Envidia a Picasso. Le doblega el desastre de sus sueños de un arte nuevo que represente las formas que la Naturaleza le ofrecía a cualquier hora del día. Dialogaba con ella. Solo se trataba de observar, escuchar e interpretar.

Barco, 1960-62. Acuarela y tinta sobre cartón. 29 x 40 cm. Exposición de dibujos en la galería Guillermo de Osma.

La familia ha construido la imagen de una persona sin debilidades humanas. Un hombre centrado en su actividad creadora. La sensación de amargura que Alberto experimenta en los últimos años de su vida, la familia la ha diluido en una mezcla de silencio dulce y de creador infatigable. Han colocado sobre su vida una gasa que encubre las amarguras y las derrotas personales o creativas. Se priva a Alberto Sánchez, bienintencionadamente, de su calidad humana. Sin embargo es su humanidad, su inteligencia natural, su sentido de la poesía, su compromiso político y social, seguidor convencido del materialismo histórico, lo que convierte a Alberto Sánchez, no en personaje, sino en su propia obra de arte. Una obra frágil, sensible, rugosa, con carencias intelectuales, pero con capacidades poéticas y técnicas revolucionarias. Francisco Umbral lo define en la revista Galería en 1989: “Alberto ha asumido más mundo que ningún otro creador del siglo XX, junto a Picasso, y en Toledo, en Vallecas o Moscú, en París o en Madrid, su obra, su orbe, sus abstracciones tan comunicativas y sus estilaciones/estilizaciones tan avecindadas donde se las ponga, explican perpetuamente el mundo por la bondad, mejor que por el azar o la necesidad. Eso, y lo buena persona que era.” (Reproducido en el Catalogo “Encuentro en Toledo 1895-1995).

Alberto no era hombre que expresara sus angustias, prefería trasmitir alegrías. Lo había decidido hace mucho tiempo. “Renuncié a hacer cosas que me pudieran llevar a ver solo el lado negativo de la vida y que por el contrario debía hacer cosas concretas orientadas a la vida nueva.” La decisión se acomodaba a la visión de sí mismo como obrero del arte. Nunca dejaría de ser el niño pobre de las Covachuelas, solo que ahora con un vozarrón de hombre y una capacidad de transformar cualquier relato, oral o escultórico, en un recital poético. Lo que ha llegado a nosotros es la ocultación de los sucesos negativos de su vida. Alberto habría venido a este mundo dotado más de poderes divinos que de cualidades humanas. Y esa imagen se ha fijado como un canon difuminado para explicar su figura y su obra. Se le despoja de sus sentimientos, de sus emociones coloridas, de sus visiones únicas, de los arrebatos que procuraba controlar. De su inteligencia crítica. Y se repite sin atender a las tragedias que lo acosaron. Sobre todo, el exilio.

Monumento a la paz. Madera 137x65x40. Colección de Arte Contemporáneo Español de Naturgy.

El exilio conlleva el extrañamiento de tu propia condición. Todo es nuevo, pero nada te conmueve. Has sido arrancado de ti mismo, de tus costumbres, de tus colores, de la luz, de los sentidos, del lenguaje, de tu arte. Tienes que aprender a vivir otra vez. Para Alberto el exilio resulta su gran fracaso existencial, porque ha quebrado el país del que salió precipitadamente. Apegado a sus tierras rojas y pardas, el exilio supone la ausencia de su orientación creativa. Lejos queda la fortaleza de los paisajes luminosos de Vallecas o de Toledo. Evoca el sol abrasador de los veranos de la Sagra o de Alcalá, que difumina los cuerpos y embravece a los toros.

Le duele no poder hacer escultura en Rusia. Sus formas y sus composiciones no son revolucionarias como él creía, sino arte burgués, contrarrevolucionario. No es el arte del pueblo con el que había soñado en Madrid, ni la realización de una belleza nueva que represente a las clases trabajadoras. Moscú si sitúa a demasiada distancia de cuanto añora: paisaje, amigos, idioma. Vive donde ha triunfado la revolución proletaria, la gran esperanza en la lucha contra el capitalismo, pero en nada se parece a sus anhelos de libertad, a sus comportamientos enardecidos, a sus geometrías revolucionarias.

Llega a Rusia, como exiliado protegido, en el año 1938. Un año después de la conmemoración especial de los veinte años de la Revolución Proletaria. La patria de los trabajadores del mundo. Moscú vive inmerso en una gigantesca renovación urbana. Se construye una ciudad nueva. Se mire hacia donde se mire, no se pueden abarcar las dimensiones de las obras. Bajo el suelo, estaciones de metro como palacios; en la superficie, grandes carreteras que se adentran en el horizonte; en la arquitectura, los edificios que retan al cielo; en la naturaleza, los parques enormes como selvas plantadas. Los puentes ya no sirven para cruzar ríos, deben aportar belleza. El nuevo “skayline” de Moscú, va a quedar definido por el edificio de viviendas de la Casa del Gobierno o el monumental Palacio de los Soviets para el que pedirán su colaboración. Si esto fue cierto, por alguna una razón que nadie de la familia ha desvelado, lo rechazará. ¿Presiente que la escultura que él hace no encajaría en la nueva ciudad del “homo sovieticus”?

Mujer castellana, 1958-1960. Hierro, madera. Museo Pushkin.

Moscú es un “paisaje planificado” para acogera millones de habitantes. Competirá con cualquier ciudad Europea. Se construiría en Rusia el “Jardín del Edén.” El infierno y el paraíso, coexistiendo en el mismoespacio. El comunismo como teleología utópica. Un camino hacia el futuro, concepto que a Alberto le resulta muy querido. En paralelo, Stalin organiza una red de policía secreta, con cárceles, torturas, farsas judiciales, ejecuciones, desaparecidos. Siberia como destino. Los años del Gran Terror.

Aún así muchos intelectuales y artistas jóvenes, comprometidos con la revolución, se mantienen ilusionados por la creencia de que se puede hacer realidad la utopía con la que habían soñado cuando se enfrentaron contra el zarismo corrupto. Brutalmente se irán desencantando. A pesar de las dificultades del idioma y del trato protocolario, Alberto Sánchez atisba desconfianza y miedo en los ojos de las personas con las que trata o le reciben con entusiasmo protocolario. No entiende a esas gentes, es que son eslavos, se justifica. Se suceden las manifestaciones de apoyo a España, la recogida de donaciones en las fábricas y en los centros de producción, la solidaridad de los trabajadores. España es la segunda apuesta internacionalista para el triunfo de la revolución proletaria. Pero nada de eso quedará cuando termine la guerra en España y llegue el vendaval de la Gran Guerra Patriótica. La España, que antes era aclamada, queda relegada. Nadie se preocupa por su destino. La pequeña comunidad española se ve envuelta en las intrigas partidarias. Cualquiera que disienta, que critique a la URSS o quiera salir de ella será considerado “traidor.” Y esa es una acusación que Alberto no quiere recibir. Sería lo peor que le podría suceder. Entre los españoles exiliados todos sospechan de todos. El estado neurótico que se ha apoderado del PCE se vive con mayor intensidad en Rusia, donde reside Dolores Ibarruri, su protectora, cada vez más alejada de los exiliados. Solo se la ve a distancia en las grandes celebraciones de exaltación comunista.

Boceto para el telón de “Fuenteovejuna”. 1932.

Vive en un país con modos de vida que no comprende. Le sorprenden las colas en las calles, en las plazas, en todos los lugares, para cualquier asunto cívico. “Hacer cola era la actividad que lo convertía a uno en ciudadano soviético”, escribe Karl Schlögel en su libro “El siglo soviético.” Con unos planteamientos artísticos rígidos, arbitrarios, grises, muy distantes de sus paisajes encendidos, de sus figuras apenas intuidas. Aquí no podría realizar su escultura “Volumen que vuela en el silencio de la noche y que no pude ver.” O “Escultura del horizonte. Signo del viento.”

Busca en Rusia paisajes parecidos a las llanuras de Vallecas o a los alcaenes de Toledo. Se acumulan fracasos ajenos sobre pérdidas propias. Pierde su obra, pierde su país, se desmoronansus creencias revolucionarias. Se agudizan los males del exilio. La revolución se ha convertido en una dictadura personal. Quedan demasiado lejanas sus fuentes de inspiración. ¿Cómo concebir aquí una escultura titulada, “Macho y hembra, entrelazados, con espartos y tomillos, bramando como el toro al sol de mediodía, en verano”? No existe la Naturaleza en la que él ve pájaros inauditos, figuras fantasmales, mujeres saliendo de arroyos de juncos. Pero sobre todo “había perdido esa práctica abstracta que crecía de sus manos, que ascendía verticalmente, vegetalmente, y que luego él grababa, tatuaba con puntos cóncavos e incisiones lineales, componiendo imagen y clave cósmica, descifrando mundos, más exactamente, cifrándolos, numerándolos, reimaginándolos, comprometiéndolos (Del texto que Oteiza escribió con motivo de la exposición de la obra de Alberto en Madrid en 1975).

En paralelo al trabajo frenético, prepara una exposición en un país en proceso de cambio. La llegada de Jruschov abre un tiempo que le favorecerá. El gobierno le cederá una casa amplia, con estudio espacioso y una pensión que le permita dedicarse a la creación sin angustias de supervivencia. Eso, la supervivencia que ha sido sobrellevada por la nostalgia de volver. Recuerda a la Diputación de Toledo cuando le concedió una ayuda para que pudiera dejar de trabajar en oficios miserables y dedicarse a la escultura. Se le abrieron las puertas del universo. Correspondió a la Diputación con la donación de dos obras. Ahora querrá hacer lo mismo con el Estado Soviético.

Tras la exposición que, sueña triunfante, en el Gran Moscú, varias obras suyas permanecerán en el Museo Pushkin. La exposición, sin embargo, no se realizará. El tiempo había terminado.

Jesús Fuentes Lázaro

El texto del artículo es una ficción que forma parte de este libro publicado por la Editorial Almud y coordinado por Enrique Sánchez Lubián.

Bibliografía utilizada.

Blom Philipp, Años de vértigo. Cultura y cambio en Occidente, 1900-1914. Anagrama, 2017.

La Fractura. Vida y Cultura en Occidente, 1918-1938. Anagrama, 2016.

Bozal Valeriano, Historia de la pintura y la escultura del siglo XX. Volumen 2. La balsa de la Medusa, Madrid 2013.

Cerro Ángel del, Vida y obra del escultor Alberto Sánchez. Ledoria. Toledo, 2222.

Catálogos. Encuentro en Toledo, 1985-1995. Coordinador Fernando Barredo Valenzuela. Ayuntamiento de Toledo, 1995.

Catalogo de Alberto Sánchez, 2 vols. Junta de Comunidades de Castilla-la Mancha, 2023.

Losada Gómez María Jesús, Alberto Sánchez y su época. Instituto Provincial de Investigaciones y Estudios Toledanos. Toledo 1985.

Karl Schlögel, El siglo soviético. Galaxia Gutenberg, 2021.

Terror y Utopía, Moscú en 1937, Acantilado, 2014.´

Gregorio Morán, Miseria, grandeza y agonía del PCE. Akal, 2ª edición, 2017.

Odd Arne Westad, la Guerra Fría, Galaxia Gutenberg, 2022.

Aleksievich Svetlana, el Fin del Homo Sovieticus. Acantilado, 2015

IMPOTENCIA

Por Ángel Luis López Villaverde

Publicado en El DIAdigital.es el 12 de diciembre de 2023

Corría el otoño del año 2000. Iniciaba mi segundo curso como docente a tiempo completo, tras pedir la excedencia como bibliotecario. Cumplía el sueño de ser profesor universitario. Estaba tan ilusionado como preocupado por el paso que había dado, pues, como Asociado, mi nómina había menguado notablemente. Pero era mi decisión. Y necesitaba engrosar mi currículum para consolidar mi futuro profesional. Mis publicaciones se limitaban entonces a un par de libros como autor y otros tantos como coordinador, además de alrededor de una decena de colaboraciones de más o menos impacto, entre capítulos de libros y artículos de revista. Un colega del campus, con el que compartía despacho, aunque era de otro departamento, me ofreció introducir contexto histórico para su seminario sobre minorías religiosas en España, dedicado a los judíos. Le agradecí el ofrecimiento y quedamos en que hablaría de los orígenes y evolución del conflicto palestino-israelí. Quería aprovechar la oportunidad para ampliar méritos. Duró poco la ilusión. Pocos días después, el organizador me pidió disculpas por borrarme del elenco de intervinientes. El programa contemplaba que el embajador israelí en España daría la charla introductoria. Y este había vetado la mía. Ni me conocía ni podía haber leído nada mío que le incomodara, pues no había escrito nada al respecto. En esos momentos, sentí impotencia. Mucha impotencia.

Pongamos marco temporal. Se acababa de enterrar el proceso de paz iniciado con los acuerdos de Oslo en 1993. Uno de sus firmantes, el ex primer ministro israelí Isaac Rabin, había sido asesinado en 1995. El otro, Yasir Arafat, presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), iba a iniciar su arresto domiciliario en Ramallah, que se prolongaría hasta su muerte, en 2004, probablemente envenenado. Los antiguos enemigos, cuyo gesto les valió el Nobel en 1994, pagaron con su vida su apuesta de paz por territorios. Mientras, con el cambio de siglo y de milenio, crecía el protagonismo de los “halcones” israelíes y de las milicias islamistas palestinas, opuestos a la negociación. Hamás, la milicia mimada por los servicios secretos israelíes para debilitar a la OLP de Arafat durante la primera intifada (1987-1993), iría creciendo en los años siguientes, por su oposición a los acuerdos de paz, y se fortaleció durante la segunda intifada (2000-2005), hasta convertirse en el peor enemigo del estado hebreo. El resultado lo estamos viendo. Una debilitada ANP, que apenas controla parcialmente Cisjordania, y un enfrentamiento entre un grupo terrorista que quiere borrar del mapa a Israel y el ejército más potente de la zona, que, en su intento de vengar los atentados sufridos en octubre –saldados con el asesinato de mil cuatrocientos ciudadanos israelíes y dos centenares de secuestrados— está provocando una masacre de civiles en la franja. Se han reportado más de dieciocho mil gazatíes muertos; el setenta por cien de los cuales son, al parecer, mujeres o niños. Una tragedia, que se suma a otras anteriores, y que nos pone ante una paradoja: los líderes que anteponen la paz a la violencia son señalados como traidores y acaban sucumbiendo ante los fanáticos. El mismo destino que los firmantes de Oslo había sufrido anteriormente el presidente egipcio Anwar el-Sadat, asesinado en 1981, tres años después de los acuerdos de Camp David, también con mediación norteamericana, que había puesto fin al contencioso entre Egipto e Israel.

El seminario comentado se desarrolló en febrero de 2001. El embajador israelí acudió al campus rodeado de guardaespaldas. Entendí por qué fui vetado. Quería imponer su relato victimista. El pueblo israelí, asediado por los vecinos países árabes desde su nacimiento, necesitaba defenderse para subsistir. En su interpretación, no había tal “conflicto”, sino una agresión árabe continuada. La propaganda sionista no admite matices. Habló de las guerras “de liberación” (1948-1949), de los “Seis Días” (1967) y del Yom Kippur (1973). Para que no peligrara su narrativa se saltó la guerra del Sinaí o “crisis de Suez” (1956). Al terminar, abandonó el salón de actos rodeado de su nutrido servicio de seguridad. En el fondo, sentí cierto alivio, por no haberme visto escrutado en esas condiciones. Aprovechando que mi clase empezaba a continuación, expliqué a mis alumnos las lagunas que había mostrado el embajador y les insistí en las diferencias entre judaísmo, sionismo y semitismo, para evitar las habituales confusiones entre antisemitismo y antisionismo. Les planteé también una reflexión personal: que, a esas alturas, los palestinos no hubieran puesto tantos reparos a una división en dos estados que, en su momento, vieron como un trágala de la ONU. Si el diplomático me hubiera dado la oportunidad de explicarme, es probable que el debate hubiera ganado.

Han pasado veintitrés años y la situación ha empeorado notablemente. Fue la primera (y única) vez que fui vetado en un acto público. El problema no era yo, sino mi oficio. Mi censor era una autoridad extranjera, ajena al mundo universitario, y lo hacía en mi propia “casa”. Asumí la situación sin protestar ante el Rectorado. No sé si por cobardía o por prudencia. Las actas se publicaron al año siguiente. Otros colegas hablaron de temas apasionantes, pero menos controvertidos que el “conflicto” palestino-israelí: la cultura y la religión judía, Sefarad, la diáspora o las relaciones hispano-israelíes. Recordemos la máxima de que “lo que no se nombra, no existe”.

He vuelto a sentir aquella impotencia recientemente, por otros motivos, naturalmente, tras escuchar al ministro de asuntos exteriores israelí acusar a nuestro presidente de gobierno de alinearse con el terrorismo y denunciar al secretario general de la ONU de poner en peligro la paz mundial. Ambos habían condenado, como procede, los atentados terroristas de Hamás, pero advirtiendo de que no es tolerable la matanza indiscriminada de civiles y que había que parar esa sangría. Nada más y nada menos.

También la Comunidad Internacional ha asistido impotente al veto ejercido por los Estados Unidos en el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas, en su afán de evitar que prosperara el artículo 99 de la Carta fundacional, que hubiera forzado un alto el fuego humanitario en la franja de Gaza. Tras la tregua, Israel está intensificando unos ataques contra más de dos millones de potenciales víctimas, que ya no disponen de lugar seguro donde refugiarse. Asistimos a un drama colectivo de enorme calado. Podría aplicarse hoy al ejército israelí la frase atribuida a Miguel de Unamuno en su choque dialéctico con el fundador de la Legión en el paraninfo de la universidad de Salamanca, en octubre de 1936, cuando le recordó que los militares sublevados disponían de la fuerza bruta para imponerse, pero que vencer no significaba convencer. La cuestión es cuánto sufrimiento queda por soportar en la cuna de nuestra civilización, origen de las “religiones del libro” y escenario de una barbarie que parece no tener fin. Quedan pocos motivos para el optimismo, tras tanta sangre derramada y tanto odio acumulado desde 1948. Pero no puede agotarse la esperanza. Ya lo dijo Mahatma Gandhi, otra víctima de la intolerancia y el fanatismo en su India natal: “no hay camino para la paz, la paz es el camino”.

CARGOS, ENCARGOS, CARGAS Y DESCARGAS

Por Ángel Luis López Villaverde

Publicado en EL DIAdigital.es el 28 de noviembre de 2023

La semana informativa ha ido derivando hacia una cierta normalidad en el plano de la actualidad nacional. Al contrario que en el internacional. Pero hoy no toca hablar de la cuestión palestina. Tiempo habrá. La toma de posesión del presidente del Gobierno y, a continuación, de sus ministros y ministras ha sustituido el protagonismo de las imágenes de protestas, manifestaciones y algaradas pasadas. Tras la tempestad viene la calma. Aunque sea provisionalmente. Les toca trabajar. Y vienen curvas.

Los cargos públicos –sean políticos, profesionales, académicos o de representación— comportan responsabilidades que hay que saber gestionar. Como ocurre en la vida misma, el primero y el último día son los más decisivos. Conviene saber asumirlos con la misma actitud con que se afronta el cese. La ilusión inicial debiera acompañarse del alivio final. El verdadero balance del mandato entre la toma de posesión y el finiquito no corresponde tanto a sus protagonistas como a sus sucesores y gobernados.

Hemos asistido a un amplio abanico de formas de prometer y despedirse, de entregar y de recibir las carteras y encargos. Las promesas han dado menos juego. La composición política del Gobierno ha permitido normalizar la ausencia de símbolos religiosos. Buena señal, aunque queda trecho para avanzar en la necesaria laicidad estatal. Un tema que no suele protagonizar el debate público salvo si es para atizar al adversario. Todo llegará. Más noticiables han sido las despedidas. Para todos los gustos.

Todos debiéramos estar dispuestos a asumir algún cargo público a lo largo de nuestra vida. No tiene por qué haber remuneración para ejercerlo. Depende de cada caso. Incluye desde la presidencia de una comunidad de vecinos o de una asociación cultural hasta una representación sindical, municipal o profesional. Y si su duración es relativamente breve, mejor. Aumenta nuestro compromiso y nos hace más conscientes de sus servidumbres a la hora de criticar a quien lo ejerce.

No se trata de juzgar a nadie. Me limitaré a compartir una experiencia y una reflexión sobre las cargas de los cargos. En mi trayectoria docente he asumido varios de tipo académico, unos por designación y otros por elección. El más importante, decano de mi Facultad. Evidentemente, no es equiparable a un cargo político, pero comparte algunas características. Requiere vocación de servicio público y rendición de cuentas. En mi caso, hubo campaña electoral y urnas. Y afronté la responsabilidad del funcionamiento de una organización y de todo su personal. Suponía un honor, un reto y una oportunidad para mí. Resultaron años duros, especialmente durante la pandemia. Por momentos, sentí que la responsabilidad me sobrepasaba. Pero siempre agradecí la confianza recibida. Tuve claro, desde el primer día, que mi función tenía fecha de caducidad. Quien tiene la potestad de nombrarte puede cesarte y quien te vota puede retirarte la confianza. Es así de simple, pero es necesario creérselo para asumir cierta autocrítica. Por eso no concibo una despedida destemplada. Los reproches tienen su momento, que no debieran coincidir con el relevo, pues el protagonismo recae siempre en el sucesor. Desearle suerte y éxito es liberador, sea o no de nuestro agrado. Resulta catártico. Doy fe. Pero no pretendo sentar cátedra. Para gustos, colores.

Lo intolerable son los excesos. Los peores son el abuso de autoridad y la venganza. Los autoritarios y vengativos rozan lo patológico. Debieran figurar en una lista de personas incompatibles para ejercer representación alguna, como ocurre con los ludópatas para entrar en un salón de juego. No menos perverso es el desprecio hacia un cargo público por la manía de equiparar a todo un colectivo, con la coletilla de que “todos son iguales”. Y resulta más despreciable cuando se les señala en un contexto tan polarizado como el actual, donde cualquier desgraciado puede cometer alguna barbaridad.

Hay otras vertientes, visibilizadas en las últimas semanas, que no son de recibo. Por ejemplo, las declaraciones incendiarias de quienes disfrutaron de una alta responsabilidad en el pasado y se empeñan en recuperar cierto protagonismo descargando tanto desprecio a sus sucesores. Si lo que buscan es el aplauso fácil de quienes, en su momento, recibieron más insultos que votos debieran reconsiderar si su resentimiento merece la pena. Sobre todo, si confiesan añorar los tiempos en que eran reídos los chistes de Arévalo. Tampoco se puede justificar la victimización propia disparando contra quienes los han desplazado políticamente. En este caso, resultan especialmente patéticos cuando parecen parodiar “La vida de Brian”. Me vienen a la cabeza tanto la escena de la pregunta sobre qué hicieron los romanos por nosotros como la del Frente Popular de Judea. ¡Qué importante es saber irse a tiempo, superar el rencor y comportarse con dignidad cuando se pierde el poder! Ojalá que los que han tomado posesión y ejercen una nueva responsabilidad política sepan aceptar su relevo, cuando llegue, con humildad y tranquilidad, con la conciencia del deber cumplido y una honestidad reconocida por todos. Debe de haber vida antes y después del cargo público. Ya lo dijo el Poeta, “Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar”.

La Academia de Ciencias Sociales y Humanidades, en Guadalajara

A.H. Guadalajara. Publicado en Nueva Alcarria el 1 de diciembre de 2023

En el inicio del ciclo de conferencias y estudios sobre ‘El Sexenio Revolucionario’

El pasado marres 28 de noviembre, y en la sede del Centro Cultural «San José» de la Diputación Provincial, se celebró el acto de inicio del ciclo de conferencias y estudios sobre «El Sexenio Revolucionario». Un acto muy concurrido en el que intervino en primer lugar Rosa María García,
diputada provincial de Cultura, quien dio la bienvenida a los asistentes, celebró esta colaboración
que da comienzo entre la Diputación de Guadalajara y la Academia castellano-manchega, y declaró inaugurado el ciclo, preludio de otras próximas actividades. La presentación del acto propiamente dicha corrió a cargo de Luis Arroyo Zapatero, presidente de esta Academia de Ciencias Sociales y Humanidades, que cuenta con un centenar de personas adscritas, y que quiere constituirse en voz de los temas humanísticos por las cinco provincias de la región, protagonizando ciclos como este que ahora se inicia, y realizando actividades de mayor calado, como estudios y análisis que procuren relevancia a los hechos constitutivos de la identidad de la región.
La conferencia titulada «El Sexenio en Guadalajara» fue pronunciada por el profesor, y académico de número de esta institución, don Juan Pablo Calero Delso, quien con detalle y amenidad hizo un recorrido por los acontecimientos acaecidos entre 1868 y 1874 en la todavía joven provincia de Guadalajara, ofreciendo un amplio retablo de personajes, instituciones y hechos históricos acaecidos en nuestra tierra de Guadalajara durante aquellos años. Un coloquio con los asistentes permitió ampliar aún más la información, en la que salió a relucir la identidad peculiar de nuestra tierra en el contexto de la conformación de lo castellano.
Durante los próximos meses se irán anunciando, y celebrando en la Sala de Usos Múltiples del Centro Cultural San José, otras charlas sobre el tema, a cargo de académicos y profesores, culminando el próximo año con la publicación en un libro de todas las conferencias pronunciadas. La colaboración entre la Diputación Provincial de Guadalajara y la Academia de Ciencias Sociales y Humanidades de Castilla-La Mancha, queda asegurada, en palabras de la diputada de Cultura Rosa María García, porque es voluntad de la primera institución provincial esa participación en las corrientes culturales y científicas que cuenten con personas de nuestra tierra, y traten de ella.

 

La huella de la Presidencia española de la UE se mira con lupa

Publicado en La Tribuna de Ciudad Real el 28 de noviembre de 2023

La Academia de Ciencias Sociales y Humanidades y la UCLM crean un Observatorio para saber para qué han servido estos seis meses de España al frente de la Unión Europea.

¿Para qué está sirviendo la Presidencia española de la Unión Europea? ¿Ha conseguido el Gobierno de España influir en las políticas europeas en las prioridades que se había marcado? Muchos vecinos de las ciudades que han acogido cumbres de ministros europeos seguramente  dirían que en lo que han notado esta Presidencia española es en la cantidad de seguridad que vieron durante algunos días en sus calles. Es más difícil evaluar qué frutos se van a recoger, pero para cumplir ese cometido la Academia de Ciencias Sociales y Humanidades de Castilla-La Mancha y el Centro de Estudios Europeos de la UCLM han lanzado un Observatorio ad hoc. 

«Veíamos importante que una vez transcurridos los primeros meses de Presidencia española hacer primer balance, una primera aproximación de cómo están funcionando las prioridades que ha marcado el Gobierno de España en esta Presidencia», explica Isaac Martínez, director del Centro de Estudios Europeos de la UCLM. Avanza que es una iniciativa que se prolongará en el tiempo, aunque ya esta mañana han realizado una jornada sobre esta materia que enfocaron con una triple mirada: la de una consultora internacional externa, la del Ministerio de Asuntos Exteriores y la de la Vicepresidencia Segunda de la Junta, que lleva estas relaciones con Europa.

Precisamente el vicepresidente segundo, José Manuel Caballero, ve que Castilla-La Mancha está muy alineada con las prioridades que marcó el Gobierno de España: transición energética, una economía más justa o la industrialización en áreas punteras como los microchips.

El presidente de la Academia y exrector de la UCLM, Luis Arroyo Zapatero, aseguró que se trata de una materia que interesa mucho a los jóvenes que están estudiando Relaciones Internacionales.

Pendientes de la lavanda, el vino o Nueva Zelanda

Caballero contó que hay muchas cuestiones que afectan a Castilla-La Mancha que se están debatiendo ahora en la UE. Mencionó las conversaciones entre Parlamento, Comisión y Consejo para ver si eximen del etiquetado de producto tóxico a la lavanda o los futuro QR de las botellas de vino para dar información sobre su composición y descripción alimentaria. El vicepresidente segundo mencionó la nueva normativa que protege la producción artesana y el acuerdo con Nueva Zelanda, que puede beneficiar al queso, vino, ajo y azafrán.

La UCLM y la Academia de Ciencias Sociales y Humanidades celebran las jornadas “Vino y vida: Experiencias y aportaciones del vino a la economía”

El miércoles 22 de noviembre de 2023 se han celebrado en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de Toledo las jornadas “Vino y vida: Experiencias y aportaciones del vino a la economía” organizadas por la Academia de Ciencias Sociales y Humanidades de Castilla-La Mancha junto con la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), bajo la supervisión la académica y Catedrática en Comercialización e Investigación de Mercados, Águeda Esteban Talaya.

El acto ha sido inaugurado por el Decano de la Facultad, el Profesor José Alberto Sanz-Díaz Palacios, el Presidente de la Academia de Ciencias Sociales y Humanidades, Luis Arroyo Zapatero, y la Presidenta de la Sección de Economía de la Academia de Ciencias Sociales y Humanidades, Rosario Gandoy. Todos ellos han destacado el papel crucial que juega el sector del Vino en la economía de la región.

El objetivo de la celebración de estas jornadas ha sido acercar un sector tan importante para Castilla-La Mancha, como es el vitivinícola, a la comunidad universitaria, con el fin de poder despertar el interés del estudiantado en este sector, que necesita cada vez más la presencia de profesionales cualificados para dar valor añadido al producto y su comercialización.  Para ello, se ha contado con profesionales del sector como Guadalupe Shaw, Directora General de la Bodega Finca Loranque, con su ponencia “Perspectiva empresarial – Vino y Economía”, y como Isidoro Romero Rueda, encargado del mercado estadounidense en la Bodega Virgen de las Viñas y egresado de la UCLM, con su ponencia “Perspectiva vital – La comercialización del vino en el exterior”. Ambos han dado una visión real del sector, tanto en cifras, ya que Castilla-La Mancha produce alrededor del 50% del vino del total de España, como en el día a día y han mostrado que, aunque exigente, es un sector bonito y gratificante, que necesita a gente formada y con actitud.

Junto a los profesionales del sector, la Catedrática de Marketing de la UCLM, Mar Gómez Rico, ha impartido la ponencia “Perspectiva experiencial – Turismo Enológico”. De esta forma, se ha podido ofrecer a los estudiantes un enfoque multidisciplinar, mostrando que el sector vitivinícola no solamente es importante para nuestra región, sino que también es un sector con infinitas oportunidades y posibilidad de generar valor añadido la economía castellanomanchega.

Para clausurar la jornada, el Vicepresidente de la Academia de Ciencias Sociales y Humanidades-Toledo, Juan Ignacio de Mesa Ruiz, ha vuelto a enfatizar en la importancia del sector, no sólo para la región, sino para todo el país.

¿Quo Vadis, España?. Los deberes de un nuevo gobierno

Por Juan José Rubio Guerrero

Publicado en el diario Expansión el 15 de julio de 2023

La economía española tiene un conjunto de retos estructurales de enorme importancia para garantizar una senda de crecimiento sostenido que permita la creación y consolidación de un empleo estable y de calidad. Entre las reformas más urgentes citaremos, sin ánimo de ser exhaustivo, las que, en mi opinión, resultan más necesarias.

España necesita revisar las últimas reformas de mercado de trabajo que nos han alejado de la práctica común en Europa, por cuanto, a pesar de los datos que se manejan de forma interesada, seguimos con una elevada tasa de paro estructural y una excesiva dependencia de la contratación temporal, llámese como se llame, lo que, a su vez, genera una alta rotación y dificulta enormemente la formación de capital humano. Siguiendo con el sector empresarial, es fundamental el desarrollo de un esfuerzo inversor en sectores con alta productividad y valor añadido y/o que permitan reducir los costes de los restantes sectores, como es el caso de la energía. En este sentido, resulta imperioso articular un plan estratégico de revisión del mercado de la energía con el fin de definir una mix energético razonable y estable y que no penalice, via costes energéticos, a la industria española en términos comparativos. Desde una perspectiva más estructural, la mejora de la productividad de las Pymes es requisito básico para incrementar la productividad global ya que que son las que lastran la productividad del conjunto de la economía española. En este sentido, Fondos Next Generación no están llegando de forma adecuada al colectivo de PYMES  por trabas administrativas y burocráticas, de manera que los recursos para su capitalización se resienten. Cualquier incentivo a la conversión de PYMES en empresas de dimensión, favoreciendo el crecimiento de aquellas y siguiendo las recomendaciones de la OCDE, debe ser bienvenida ya que es una de las causas básicas de la falta de competitividad de nuestro país. Una de las cuestiones que parece rozar tangencialmente al mundo empresarial pero que tiene una enorme trascendencia en la toma de decisiones de inversión son las restricciones administrativas y legales para la puesta en funcionamiento de negocios y la seguridad jurídica en general. Por ello, una reforma de los procedimientos administrativos para agilizar la puesta en marcha de nuevos negocios y de la justicia económica, para hacerla más àgil y profesional, sería un elemento claramente facilitador de una mayor competitividad empresarial. Sin lugar a dudas, por lo que se refiere al reparto de los beneficios de la recuperación económica, ha llegado el momento de incrementar los salarios reales y vincularlos a la productividad de manera que una mayor capacidad económica del conjunto de trabajadores debe ser un elemento de impulso de la actividad económica en un contexto de estancamiento de otros componentes de demanda como las exportaciones.

Desde una perspectiva presupuestaria debe mantenerse el esfuerzo en los ajustes fiscales y el control y racionalización del gasto público del conjunto de las administraciones públicas, reduciendo los niveles de déficit público y endeudamiento con el fin de abrir máRgenes de actuación a la política fiscal en fases de ralentización de la economía. Al mismo tiempo deben retomarse los trabajos para una revisión integral y coordinada del sistema de financiación autonómica y local con el fin, entre otros, de vincular competencias de las administraciones y financiación de estas, evitando duplicidades en la provisión de servicios y excesos de carga fiscal.

Desde una perspectiva tributaria, es necesaria una reforma que edifique un sistema fiscal neutral y eficiente, que minimice las distorsiones en la asignación de los recursos productivos que realiza el mercado y, en particular, no desincentive comportamientos económicos fundamentales como son la oferta de trabajo, el ahorro, la asunción de riesgos financieros y empresariales, y reduzca el fraude fiscal. En un momento de desaceleración económica, plantear una subida de impuestos generalizada o ir contracorriente de nuestros socios europeos en el tratamiento fiscal de los patrimonios puede resultar letal para la actividad económica, el ahorro y la inversión, por mucho que se trate de vestir con medidas populistas y extemporáneas, de marcado carácter electoralista como las ocurrencias tipo herencia universal. No obstante, incorporar el argumento medioambiental en nuestro sistema fiscal resulta perentorio dado el retraso que, en este aspecto, tenemos respecto a nuestros socios de la UE.

Desde la perspectiva de las políticas públicas, se debe abordar de forma integral, y con el mayor consenso posible, toda la problemática del envejecimiento de la población a través de un análisis integrado del sistema de pensiones públicas, sanidad y dependencia, y sus proyecciones y necesidades potenciales ya que estas tres partidas van a condicionar un comportamiento futuro, y yo diría que explosivo, del gasto público total. Dadas las necesidades que se derivan de los retos tecnológicos y formativos que una sociedad y economía cambiantes demanda, será preciso Incidir en la potenciación de la Investigación, el desarrollo y la innovación empresarial, así como en la formación de capital humano vinculado al desarrollo de las nuevas necesidades tecnológicas y analíticas de las empresas en un mundo incierto y cambiante. En particular,  es prioritario mejorar el encaje entre oferta de trabajo y necesidades de las empresas, lo que supone una revisión del enfoque y contenido de los programas formativos universitarios y considerar, con especial cuidado, revisiones del salario mínimo por cuanto pueden condicionar el acceso al mercado de trabajo, y a la cualificación, que de la práctica laboral se deriva, a los jóvenes sin formación.

Desde el punto de vista financiero, un reto importante será cerrar el proceso de reconversión y adaptación del sistema financiero español a las nuevas necesidades de la clientela y a las nuevas condiciones del negocio financiero y bancario derivados de la digitalización en un contexto en el cual los márgenes de negocio se están recuperando merced a las sucesivas elevaciones de los tipos de referencia del BCE. Por ello, una política monetaria que equilibre la necesidad de luchar contra la inflación y mantener unos tipos razonables para favorecer la inversión en un contexto de cambio estructural y transición tecnológica es exigible a las autoridades monetaria europeas.

No he pretendido ser exhaustivo, pero creo que ha quedado bastante perfilada la agenda reformadora del Gobierno en esta nueva legislatura. No abordar estos retos pondría en peligro la estabilidad económica y social de nuestro país porque nuestro Estado de Bienestar y su mantenimiento dependen de la inteligencia y del compromiso de las fuerzas políticas para llegar a acuerdos y poder optimizar la gestión pública con las restricciones tanto financieras como institucionales en las que se mueve nuestro país. No hay mejor política social que apostar por un sistema económico moderno, alineado y productivo que garantice un empleo estable y de calidad, en vez de comprar voluntades a través de una política de ayudas y subvenciones sociales que son pan para hoy y hambre para mañana.

La economía de Castilla-La Mancha: Algunas reflexiones

Por Juan José Rubio Guerrero.

Publicado en el Monográfico de la Tribuna de Ciudad Real (especial empresas: innovación y tecnología) el 25 de octubre de 2023.

La economía de Castilla-La Mancha (CLM) representa en torno al 3.5% del PIB nacional, manteniendo un peso similar en los últimos 20 años. En este período hemos experimentado un crecimiento económico medio similar al del conjunto de la economía española. Lo mismo ha ocurrido con la población que crece en la misma proporción que la media nacional. Esto explica que la renta per cápita de nuestros ciudadanos, si bien ha crecido, lo ha hecho en la misma proporción que la media española. Este crecimiento paralelo ha provocado que las divergencias en términos de PIB per cápita no se hayan reducido. La renta per cápita de CLM representa en la actualidad en torno al 80% de la media española.

CLM se caracteriza a nivel sectorial por un nivel de terciarización inferior a la media española, siendo aquel un indicativo del grado de desarrollo de una economía postindustrial. La menor terciarización se debe al mayor protagonismo tanto de la agricultura como de la industria en la región. El sector agrario representa en tono al 7% de la actividad económica, frente al 2% en media nacional. Asimismo, la industria, tanto manufacturera como extractiva, tiene mayor peso que en el conjunto de España al concentrar un 20,5% del VAB de la región frente al 17,5% a nivel nacional. No obstante, este diferencial se está reduciendo debido particularmente al mayor empuje de las actividades inmobiliarias, el comercio y las Administraciones Públicas que registran unos crecimientos medios anuales superiores a los presentados en la media nacional.

Desde 2008, con excepciones puntuales, la tasa de paro en CLM se ha situado ligeramente por encima de la tasa de paro a nivel nacional. Un aspecto positivo de nuestro mercado laboral es la menor incidencia del desempleo de larga duración, gracias a la capacidad de reorientación de los sectores económicos que sufrieron en mayor medida la crisis. Si analizamos el contexto económico y social de la Comunidad de Castilla La Mancha, explicativo del retraso relativo respecto a la media española, una de las causas que saltan a la vista inmediatamente es la correlación entre nivel de desarrollo y nivel de formación de la población adulta. Es un tema sobre el que hay trabajar de cara al futuro orientando la formación, interpretando y asumiendo las necesidades empresariales de nuestra comunidad.

El sector exterior de CLM tiene una tasa de apertura menor que la media española. Sin embargo ha mejorado sensiblemente en los últimos años, pero para alcanzar los niveles nacionales debe continuar potenciando su proyección en los mercados de exportación. No obstante, en los últimos tiempos de observa una pérdida del pulso exportador que hay que revertir. El 95% de las exportaciones de CLM se concentran en 4 sectores: alimentos, semimanufacturas, bienes de equipo y manufacturas de consumo.

En CLM la relevancia del Sector Público es incuestionable, tanto en términos presupuestarios como de ocupación. La región cuenta con el segundo presupuesto, en relación al tamaño de su economía, más alto de toda España. El 16% de los ocupados trabajan en el sector público frente a 13% como media en España.  Este mayor peso se manifiesta en un peso del sector público autonómico mayor que en la media nacional, ya que representa en torno al 22% de la PIB regional frente a 17% en España. Por su parte, una insuficiente capacidad fiscal y una inadecuada financiación autonómica via transferencias para servicios públicos fundamentales ha convertido a CLM en una de las CC.AA. con mayor ratio de endeudamiento respecto al PIB regional de toda España con Valencia y Cataluña

Respecto a la inversión pública, hemos sido grandes beneficiarios de los Fondos estructurales y de cohesión desde nuestra incorporación a la UE, lo que ha contribuido a financiar gran parte de la formación de capital público de la Comunidad, aunque los esfuerzos en inversión pública endógena destinada a vertebrar el territorio castellano-manchego ha comenzado de forma muy tardía y con escasa financiación

CLM cuenta con unas 130.000 empresas, lo que equivales al 4% del conjunto nacional. El tejido empresarial se caracteriza por el predominio de empresas sin asalariados y PYMES, siendo muy residual la representatividad de las grandes empresas. La tasa de natalidad empresarial ha sido una debilidad estructural al ser relativamente baja mientras que la tasa de supervivencia, especialmente en las microempresas y autonómos, es baja. CLM se sitúa entre las regiones europeas y españolas menos competitivas, según el Indice de Competitividad regional, debido a su peor posicionamiento en términos de formación, eficiencia e innovación.

Sin embargo, destacamos por la alta productividad y especialización del sector primario, pero debemos impulsar acciones de formación, innovación y creación de empresas tanto en el sector industrial como el de información y comunicaciones, y del comercio. En resumen, la región está especializada frente al conjunto nacional en las ramas de actividad relacionada con el sector agroalimentaria, en el suministro de energía, el calzado y el transporte y las comunicaciones.  La competitividad del sector agrario es fundamental en CLM por su peso socioeconómico en la región, pero la modernización del sector conlleva, en muchos casos, el abandono de territorios y la desaparición de los paísajes tradicionales, mermas en la biodiversidad y sobreexplotación de recursos hídricos. El reto de enfrentarse a estas amenazas deberían convertirse en un factor de desarrollo: agricultura ecológica y el fomento de prácticas agrícolas sostenibles, la gestión ambiental y social del agua, afianzar el papel como referentes nacional en energías renovables o el impulso de la economía circular son fortalezas de futuro para la región.

Para proyectar nuestra economía en términos de competitividad,  proponemos algunas ideas fuerza:

1) Ha de alentarse el dinamismo empresarial. No cabe duda que la empresa privada es la principal generadora de riqueza y empleo. Por ello, se le debe apoyar para que consigan ser más innovadoras, se abran al exterior y busquen su tamaño eficiente. Será la forma de que sean más competitivas. De esta forma se asegurará el mantenimiento y la creación de nuevos puestos de trabajo. Es fundamental entender qué necesitan y ayudarlas lo máximo posible, con un enfoque de colaboración público-privada, más necesario que nunca y cooperar en la transición desde PYMES a empresas de mayor dimensión.

2) Alinear nuestro sistema fiscal autonómico para que sea competitivo. Se requieren medidas fiscales estructurales, centradas sobre todo en el establecimiento de incentivos que creen y atraigan actividad y riqueza, que generen inversión y creación de empleo y que prioricen también la inversión en I+D+i.

3) La dotación de infraestructuras adecuadas, modernas y efectivas impulsan el desarrollo económico a medio y largo. Generan avances en competitividad, bienestar y cohesión territorial. Castilla- La Mancha debe ordenar, racionalizar y rentabilizar sus proyectos futuros de inversión teniendo en cuenta la necesidades de la región.

4) La educación y la formación deben estar enfocadas a la empleabilidad futura, teniendo en cuenta las necesidades de las empresas y de la sociedad, de forma que se facilite la incorporación de los jóvenes al trabajo. Debe fomentarse el dominio de idiomas, el conocimiento de las nuevas tecnologías digitales y la formación continua en las empresas para asegurar la actualización de los trabajadores en activo. Hay que impulsar la Formación Profesional dual involucrando al máximo a la empresa y a la Universidad, como colaboradores naturales en el diseño de los contenidos educativos.

5) Castilla-La Mancha, en los Presupuestos anuales de la JCCM, debe priorizar el ajuste presupuestario y la reducción de la Deuda Pública. Se necesita contar con cierto colchón fiscal que permita responder ante la posibilidad de una nueva crisis económica y de una subida de tipos de interés ante una inflación persistente. Castilla-La Mancha no puede endeudarse de manera excesiva; y deberíamos ir digiriendo la importante deuda que acumulamos., por que la deuda la pagaremos con la renta futura de los ciudadanos y la capacidad productiva futura de todas las empresas y autónomos. Sin olvidar, la importancia de una revisión del modelo de financiación autonómica que penaliza a nuestra región en términos de financiación por habitante.

6) Por último, hay que realizar una revisión integral del gasto público mejorando la calidad y eficiencia. La JCCM ha de ser un modelo de eficacia, aprovechando al máximo los recursos que emplea para mejorar el servicio que ofrece a los contribuyentes y ser lo más eficiente posible. Hay que seguir recordando que el dinero público es de todos y que más gasto, por sí mismo, no significa mejor servicio. Se debieran introducir herramientas que evalúen la eficiencia individual y de los distintos servicios ofrecidos, así como mejorar la transparencia y la rendición de cuentas.

Las áreas de mejora en un contexto de competitividad podrían contar con varias palancas transversales con las que  ya cuenta: la digitalización e Inteligencia Artificial, la I+D+i y la transformación energética y medio ambiente.

Son deberes exigentes pero factibles en un programa perfilado y con una visión a medio plazo.

En recuerdo de José Luis Gómez Urdañez

Por Luis Arroyo Zapatero

Publicado en el Blog de Luis Arroyo Zapatero

El pasado domingo hable con José Luis tras de que me informara por el wasap que estaba hospitalizado para un arreglo de asuntos cordiales. “Ya ves, nunca he estado enfermo, y ha sido
jubilarme y al taller”. De inmediato intenté reducir su preocupación recordándole que yo llevaba
marcapasos desde que cumplí los dos primeros años de rector y le ofrecí uno de los ya sustituidos
que guardo en un cofrecito damasquinado, copia del que regalamos al Papa Juan Pablo II cuando
dignamente revestido acompañé a Don Marcelo a decir la primera misa en rito mozárabe tras los
ajustes postconciliares. Quedé en que le llamaría el jueves, al regresar de un viaje y por si seguía en la
UVI me dio el teléfono de su mujer, Bella, de la que dijo dos palabras bien bonitas que no logro recordar para repetírselas a ella. Pero el jueves llegó la fatal noticia.
Le había conocido el Logroño en una reunión de los becarios Humboldt que se coronó con su conferencia sobre la historia del vino de Rioja y la visita guiada a una bodega. En este punto era expresión del genius loci y representaba a la perfección el papel extraordinario que juegan en nuestras pequeñas universidades los profesores que a su ciencia añaden su pasión por la tierra y su historia.
El conferenciante principal era Klaus Tiedemann, el catedrático de Friburgo de Brisgovia,
gran experto en la protección penal de lo genuino en la producción de vino y otros productos agroalimentarios. Siempre nos impresionaba en la biblioteca de su Instituto, su sección de “Weinstrafrecht”. Hoy Adán Nieto, que también lo había visto allí, ha obtenido un proyecto de investigación sobre esta materia del fraude en el vino y otros productos.
Tiedemann nos legó la biblioteca en cuestión y duerme el sueño de los justos a la espera de que los acoja la biblioteca de nuestra Facultad. Siempre pensé que la actividad académica del proyecto podría ser inaugurada por el catedrático riojano.
Mi interés en principio fue motivado por su libro “Victimas del absolutismo” de 2020 que había recensionado elogiosamente Antonio Elorza. La verdad es que el respeto de la gente de mi generación por nuestros políticos ilustrados se fundamentaba más en el deseo de encontrar “justos” en la historia de nuestro desventurado siglo XVIII y principios del tan perdido siglo XIX. Atenuábamos las culpas del Rey Carlos III, de Godoy y demás personajes por haber sido sorprendidos con el corte a la guillotina de las cabezas de los Reyes primos de Francia. Teníamos necesidad de creer en nuestro puñado de justos. Estábamos hartos de nuestra España, cuya historia y diagnostico había elevado Santos Juliá al frontispicio de su texto “Anomalía, dolor y fracaso de España”, que convertimos en librito para mostrar a las jóvenes generaciones el éxito de la España contemporánea, la de la transición y la Constitución. A algunos habríamos de clavarles sobre las manos abiertas el librito en cuestión. Cedido por el autor, lo editamos en la colección del Gabinete del Rector de la UCLM y lo presentamos en el festejo de la víspera del Corpus en Toledo en 1997, en la que fue invitado de honor y que puede leerse en mi blog.
El libro de José Luis Gómez Urdañez ofrecía un panorama desolador de nuestros ilustrados, ceñidos casi todos a un despotismo ilustrado muy tardío, que pretendía la modernización social y económica del país, pero sin tocar las bases materiales y gubernativas del Antiguo Régimen, amparado a sangre y fuego, y nunca mejor dicho esto último, por la Iglesia y la Inquisición. Los epígonos actuales de la lucha contra la que llaman leyenda negra dirán que ésta última estaba prácticamente extinta. Pero que le pregunten a Pablo Olavide o al mismo Goya, al catedrático salmantino Ramón Salas o a su
última víctima mortal el maestro Cayetano Ripoll en ¡1826¡, o a mi actualmente paisano Melchor de Macanaz quien inauguró el siglo de la crueldad. No se salva ni el conde de Aranda, ni el conde de Campomanes, por muy impulsor que fuera de la traducción de Beccaria hasta que topó con la Inquisición. Para mí que se salvan muy pocos para la buena memoria: Malaspina, Goya, Jovellanos.
Lo que más me interesó de todo el libro fue el desvelamiento de la pasión por la crueldad plasmada en la política de la “cuerda tirante”, es decir de la conveniencia de colgar todos los días a alguien en horca situada en lugar principal de la localidad, que recomendaba Floridablanca para mantener tranquilo y sometido a nuestro levantisco pueblo. “Mandar es castigar” era su lema y por ello mi entusiasmo y desconsuelo con la lectura de José Luis Gómez Urdañez, completadas con las conversaciones telefónicas y los posts en el Facebook. Como proclama por el mismo motivo mi amigo Carlos Gallego en Valladolid, no se deben olvidar los buenos servicios que hacen también las denostadas redes
sociales. También me dio sorpresas bonitas, como hacerme conocer uno de los grandes hispanistas franceses vivos, Jacques Soubeyroux y su obra “Goya político” (Legarreta, Navarra, 2011) que había aparecido con posterioridad a la elaboración de mi trabajo sobre Francisco de Goya contra la pena de muerte (que puede leerse en https://www.academicsforabolition.net/material/francisco-de-goya-contra-la-crueldadde-la-pena-de-muerte).
Por lo demás, José Luis era un tipo de gran inteligencia y extraordinaria simpatía, de conversación rica y muy amena. Recordaré siempre el almuerzo junto con José Juan Ruíz en el que comentamos todo, pero especialmente la historia de Sebastián Martínez, el amigo de Goya, del que se ocupa José Juan con pasión, inteligencia y poco tiempo pero que pronto alumbrará. En su presentación y en otras muchas ocasiones recordaremos con nostalgia a Jose Luis Gómez Urdáñez.

 

Nos quieren ignorantes

Por Ángel Luis López Villaverde

Publicado en El Diadigital.es el 24 de octubre de 2023

Hace tres semanas escribí sobre la existencia de las llamadas “burbujas epistémicas” y “cámaras de eco” para referirme a esas realidades paralelas de grupos herméticos que desprecian informaciones que no cuadran con sus creencias y se nutren, a menudo, de fuentes poco fiables o de fake news. Fue a raíz del intento de mi agente de seguros de convencerme de que la subida de mi póliza se debía a “la inflación del gobierno”, un claro ejemplo de desinformación.

No podía imaginar que pocos días después asistiría, en apenas cinco minutos, a un relato delirante, resultado de la suma de varias noticias sesgadas. Se produjo en un parque próximo a mi casa, al coincidir con una pareja que paseaba, como yo, a su mascota. Una conversación totalmente banal en su origen, sobre el tiempo, derivó en una retahíla de ocurrencias propias de mentes “conspiranoicas”. Según estos vecinos, el gobierno fumigaba el cielo para acabar con la agricultura y la ganadería, arruinar el campo español y beneficiar a Marruecos. Por tanto, la meteorología tan adversa no se debía al cambio climático, sino a un designio gubernamental. Como me vieron torcer el gesto, recurrieron a lo que creían era su prueba de cargo: se había publicado en el BOE. Ahí ya les afeé que se creyeran los bulos. Ambos se iban turnando en el uso de la palabra y reforzaban sus argumentos. Viendo mi incredulidad, me recordaron que el gobierno quería encerrarnos, como ya había demostrado con el confinamiento. Y para reforzar su “lógica”, me dijeron que en Inglaterra se está construyendo una ciudad con todo a quince minutos con el objetivo de que no salgamos de nuestro barrio. Porque todo ello, en su opinión, respondía a un plan coordinado por Bruselas y ejecutado por La Moncloa, la Agenda 2030. El colofón es que estas cosas no salen en las noticias porque “nos quieren ignorantes”.

En ese momento, se me escapó una carcajada. Para provocarlos, les dije que no era cierto. Que Bruselas se metía demasiado poco en nuestras vidas y me gustaría que interviniera más. Era la manera de cortar por lo sano y seguir paseando a mi mascota sin seguir perdiendo el tiempo. Su conclusión es que estamos en manos de políticos que impiden nuestro desarrollo económico y nos quiere encerrados en casa para que no protestemos. Porque los gobiernos nos mienten, sin importar si son del PSOE o del PP, pues todos son iguales. En el pack no incluían a Vox, ¡oh, milagro! Mientras me alejaba, refunfuñaban lamentando que la gente no protestara más ante tamaño engaño.

Al llegar a casa busqué el hilo de tales desvaríos, que circula por las redes sociales porque tiene su público. Lo grave es que ha calado entre personas con cierto nivel de estudios. Se trata de un argumentario basado en medias verdades y mentiras convincentes. El más conocido –todo un clásico— es el bulo de los “chemtrails”, que lleva circulando desde 2015, tras una supuesta confesión de unos trabajadores de la Agencia Estatal de Meteorología y la intervención de un eurodiputado catalán en Bruselas advirtiendo de aviones que esparcían por toda España dióxido de plomo y yoduro de plata, entre otros productos químicos. Aunque tal cosa se ha negado reiteradamente y se ha explicado por expertos que las estelas de los aviones son fruto de la condensación del vapor, la bola no ha parado de crecer. El uso de sustancias para la manipulación psicológica y el control de la población viene estupendamente para reforzar una teoría de la conspiración. Es tan persuasivo como falaz. Si añadimos que un BOE de mediados de abril de 2020, al inicio de la pandemia, autorizó el uso de biocidas para la desinfección aérea contra la Covid a través de métodos como la nebulización (con camiones, no con aviones) tenemos la prueba del nueve para hacer pasar un disparate por una prueba irrefutable. Con esa lógica, se transforma en anatema una utopía urbanística, como las “ciudades de 15 minutos”, que promueve urbes más sostenibles, justas y saludables, en sintonía con los ODS. Este pensamiento “mágico” sobre la ruina y el control ciudadano requiere un villano, el “sanchismo”, un laboratorio, la “pérfida Albión”, y un aprovechado, el enemigo norteafricano por excelencia, en contubernio. Con protagonistas tan maléficos no es necesario aportar más pruebas

Hemos llegado a tal grado de estulticia que la guerra cultural justifica cualquier barbaridad. Para los negacionistas, antivacunas y demás fauna terraplanista la ciencia nos confunde porque está al servicio de los poderosos. Un mensaje anticientífico que refuerza, a su vez, la antipolítica y ofrece a sus devotos el monopolio de la rebeldía. Una falacia que no dejaría de ser anecdótica si no nos fuera nuestra propia supervivencia en ello. Obviamente, no es una cuestión española. Tras la pandemia, la guerra de Ucrania y ahora el conflicto de Gaza, el mundo ha entrado en el “modo Milei” –en referencia a quien se postula como uno de los principales candidatos a la presidencia de Argentina—, caracterizado por la “ira en medio de la confusión”, como lo ha definido brillantemente Enric Juliana, el periodista que mejor enlaza historia y geopolítica.

Nos quieren ignorantes, dicen quienes proyectan su sesgo cognitivo hacia los demás para provocar otro sesgo, de confirmación, inmune a la refutación. Un buen caldo de cultivo para forjar nuevas supersticiones y reforzar prejuicios, buscando culpables para eludir respuestas adecuadas. Y el mejor alimento del populismo, que permite a personajes histriónicos cabalgar a lomos de la ira y de la confusión.

La libertad de expresión es sagrada. No hay más límite que el derecho penal. Y todas las personas son respetables. Pero, evidentemente, no todas las opiniones son igual de aceptables. Cada vez es más necesario verificar la información. Cuestionar la ciencia, degradar la educación y abrazar la desinformación supone un fracaso como sociedad y conduce a nuestra autodestrucción. Mantener el estado de derecho y un planeta habitable nos exige estar alerta.